Cuando fui a vosotros, hermanos, proclamándoos el testimonio1 de Diosa, no fui con superioridad de palabra o de sabiduríab,Algunos mss. antiguos dicen: misterio1 Cor. 2:71 Cor. 1:17; 2:4, 13 2 pues nada me propuse saber entre vosotros, excepto a Jesucristo, yeste crucificadoa.1 Cor. 1:23; Gál. 6:14 3 Y estuve entre vosotros con debilidada, y con temor y mucho temblorb.1 Cor. 4:10; 2 Cor. 11:30; 12:5, 9, 10; 13:9Isa. 19:16; 2 Cor. 7:15; Ef. 6:5 4 Y ni mi mensaje1 ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduríaa, sino con demostración del Espíritu y de poderb,Lit., palabra1 Cor. 1:17; 2:1, 13Rom. 15:19; 1 Cor. 4:20 5 para que vuestra fe no descanse1 en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Diosa.Lit., sea2 Cor. 4:7; 6:7; 12:9
6 Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madureza; pero una sabiduría no de este siglob, ni de los gobernantes de este sigloc, que van desapareciendo1d,O, van pasandoEf. 4:13; Fil. 3:15; Heb. 5:14; 6:1Mat. 13:22; 1 Cor. 1:201 Cor. 1:28 7 sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría ocultaa que, desde antes de los siglosb, Dios predestinóc para nuestra gloria;Rom. 11:25; 16:25, 26; 1 Cor. 2:1Heb. 1:2; 11:3Rom. 8:29, 30 8 la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendidoa, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloriab;Mat. 13:22; 1 Cor. 1:20, 26; 2:6Hech. 7:2; Sant. 2:1 9 sino como está escrito:COSAS QUE OJO NO VIO, NI OÍDO OYÓ,NI HAN ENTRADO AL CORAZÓN DEL HOMBRE,son LAS COSAS QUE DIOS HA PREPARADO PARA LOS QUE LE AMANa.Isa. 64:4; 65:17 10 Pero Dios nos las revelóa por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriñab, aun las profundidades de Diosc.Mat. 11:25; 13:11; 16:17; Gál. 1:12; Ef. 3:3, 5Juan 14:26Rom. 11:33 y sig. 11 Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombrea que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios.Prov. 20:27 12 Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Diosa, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente,Rom. 8:15; 1 Cor. 1:27 13 de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritua, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales1.O, interpretando cosas espirituales a hombres espirituales1 Cor. 1:17; 2:1, 4 14 Pero el hombre natural1a no acepta las cosas del Espíritu de Diosb, porque para él son necedadc; y no las puede entender, porque se disciernen2 espiritualmented.O, no espiritualO, se examinanJud. 19 marg.Juan 14:171 Cor. 1:181 Cor. 15:44, 46; Sant. 3:15 15 En cambio, el que es espirituala juzga todas las cosas; pero él no es juzgado por nadie.1 Cor. 3:1; 14:37; Gál. 6:1 16 Porque ¿QUIÉN HA CONOCIDO LA MENTE DEL SEÑOR, PARA QUE LE INSTRUYAa? Mas nosotros tenemos la mente de Cristob.Isa. 40:13; Rom. 11:34Juan 15:15