Y estas son las naciones que el SEÑOR dejó para probar con ellas a Israela, es decir, a los que no habían experimentado1 ninguna de las guerras de CanaánLit., conocidoJue. 1:1; 2:21, 22 2 (esto fuesolo para que las generaciones de los hijos de Israel conocieran1 la guerra, aquellos2 que antes no la habían experimentado3):Lit., conocieran, para enseñarlesLit., soloLit., conocido 3 los cinco príncipes de los filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los heveosa que habitaban en el monte Líbano, desde el monte de Baal-hermón hasta Lebo-hamat1.O, la entrada de HamatJos. 9:7; 11:19 4 Y eran para probar1 a Israel, para ver si obedecían2 los mandamientosa que el SEÑOR había ordenado a sus padres por medio3 de Moisés.Lit., para probar por medio de ellosLit., escuchabanLit., manoDeut. 8:2 5 Y los hijos de Israel habitaron entre los cananeos, los hititas, los amorreos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos; 6 tomaron para sí a sus hijas por mujeres, y dieron sus propias hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus diosesa.Éx. 34:15, 16; Deut. 7:3, 4; Jos. 23:12; Sal. 106:35, 36
7 Y los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del SEÑOR, y olvidaron al SEÑOR su Diosa, y sirvieron a los baalesb y a las imágenes de Asera1c.I.e., símbolo de madera de una deidad femeninaDeut. 4:9Jue. 2:11Jue. 2:13 8 Entonces se encendió la ira del SEÑOR contra Israel, y los vendió en manos de Cusán-risataim, rey de Mesopotamia1; y los hijos de Israel sirvieron a Cusán-risataim por ocho años.Heb., Aram-naharayim; i.e., Aram de los dos ríos 9 Cuando los hijos de Israel clamaron al SEÑOR, el SEÑOR levantó un libertador a los hijos de Israel para que los librara, a Otoniel, hijo de Cenaz, hermano menor de Caleba.Jue. 1:13 10 Y vino sobre él el Espíritu del SEÑORa, y juzgó1 a Israel. Cuando salió a la guerra, el SEÑOR entregó en su mano a Cusán-risataim, rey de Mesopotamia2, y su poder3 prevaleció sobre Cusán-risataim.O, gobernóHeb., AramLit., manoNúm. 11:25-29; 24:2 11 Y la tierra tuvo descanso por cuarenta años. Y murió Otoniel, hijo de Quenaz.
12 Volvieron los hijos de Israel a hacer lo malo ante los ojos del SEÑORa. Entonces el SEÑOR fortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israelb, porque habían hecho lo malo ante los ojos del SEÑOR.Jue. 2:11Jue. 2:14 13 Y Eglón reunió consigo a los hijos de Amón y de Amalec; y fue y derrotó1 a Israel, y se apoderaron de la ciudad de las palmerasa.Lit., e hirióDeut. 34:3; Jue. 1:16 14 Y los hijos de Israel sirvieron a Eglón, rey de Moab, por dieciocho años.
15 Pero los hijos de Israel clamaron al SEÑORa, y el SEÑOR les levantó un libertador, a Aod, hijo de Gera, benjamita, el cual era zurdo. Y los hijos de Israel enviaron tributo con él1 a Eglón, rey de Moab.Lit., por su manoSal. 78:34 16 Aod se hizo una espada de dos filos, de un codo1 de largo, y la ató a su muslo derecho debajo de la ropa.Un codo equivale aprox. a 45 cm. 17 Y presentó el tributo a Eglón, rey de Moab; y Eglón era un hombre muy grueso. 18 Y aconteció que cuando terminó de presentar el tributo, despidió a la gente que había traído el tributo. 19 Pero él se volvió desde los ídolos que estaban en Gilgal, y dijo: Tengo un mensaje secreto para ti, oh rey. Yeste dijo: Guarda silencio. Y todos los que le servían salieron. 20 Aod vino a él cuando estaba sentado solo en su sala de verano1. Y Aod dijo: Tengo un mensaje de Dios para ti. Y él se levantó de su silla.O, sala fresca en la terraza 21 Aod alargó la mano izquierda, tomó la espada de su muslo derecho, y se la hundió en el vientre. 22 Y la empuñadura entró también tras la hoja, y la gordura se cerró sobre la hoja, pues no sacó la espada de su vientre; y se le salieron los excrementos. 23 Entonces salió Aod al corredor, cerró tras sí las puertas de la sala de la terraza y les pasó el cerrojo.
24 Después de haber salido, vinieron los siervos y miraron, y he aquí, las puertas de la sala de la terraza tenían pasado el cerrojo, y dijeron: Sin duda está haciendo su necesidad1a en la sala de verano2.Lit., cubriendo sus piesO, sala fresca en la terraza1 Sam. 24:3 25 Y esperaron hasta sentir inquietud1, pues he aquí que él no abría las puertas de la sala de la terraza. Entonces tomaron la llave y las abrieron, y he aquí, su señor caído en el suelo2, muerto.Lit., avergonzarse; i.e., de esperarLit., la tierra
26 Mas Aod había escapado mientras ellos esperaban; pasando por los ídolos, había escapado a Seirat. 27 Y1 cuando llegó, tocó la trompeta en la región montañosa de Efraína; y los hijos de Israel descendieron con él de la región montañosa, estando él al frente de ellos.Lit., Y fue queJue. 6:34; 1 Sam. 13:3 28 Y les dijo: Perseguidlos, porque el SEÑOR ha entregado en vuestras manos a vuestros enemigos, los moabitas. Y descendieron tras él y se apoderaron de los vados del Jordána frente a Moab, y no dejaron pasar a nadie.Jue. 7:24; 12:5 29 En aquella ocasión mataron a unos diez mil moabitas, todos hombres robustos y valientes; ninguno escapó. 30 Y fue subyugado Moab aquel día bajo la mano de Israel. Y la tierra tuvo descanso por ochenta años.