Y cierto día Pedro y Juana subían al templo a la hora novena1, la de la oraciónb.I.e., las tres de la tardeLuc. 22:8; Hech. 3:3, 4, 11Sal. 55:17; Mat. 27:45; Hech. 10:30 2 Y había un hombre, cojo desde su nacimiento1a, al que llevaban y ponían diariamente a la puertab del templo llamada la Hermosa, para que pidiera limosnac a los que entraban al templo.Lit., el vientre de su madreHech. 14:8Luc. 16:20Juan 9:8; Hech. 3:10 3 Este, viendo a Pedro y a Juana que iban a entrar al templo, les pedía limosna.Luc. 22:8; Hech. 3:1, 4, 11 4 Entonces Pedro, junto con Juan, fijando su vistaa en él, le dijo: ¡Míranos!Hech. 10:4 5 Y él los miró atentamente1, esperando recibir algo de ellos.Lit., les ponía atención 6 Pero Pedro dijo: No tengo plata ni oro, mas lo que tengo, te doy: en el nombre de Jesucristo el Nazarenoa, ¡anda1!Algunos mss. dicen: levántate y andaHech. 2:22; 3:16; 4:10 7 Y asiéndolo de la mano derecha, lo levantó; al instante sus pies y tobillos cobraron fuerza, 8 y de un salto1 se puso en pie y andabaa. Entró al templo con ellos caminando, saltando y alabando a Dios.Lit., saltandoHech. 14:10 9 Todo el pueblo lo vio andar y alabar a Diosa,Hech. 4:16, 21 10 y reconocieron que era el mismo que se sentaba a la puerta del templo, la Hermosa, a pedir limosnaa, y se llenaron de asombro y admiración por lo que le había sucedido.Juan 9:8; Hech. 3:2
11 Y estando él asido de Pedro y de Juana, todo el pueblo, lleno de asombro, corrió al pórtico llamado de Salomónb, donde ellos estaban.Luc. 22:8; Hech. 3:3, 4Juan 10:23; Hech. 5:12 12 Al ver esto Pedro, dijo al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto, o por qué nos miráis así, como si por nuestro propio poder o piedad le hubiéramos hecho andar? 13 El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacoba, el Dios de nuestros padresb, ha glorificado a su siervo1 Jesúsc, al que vosotros entregasteisd y repudiasteis en presencia de Pilatoe, cuandoeste había resuelto ponerle en libertadf.O, HijoMat. 22:32Éx. 3:13, 15; Hech. 5:30; 7:32; 22:14Hech. 3:26; 4:27, 30Mat. 20:19; Juan 19:11; Hech. 2:23Mat. 27:2Luc. 23:4 14 Mas vosotros repudiasteis al Santo y Justoa, y pedisteis que se os concediera un asesinob,Mar. 1:24; Hech. 4:27; 7:52; 2 Cor. 5:21Mat. 27:20; Mar. 15:11; Luc. 23:18, 25 15 y disteis muerte al Autor1a de la vida, al que Dios resucitó de entre los muertosb, de lo cual nosotros somos testigosc.O, PríncipeHech. 5:31; Heb. 2:10; 12:2Hech. 2:24Luc. 24:48 16 Y por la fe en su nombrea, es el nombre de Jesús1 lo que ha fortalecido a este hombre a quien veis y conocéis; y la fe que viene por medio de Él, le ha dado esta perfecta sanidad en presencia de todos vosotros.Lit., su nombreHech. 3:6 17 Y ahora, hermanos, yo sé que obrasteis por ignoranciaa, lo mismo que vuestros gobernantesb.Luc. 23:34; Juan 15:21; Hech. 13:27; 26:9; Ef. 4:18Luc. 23:13 18 Pero Dios ha cumplido así lo que anunció de antemanoa por boca de todos los profetas: que su Cristo1 debería padecerb.O, Ungido; i.e., MesíasHech. 2:23Luc. 24:27; Hech. 17:3; 26:23 19 Por tanto, arrepentíosa y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señorb,Hech. 2:38; 26:202 Tes. 1:7; Heb. 4:1 y sig. 20 y Él envíe a Jesús, el Cristo1 designado de antemano para vosotros,O, Ungido; i.e., Mesías 21 a quien el cielo debe recibir1a hasta el día2 de la restauración de todas las cosasb, acerca de lo cual Dios habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguosc.O, retenerLit., los tiemposHech. 1:11Mat. 17:11; Rom. 8:21Luc. 1:70 22 Moisés dijo: EL SEÑOR DIOS OS LEVANTARÁ UN PROFETA COMO YO1 DE ENTRE VUESTROS HERMANOS; A ÉL PRESTAREIS ATENCIÓN en todo cuanto os digaa.O, como me levantó a míDeut. 18:15, 18; Hech. 7:37 23 Y sucederá que todo el que1a no preste atención a aquel profeta, será totalmente destruido de entre el pueblo.Lit., toda alma queDeut. 18:19 24 Y asimismo todos los profetasa que han hablado desde Samuel y sus sucesores en adelante, también anunciaron estos días.Luc. 24:27; Hech. 17:3; 26:23 25 Vosotros sois los hijos de los profetasa y del pacto que Dios hizo1 con vuestros padresb, al decir a Abraham: Y EN TU SIMIENTE SERÁN BENDITAS TODAS LAS FAMILIAS DE LA TIERRAc.Lit., pactóHech. 2:39Rom. 9:4, 5Gén. 22:18 26 Para vosotros en primer lugara, Dios, habiendo resucitadob a su Siervo1, le ha enviadoc para que os bendiga, a fin de apartar a cada uno de vosotros de vuestras iniquidades.O, HijoHech. 13:46; Rom. 1:16; 2:9, 10Hech. 2:24Mat. 15:24; Juan 4:22