Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de cultoa y el santuario terrenalb.Heb. 9:10Éx. 25:8; Heb. 8:2; 9:11, 24 2 Porque había un tabernáculo1 preparadoa en la parte anterior2, en el cual estaban el candelabrob, la mesac y los panes consagrados3d;este se llama el Lugar Santo.O, tienda sagrada y así en el resto del cap.O, el primeroLit., los panes de la proposiciónÉx. 25:8, 9; 26:1-30Éx. 25:31-39Éx. 25:23-29Éx. 25:30; Mat. 12:4 3 Y detrás del segundo veloa había un tabernáculo llamado el Lugar Santísimob,Éx. 26:31-33; 40:3Éx. 26:33 4 el cual tenía el altar de oro del incienso1a y el arca del pactob cubierta toda de oro, en la cual había una urna de oroc que contenía el maná y la vara de Aarónd que retoñó y las tablas del pactoe;O, incensario de oroÉx. 30:1-5; 37:25, 26Éx. 25:10 y sig.; 37:1 y sig.Éx. 16:32, 33Núm. 17:10Éx. 25:16; 31:18; 32:15; Deut. 9:9, 11, 15; 10:3-5 5 y sobre ella estaban los querubines de gloriaa que daban sombra al propiciatoriob; pero de estas cosas no se puede hablar ahora en detalle.Éx. 25:18 y sig.Éx. 25:17, 20; Lev. 16:2; 1 Rey. 8:7 6 Así preparadas estas cosas, los sacerdotes entran continuamentea al primer1 tabernáculo para oficiar en el culto;O, exteriorNúm. 18:2-6; 28:3 7 pero en el segundoa,solo entra el sumo sacerdoteb una vez al añoc, no sin llevar sangred, la cual ofrece por sí mismoe y por los pecados del pueblo cometidos en ignorancia1f.Lit., y por la ignorancia del puebloHeb. 9:3Lev. 16:12 y sig.Éx. 30:10; Lev. 16:34; Heb. 10:3Lev. 16:11, 14Heb. 5:3Núm. 15:25; Heb. 5:2 8 Queriendo el Espíritu Santoa dar a entender esto: que el camino al Lugar Santísimo1b aún no había sido revelado en tanto que el primer tabernáculo permaneciera en pie;O, santuarioHeb. 3:7Juan 14:6; Heb. 10:20 9 lo cual es un símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificiosa que no pueden hacer perfectob en su conciencia al que practica ese culto,Heb. 5:1Heb. 7:19 10 puesto que tienen que versolo con comidasa y bebidasb, y diversas abluciones1c y ordenanzas para el cuerpo2d, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosase.O, lavamientos ceremonialesLit., la carneLev. 11:2 y sig.; Col. 2:16Núm. 6:3Lev. 11:25; Núm. 19:13; Mar. 7:4Heb. 7:16Heb. 7:12
11 Pero cuando Cristo apareció como Sumo Sacerdotea de los bienes futuros1b, a través de2 un mayor y más perfecto tabernáculoc, no hecho con manosd, es decir, no de esta creacióne,Algunos mss. antiguos dicen: bienes que ya han venidoO, apareció por medio deHeb. 2:17Heb. 10:1Heb. 8:2; 9:24Mar. 14:58; 2 Cor. 5:12 Cor. 4:18; Heb. 12:27; 13:14 12 y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerrosa, sino por medio de su propia sangreb, entró al Lugar Santísimoc una vez para siempred, habiendo obtenido1 redención eternae.U, obteniendoLev. 4:3; 16:6, 15; Heb. 9:19Heb. 9:14; 13:12Heb. 9:24Heb. 7:27Heb. 5:9; 9:15 13 Porque si la sangre de los machos cabríos y de los torosa, y la ceniza de la becerrab rociada sobre los que se han contaminado1, santifican para la purificación2 de la carne,O, han sido contaminadosO, limpiezaLev. 16:15; Heb. 9:19; 10:4Núm. 19:9, 17, 18 14 ¿cuánto más la sangre de Cristoa, el cual por el Espíritu eterno1b se ofreció a sí mismo sin mancha a Diosc, purificará vuestra2 concienciad de obras muertase para servir al Dios vivof?O, su espíritu eternoAlgunos mss. antiguos dicen: nuestraHeb. 9:12; 13:121 Cor. 15:45; 1 Ped. 3:18Ef. 5:2; Heb. 7:27; 10:10, 12Hech. 15:9; Tito 2:14; Heb. 1:3; 10:2, 22Heb. 6:1Mat. 16:16; Heb. 3:12 15 Y por eso Éla es el mediadorb de un nuevo pacto1c, a fin de que habiendo tenido lugar una muerte para la redención de las transgresiones que se cometieron bajo el primer pacto2, los que han sido llamadosd reciban la promesae de la herencia eternaf.O, testamentoRom. 3:241 Tim. 2:5; Heb. 8:6; 12:24Heb. 8:8Mat. 22:3 y sig.; Rom. 8:28, 29; Heb. 3:1Heb. 6:15; 10:36; 11:39Hech. 20:32 16 Porque donde hay un testamento1, necesario es que ocurra2 la muerte del testador.O, pactoLit., se traiga 17 Pues un testamento1 es válidosolo en caso de muerte2, puesto que no se pone en vigor mientras vive el testador3.O, pactoLit., sobre los muertosAlgunos mss. antiguos dicen: ¿no se pone en vigor...testador? 18 Por tanto, ni aun el primer pacto1 se inauguró sin sangre.O, testamento 19 Porque cuando Moisés terminó de promulgar1 todos los mandamientos a todo el puebloa, conforme a la leyb, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríosc, con agua, lana escarlata e hisopod, y roció el libro mismoe y a todo el pueblo,Lit., hablarHeb. 1:1Éx. 24:6 y sig.Heb. 9:12Lev. 14:4, 7; Núm. 19:6, 18Éx. 24:7 20 diciendo: ESTA ES LA SANGRE DEL PACTO QUE DIOS OS ORDENO1a.O, diseñó para vosotrosÉx. 24:8; Mat. 26:28 21 Y de la misma manera roció con sangre tanto el tabernáculoa como todos los utensilios del ministerio.Éx. 24:6; 40:9; Lev. 8:15, 19; 16:14-16 22 Y según la ley, casi todoa es purificado con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdónb.Lev. 5:11, 12Lev. 17:11
23 Por tanto, fue necesario que las representaciones1 de las cosas en los cielosa fueran purificadas de esta manera, pero las cosas celestiales mismasb, con mejores sacrificios queestos.Lit., copiasHeb. 8:5 24 Porque Cristo no entró en un lugar santo1a hecho por manos, una representación2 del verdaderob, sino en el cielo mismoc, para presentarse ahora en la presencia de Dios por nosotrosd,O, santuarioLit., copiaHeb. 4:14; 9:12Heb. 8:2Heb. 9:12Mat. 18:10; Heb. 7:25 25 y no para ofrecerse a sí mismo muchas veces, como el sumo sacerdotea entra al Lugar Santísimo1b cada año con sangre ajena.O, santuarioHeb. 9:7Heb. 9:2; 10:19 26 De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces1 desde la fundación del mundoa; pero ahora, una sola vezb en la consumación de los siglosc, se ha2 manifestadod para destruir3 el pecado por el sacrificio de sí mismo4e.O, con frecuenciaO, ha sidoO, anular, o, quitarO, por su sacrificioMat. 25:34; Heb. 4:3Heb. 7:27; 9:12Mat. 13:39; Heb. 1:21 Jn. 3:5, 8Heb. 9:12, 14 27 Y así como está decretado1a que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juiciob,Lit., establecidoGén. 3:192 Cor. 5:10; 1 Jn. 4:17 28 así también Cristo, habiendo sido ofrecido una veza para llevar los pecados de muchosb, aparecerá por segunda vezc, sin relación con el pecadod, para salvacióne de los que ansiosamente le esperanf.Heb. 7:27Isa. 53:12; 1 Ped. 2:24Hech. 1:11Heb. 4:15Heb. 5:91 Cor. 1:7; Tito 2:13