aPero el primer día de la semana, al rayar el alba, las mujeres vinieron al sepulcro trayendo las especias aromáticas que habían preparado.Luc. 24:1-10: <IT>Mat. 28:1-8; Mar. 16:1-8; </IT> Juan 20:1-8 2 Y encontraron que la piedra había sido removida del sepulcro, 3 y cuando entraron, no hallaron el cuerpo del Señor Jesúsa.Luc. 7:13; Hech. 1:21 4 Y aconteció que estando ellas perplejas por esto, de pronto1 se pusieron junto a ellas dos varonesa en vestiduras resplandecientesb;Lit., y he aquíJuan 20:12Luc. 2:9; Hech. 12:7 5 y estando ellas aterrorizadas e inclinados sus rostros a tierra, ellos les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha resucitadoa. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galileab,Mar. 16:6Mat. 17:22, 23; Mar. 9:30, 31; Luc. 9:44; 24:44 7 diciendo que el Hijo del Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día resucitara.Mat. 16:21; Luc. 24:46 8 Entonces ellas se acordaron de sus palabrasa,Juan 2:22 9 y regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los once y a todos los demás. 10 Eran María Magdalena y Juanaa y María, la madre de Jacobo1b; también las demás mujeres con ellas referían estas cosas a los apóstolesc.O, SantiagoLuc. 8:3Mat. 27:56Mar. 6:30 11 Y a1 ellos estas palabras les parecieron como disparates, y no las creyerona.Lit., Y anteMar. 16:11 12 Pero Pedro se levantó y corrió al sepulcro; e inclinándose para mirar adentro, vio*solo1 las envolturas de linoa; y se fue a su casab, maravillado de lo que había acontecido.O, por sí solosJuan 20:3-6Juan 20:10
13 Y he aquí que aquel mismo día dos de ellos iban a una aldeaa llamada Emaús, que estaba como a once kilómetros1 de Jerusalén.Lit., 60 estadiosMar. 16:12 14 Y conversaban entre sí acerca de todas estas cosas que habían acontecido. 15 Y sucedió que mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y caminaba con ellos. 16 Pero sus ojos estaban velados1 para que no le reconocierana.Lit., impedidosLuc. 24:31; Juan 20:14; 21:4 17 Y Él les dijo: ¿Qué discusiones1 son estas que tenéis entre vosotros mientras vais andando? Y ellos se detuvieron, con semblante triste.Lit., palabras 18 Respondiendo uno de ellos, llamado Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único visitante en Jerusalén que no sabe1 las cosas que en ella han acontecido en estos días?O, ¿Estás visitando a Jerusalén tú solo, y no sabes 19 Entonces Él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: Las referentes a Jesús el Nazarenoa, que fue un profeta1b poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;Lit., varón profetaMar. 1:24Mat. 21:11 20 y cómo los principales sacerdotes y nuestros gobernantesa le entregaron a sentencia de muerte y le crucificaron.Luc. 23:13 21 Pero nosotros esperábamos que Él era el que iba a redimir a Israela. Pero además de todo esto, este es el tercer día desde que estas cosas acontecieron.Luc. 1:68 22 Y1 también algunas mujeres de entre nosotros nos asombraron; pues cuando fueron de madrugada al sepulcroa,Lit., PeroLuc. 24:1 y sig. 23 y al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto una aparición de ángeles que decían que Él vivía. 24 Algunos de los que estaban con nosotros fueron al sepulcro, y lo hallaron tal como también las mujeres habían dicho; pero a Él no le vieron. 25 Entonces Jesús1 les dijo: ¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dichoa!Lit., ElMat. 26:24 26 ¿No era necesario que el Cristo1 padeciera todas estas cosas y entrara en su gloriaa?I.e., el MesíasLuc. 24:7, 44 y sig.; Heb. 2:10; 1 Ped. 1:11 27 Y comenzando por1 Moisésa y continuando con2 todos los profetasb, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras.Lit., desdeGén. 3:15; 12:3; Núm. 21:9 (Juan 3:14); Deut. 18:15 (Juan 1:45); Juan 5:462 Sam. 7:12-16; Isa. 7:14 (Mat. 1:23); Isa. 9:1, 2 (Mat. 4:15, 16); Isa. 42:1 (Mat. 12:18 y sig.); Isa. 53:4 (Mat. 8:17; Luc. 22:37); Dan. 7:13 (Mat. 24:30); Miq. 5:2 (Mat. 2:6); Zac. 9:9 (Mat. 21:5); Hech. 13:27 28 Se acercaron a la aldea adonde iban, y Él hizo como que iba más lejosa.Mar. 6:48 29 Y ellos le instaron, diciendo: Quédate con nosotros, porque está atardeciendo, y el día ya ha declinado. Y entró a quedarse con ellos. 30 Y sucedió que al sentarse1 a la mesa con ellos, tomó pan, y lo bendijo; y partiéndolo, les dioa.Lit., recostarseMat. 14:19 31 Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocierona; pero Él desapareció de la presencia de ellos.Luc. 24:16 32 Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino, cuando nos abría1 las Escriturasa?O, explicabaLuc. 24:45 33 Y levantándose en esa misma hora, regresaron a Jerusalén, y hallaron reunidos a los oncea y a los que estaban con ellosb,Mar. 16:13Hech. 1:14 34 que decían: Es verdad que el Señor ha resucitadoa y se ha aparecido a Simónb.Luc. 24:61 Cor. 15:5 35 Y ellos contaban sus experiencias1 en el camino, y cómo le habían reconocido en el partir del pana.Lit., las cosasLuc. 24:30, 31
36 Mientras ellos relataban estas cosas, Jesús1 se puso en medio de ellosa, y les dijo: Paz a vosotros.Lit., ElMar. 16:14 37 Pero ellos, aterrorizados y asustados, pensaron que veían un espíritua.Mat. 14:26; Mar. 6:49 38 Y Él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y por qué surgen dudas en vuestro corazón? 39 Mirad mis manos y mis piesa, que soy yo mismo; palpadme y vedb, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.Juan 20:20, 27Juan 20:27; 1 Jn. 1:1 40 Y cuando dijo esto, les mostró las manos y los pies. 41 Como ellos todavía no lo creían a causa de la alegríaa y que estaban asombrados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comerb?Luc. 24:11Juan 21:5 42 Entonces ellos le presentaron parte de un pescado asado1.Algunos mss. agregan: y un panal de miel 43 Y Él lo tomó y comió delante de ellosa.Hech. 10:41
44 Y les dijo: Esto es lo que yo os decía1a cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moisésb, en los profetasc y en los salmosd.Lit., Estas son mis palabras que os habléLuc. 9:22, 44, 45; 18:31-34; 22:37Luc. 24:27Sal. 2:7 y sig. (Hech. 13:33); Sal. 16:10 (Hech. 2:27); Sal. 22:1-18 (Mat. 27:34-46); Sal. 69:1-21 (Juan 19:28 y sig.); Sal. cap. 72; 110:1 (Mat. 22:43, 44); Sal. 118:22, 23 (Mat. 21:42) 45 Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escriturasa,Luc. 24:32; Hech. 16:14; 1 Jn. 5:20 46 y les dijo: Así está escrito, que el Cristo1 padecieraa y resucitara de entre los muertos al tercer díab;I.e., el MesíasLuc. 24:26, 44Luc. 24:7 47 y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón1 de los pecadosa a todas las nacionesb, comenzando desde Jerusalén.Algunos mss. dicen: y el perdónHech. 5:31; 10:43; 13:38; 26:18Mat. 28:19 48 Vosotros sois testigos de estas cosasa.Hech. 1:8, 22; 2:32; 3:15; 4:33; 5:32; 10:39, 41; 13:31; 1 Ped. 5:1 49 Y he aquí, yo enviaré sobre vosotros la promesa de mi Padrea; pero vosotros, permaneced en la ciudad hasta que seáis investidos con poder de lo altob.Juan 14:26Hech. 1:4
50 Entonces los condujo fuera de la ciudad, hasta cerca de Betaniaa, y alzando sus manos, los bendijo.Mat. 21:17; Hech. 1:12 51 Y aconteció que mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado arriba al cielo. 52 Ellos, después de adorarle, regresaron a Jerusalén con gran gozo, 53 y estaban siempre en el templo alabando1 a Dios.Lit., bendiciendo