Entonces el Espíritu me levantó y me llevó a la puerta oriental de la casa del SEÑOR que mira al orientea. Y he aquí, a la entrada de la puerta había veinticinco hombres, y entre ellos vi a Jaazanías, hijo de Azur, y a Pelatías, hijo de Benaíab, jefes del pueblo.Ezeq. 3:12, 14; 8:3; 11:24; 43:5Ezeq. 11:13 2 Y Él me dijo: Hijo de hombre, estos son los hombres que maquinan iniquidad y dan malos consejos en esta ciudada,Sal. 2:1, 2; 52:2; Isa. 30:1; Jer. 5:5; Miq. 2:1 3 los cuales dicen: «¿No está cerca el tiempo1 de edificar casas? Esta ciudad es la olla y nosotros la carnea».O, El tiempo no está cercanoJer. 1:13; Ezeq. 11:7, 11; 24:3, 6 4 Por tanto, profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombrea.Ezeq. 3:4, 17
5 Entonces el Espíritu del SEÑOR cayó sobre mí, y me dijo: Di: «Así dice el SEÑOR: “Así habéis dicho, casa de Israel, yo conozco vuestros pensamientos1a.Lit., lo que sube en vuestro espírituJer. 11:20; 17:10; Ezeq. 38:10 6 Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, habéis llenado sus calles de muertosa”.Isa. 1:15; Ezeq. 7:23; 22:2-6, 9, 12, 27 7 Por tanto, así dice el Señor DIOS1: “Vuestros muertos, los que habéis dejado en medio de la ciudad2, son la carne, y ella es la ollaa; pero yo os sacaré3 de ellab.Heb., YHWH, generalmente traducido SEÑOR, y así en el resto del cap.Lit., ellaAsí en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., él os sacaráEzeq. 24:3-13; Miq. 3:2, 32 Rey. 25:18-22; Jer. 52:24-27; Ezeq. 11:9 8 Habéis temido la espada, y espada traeré sobre vosotrosa”—declara el Señor DIOS.Job 3:25; Prov. 10:24; Isa. 24:17, 18; 66:4 9 “Y os sacaré de en medio de la ciudad1, os entregaré en manos de extrañosa y traeré juicios contra vosotrosb.Lit., ellaDeut. 28:36, 49, 50; Sal. 106:41Ezeq. 5:8; 16:41 10 A espada caeréisa; en los confines de Israel os juzgaré; y sabréis que yo soy el SEÑORb.Jer. 52:9, 102 Rey. 14:25 11 Esta ciudad no será olla para vosotros, ni vosotros seréis carne en medio de ellaa; hacia los confines de Israel os juzgaré.Ezeq. 11:3, 7; 24:3, 6 12 Y sabréis que yo soy el SEÑOR; porque no habéis andado en mis estatutos ni habéis ejecutado mis ordenanzasa, sino que habéis obrado conforme a las costumbres de las naciones que os rodeanb”».Ezeq. 18:8, 9Ezeq. 8:10, 14, 16
13 Y sucedió que mientras yo profetizaba, Pelatías, hijo de Benaíaa, murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé a gran voz y dije: ¡Ah, Señor DIOS! ¿Vas a acabar por completo con el remanente de Israelb?Ezeq. 11:1Ezeq. 9:8
14 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 15 Hijo de hombre, tus hermanos, tus parientes1, los hombres en el destierro contigo2 y toda la casa de Israel, todos ellos, son aquellos a quienes los habitantes de Jerusalén han dicho: «Alejaos del SEÑOR; a nosotros se nos ha dado esta tierra en posesióna».Lit., hermanosAsí en la versión gr. (sept.) y siriaca; en heb., los hombres de tu redenciónEzeq. 33:24 16 Por tanto, di: «Así dice el Señor DIOS: “Aunque yo los había echado lejos entre las naciones, y aunque yo los había dispersado por las tierras, sin embargo fui para ellos un santuarioa por poco tiempo en las tierras adonde habían ido”».Sal. 31:20; 90:1; 91:9; Isa. 8:14; Jer. 29:7, 11 17 Por tanto di: «Así dice el Señor DIOS: “Yo os recogeré de entre los pueblos y os reuniré de las tierras entre las cuales habéis sido dispersados, y os daré la tierra de Israela”».Isa. 11:11-16; Jer. 3:12, 18; 24:5; Ezeq. 20:41, 42; 28:25 18 Cuando lleguen allí, quitarán de ella todas sus cosas detestables y todas sus abominacionesa.Ezeq. 5:11; 7:20; 37:23 19 Yo les daré un solo corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos1. Y quitaré de su carne el corazón de piedraa y les daré un corazón de carneb,Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el T.M., vosotrosZac. 7:12; Rom. 2:4, 5Jer. 24:7; 32:39; Ezeq. 18:31; 36:26; 2 Cor. 3:3 20 para que anden en mis estatutos, guarden mis ordenanzasa y los cumplan. Entonces serán mi pueblo y yo seré su Diosb.Sal. 105:45; Ezeq. 36:27Ezeq. 14:11 21 Pero en cuanto a aquellos cuyo corazón va detrás de sus cosas detestables y abominaciones1a, haré recaer su conducta sobre su cabeza—declara el Señor DIOSb.Lit., Y al corazón de sus cosas detestables y de sus abominaciones va su corazónJer. 16:18; Ezeq. 11:18Ezeq. 9:10; 16:43
22 Entonces los querubines alzaron sus alas con las ruedas a su ladoa, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre ellosb.Ezeq. 10:19Ezeq. 43:2 23 La gloria del SEÑOR se elevó de en medio de la ciudada, y se detuvo sobre el monte que está al oriente de la ciudadb.Ezeq. 8:4Zac. 14:4 24 Y el Espíritu me levantóa y me llevó a Caldea1, a los desterrados, en visión por el Espíritu de Dios. Y se alejó2 de mí la visión que había vistob.I.e., BabiloniaLit., subióEzeq. 8:3; 11:1; 37:1; 2 Cor. 12:2-4Hech. 10:16 25 Entonces hablé a los desterrados de todas las cosas que el SEÑOR me había mostradoa.Ezeq. 2:7; 3:4, 17, 27