Y Abimelec, hijo de Jerobaala, fue a Siquem, a los parientes1 de su madre, y les habló a ellos y a toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:Lit., hermano(s), y así en el resto del cap.Jue. 8:31, 35 2 Hablad ahora a oídos de todos los habitantes1 de Siquem: «¿Qué es mejor para vosotros, que todos los hijos de Jerobaal, setenta hombresa, reinen sobre vosotros, o que reine sobre vosotros un solo hombre?». Además, acordaos que yo soy hueso vuestro y carne vuestrab.O, jefes heb., baalim, y así en el resto del cap.Jue. 8:30; 9:5, 18Gén. 29:14 3 Y los parientes de su madre hablaron todas estas palabras por él a oídos de todos los habitantes de Siquem; y ellos se inclinaron a seguir a1 Abimelec, porque dijeron: Es pariente nuestroa.Lit., sus corazones se inclinaron trasGén. 29:15 4 Y le dieron setenta piezas de plata de la casa de Baal-berita, con las cuales Abimelec tomó a sueldo hombres indignos y temerarios que lo siguieron.Jue. 8:33 5 Luego fue a la casa de su padre en Ofra y mató a sus hermanos, los hijos de Jerobaal, setenta hombresa, sobre una piedra. Pero Jotam, el hijo menor de Jerobaal, se libró1 porque se escondiób.O, quedóJue. 8:30; 9:2, 182 Rey. 11:1, 2 6 Y se reunieron todos los habitantes de Siquem y todo Bet-milo1, y fueron e hicieron rey a Abimelec, junto a la encina2 del pilar que había en Siquem.O, toda la casa de MiloO, al terebinto
7 Cuando se lo informaron a Jotam, fue y se paró en la cumbre del monte Gerizima, y alzando su voz, clamó y les dijo: Escuchadme, habitantes de Siquem, para que os oiga Dios.Deut. 11:29, 30 8 Una vez los árboles fueron a ungir un rey sobre ellos, y dijeron al olivo: «Reina sobre nosotros». 9 Mas el olivo les respondió: «¿He de dejar mi aceite1 con el cual2 se honra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?».Lit., grosuraLit., con el cual por mí 10 Entonces los árboles dijeron a la higuera: «Ven, reina sobre nosotros». 11 Pero la higuera les respondió: «¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ondear sobre los árboles?». 12 Después los árboles dijeron a la vid: «Ven tú, reina sobre nosotros». 13 Pero la vid les respondió: «¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?». 14 Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: «Ven tú, reina sobre nosotros». 15 Y la zarza dijo a los árboles: «Si en verdad1 me ungís por rey sobre vosotros, venid y refugiaos a mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y consuma los cedros del Líbano».O, sinceridad
16 Ahora pues, si habéis procedido con verdad1 e integridad al hacer rey a Abimelec, y si habéis procedido bien con Jerobaala y su casa, y si habéis procedido con él como él merecía2O, sinceridadLit., conforme al proceder de sus manosJue. 8:35 17 (pues mi padre peleó por vosotros, y arriesgó su vida1 y os libró de la mano de Madián,Lit., echó su alma por delante 18 pero vosotros os habéis rebelado hoy contra la casa de mi padre y habéis matado a sus hijos, setenta hombresa, sobre una piedra, y habéis hecho rey sobre los habitantes de Siquem a Abimelec, el hijo de su siervab, porque es vuestro pariente);Jue. 8:30; 9:2, 5Jue. 8:31 19 si habéis, pues, procedido hoy en verdad1 e integridad para con Jerobaal y su casa, regocijaos en Abimelec, y que él también se regocije en vosotros.O, sinceridad 20 Y si no, salga fuego de Abimelec y consuma a los habitantes de Siquem y de Bet-milo1; y salga fuego de los habitantes de Siquem y de Bet-milo2 y consuma a Abimelec.O, la casa de Milo 21 Entonces Jotam escapó y huyó, y se fue a Beer y permaneció allí a causa de su hermano Abimelec.
22 Y reinó Abimelec tres años sobre Israel. 23 Pero Dios envió un espíritu de discordiaa entre Abimelec y los habitantes de Siquem; y los habitantes de Siquem procedieron pérfidamente con Abimelecb,1 Sam. 16:14; Isa. 19:2, 14Isa. 33:1 24 para que viniera la violencia hecha a los1 setenta hijos de Jerobaala, y recayera la sangre de ellos sobre su hermano Abimelec que los mató, y sobre los habitantes de Siquem que fortalecieron las manos de él para matar a sus hermanosb.Lit., de losDeut. 27:25; Jue. 9:56, 57Núm. 35:33 25 Y los habitantes de Siquem pusieron emboscadas1 contra él en las cumbres de los montes y robaban a todos los que pasaban cerca de ellos por el camino; y se lo hicieron saber a Abimelec.Lit., asechadores
26 Y Gaal, hijo de Ebed, vino con sus parientes, y pasaron a Siquem; y los habitantes de Siquem pusieron su confianza en él. 27 Y salieron al campo y vendimiaron sus viñedos, pisaron las uvas e hicieron fiesta; y entrando a la casa de su diosa, comieron y bebieron y maldijeron a Abimelec.Jue. 8:33; 9:46 28 Entonces Gaal, hijo de Ebed, dijo: ¿Quién es Abimelec y quién es Siquem para que le sirvamos? ¿No es acaso hijo de Jerobaal, y no es Zebul su oficial1? Servid a los hombres de Hamor, padre de Siquema; pero ¿por qué hemos de servirle a él?O, supervisorGén. 34:2 29 ¡Quién pusiera este pueblo en mis manosa! Entonces yo quitaría a Abimelec. Diría a Abimelec: Aumenta tu ejército, y sal.2 Sam. 15:4
30 Y cuando Zebul, gobernante de la ciudad, oyó las palabras de Gaal, hijo de Ebed, se encendió en ira. 31 Y envió encubiertamente mensajeros a Abimelec, diciendo: He aquí que Gaal, hijo de Ebed, y sus parientes han venido a Siquem, y he aquí que están incitando1 a la ciudad contra ti.Lit., sitiando 32 Ahora pues, levántate de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscada en el campo. 33 Y sucederá en la mañana, en cuanto salga el sol, que te levantarás temprano y arremeterás contra la ciudad; y he aquí, que cuando él y el pueblo que está con él salga contra ti, harás con ellos lo que te venga a manoa.1 Sam. 10:7
34 Se levantó, pues, de noche Abimelec, y todo el pueblo que estaba con él, y pusieron emboscada contra Siquem con cuatro compañías1.Lit., cabezas, y así en el resto del cap. 35 Y Gaal, hijo de Ebed, salió y se paró a la entrada de la puerta de la ciudad; y Abimelec y el pueblo que estaba con él salieron de la emboscada. 36 Al ver Gaal a la gente, dijo a Zebul: Mira, viene gente bajando de las cumbres de los montes. Pero Zebul le dijo: Estás viendo la sombra de los montes como si fueran hombres. 37 Y volvió a hablar Gaal y dijo: He aquí, gente que baja de la parte más alta1 de la tierraa, y una compañía viene por el camino de la encina2 de los adivinos3.O, del centroO, el terebintoHeb., ElommeonenimEzeq. 38:12 38 Entonces Zebul le dijo: ¿Dónde está ahora tu jactancia1 con la cual decías: «¿Quién es Abimelec para que le sirvamos?»? ¿No eseste el pueblo que despreciabas? Ahora pues, sal y pelea contra él.Lit., boca 39 Y salió Gaal delante de los habitantes de Siquem y peleó contra Abimelec. 40 Abimelec lo persiguió pero Gaal1 huyó delante de él; y muchos cayeron heridos hasta la entrada de la puerta.Lit., él 41 Y Abimelec se quedó en Aruma, pero Zebul expulsó a Gaal y a sus parientes para que no se quedaran en Siquem.
42 Aconteció al día siguiente que el pueblo salió al campo, y se lo hicieron saber a Abimelec. 43 Y él tomó a su1 gente, la dividió en tres compañías y puso emboscada en el campo; cuando miró y vio al pueblo salir2 de la ciudad, se levantó contra ellos y los mató3.Lit., laLit., y he aquí el pueblo salíaLit., hirió 44 Entonces Abimelec y la compañía1 que estaba con él se lanzaron con ímpetu y se situaron a la entrada de la puerta de la ciudad, y las otras dos compañías se lanzaron contra todos los que estaban en el campo y los mataron2.Lit., las cabezas; singular en la versión gr. (sept.)Lit., hirieron 45 Y peleó Abimelec contra la ciudad todo aquel día, capturó la ciudad y mató a la gente que había en ella; entonces arrasó la ciudad y la sembró de sala.2 Rey. 3:25
46 Al oír esto todos los habitantes de la torre de Siquem, se metieron en la fortaleza1 del templo2 de El-berit3a.Lit., cámara internaLit., de la casaI.e., del dios BeritJue. 8:33 47 Y le dijeron a Abimelec que todos los habitantes de la torre de Siquem estaban reunidos. 48 Abimelec subió entonces al monte Salmóna, él y toda la gente que estaba con él; y tomando Abimelec un hacha1 en su mano, cortó una rama de los árboles, la levantó y la puso sobre su hombro. Y dijo a la gente que estaba con él: Lo que me habéis visto hacer, apresuraos y haced lo mismo2.Lit., las hachasLit., como yoSal. 68:14 49 Y todo el pueblo cortó también cada uno su rama y siguió a Abimelec, y las pusieron sobre la fortaleza1; prendieron fuego a la fortaleza2 sobre los que estaban adentro, y murieron también todos los3 de la torre de Siquem, como mil hombres y mujeres.Lit., cámara internaLit., toda la gente
50 Después Abimelec fue a Tebes, la sitió1 y la tomó.Lit., sitió a Tebes 51 Pero había una torre fortificada en el centro de la ciudad, y todos los hombres y mujeres, todos los habitantes de la ciudad, huyeron allí, se encerraron y subieron al techo de la torre. 52 Y Abimelec vino a la torre, la atacó y se acercó a la entrada de la torre para prenderle fuego. 53 Pero una mujer arrojó una muela de molino sobre la cabeza de Abimeleca rompiéndole el cráneo.2 Sam. 11:21 54 Entonces él llamó apresuradamente al muchacho que era su escudero, y le dijo: Saca tu espada y mátamea, no sea que se diga de mí: «Una mujer lo mató». Y el1 muchacho lo traspasó, y murió.Lit., su1 Sam. 31:4 55 Cuando los hombres de Israel vieron que Abimelec había muerto, cada cual partió para su casa1.Lit., lugar 56 Así pagó Dios a Abimelec por la maldad que había hecho a su padre al matar a sus setenta hermanosa.Gén. 9:5, 6; Sal. 94:23 57 Dios también hizo volver sobre sus cabezas toda la maldad de los hombres de Siquem, y vino sobre1 ellos la maldición de Jotam, hijo de Jerobaal.Lit., a