Entonces David se dijo1: Ahora bien, voy a perecer algún día por la mano de Saúl. Lo mejor para mí es huir2 a la tierra de los filisteosa. Saúl se cansará3, y no me buscará más en todo el territorio de Israel, y escaparé de su mano.Lit., dijo en su corazónLit., que de seguro yo escapeO, perderá la esperanza1 Sam. 26:19 2 Se levantó, pues, David y se pasó con los seiscientos hombres que estaban con éla a Aquis, hijo de Maoc, rey de Gatb.1 Sam. 25:131 Sam. 21:10; 1 Rey. 2:39 3 Y moró David con Aquis en Gat, él y sus hombres, cada cual con los de su casaa; David con sus dos mujeres Ahinoam jezreelita, y Abigail la de Carmelb, viuda1 de Nabal.Lit., mujer1 Sam. 30:3; 2 Sam. 2:31 Sam. 25:42, 43 4 Y le dieron la noticia a Saúl que David había huido a Gat, y no lo buscó más.
5 Y David dijo a Aquis: Si he hallado ahora gracia ante tus ojos, que me den un lugar en una de las aldeas en el campo para que habite allí; pues, ¿por qué ha de morar tu siervo contigo en la ciudad real? 6 Aquis le dio Siclag aquel díaa; por eso Siclag ha pertenecido a los reyes de Judá hasta hoy.Jos. 15:31; 19:5; Neh. 11:28 7 El número de los días que David habitó en el territorio de los filisteos fue un año1 y cuatro mesesa.Lit., días1 Sam. 29:3
8 Y subieron David y sus hombres e hicieron incursiones contra los gesuritasa, los gezritas y los amalecitasb; porque ellos eran los habitantes de la tierra desde tiempos antiguos, según se va a Shur, hasta la tierra de Egiptoc.Jos. 13:2, 13Éx. 17:8; 1 Sam. 15:7, 8Éx. 15:22 9 David atacaba1 el territorio, y no dejaba con vida hombre ni mujer, y se llevaba las ovejas, el ganado, los asnos, los camellos y la ropaa. Entonces regresaba y venía a Aquis.Lit., hería1 Sam. 15:3; Job 1:3 10 Y Aquis decía: ¿Dónde atacasteis1 hoya? Y David respondía: Contra el Neguev2 de Judá, contra el Neguev de Jerameelb y contra el Neguev de los ceneosc.Lit., hicisteis incursiónI.e., región del sur1 Sam. 23:271 Sam. 30:29; 1 Crón. 2:9, 25Jue. 1:16; 4:11 11 David no dejaba con vida hombre ni mujer para traer a Gat, diciendo: No sea que nos descubran1, diciendo: «Así ha hecho David, y así ha sido su costumbre todo el tiempo que ha morado en el territorio de los filisteos».Lit., digan de nosotros 12 Aquis confiaba en David diciendo: En verdad que se ha hecho odioso a su pueblo Israel y será mi servidor para siempre.