Murió Samuela, y se reunió todo Israel y lo lloraronb, y lo sepultaron en su casa en Ramác. Después David se levantó y descendió al desierto de Paránd.1 Sam. 28:3Núm. 20:29; Deut. 34:82 Rey. 21:18; 2 Crón. 33:20Gén. 21:21; Núm. 10:12; 13:3
2 Y había un hombre en Maóna que tenía sus bienes en Carmelb; el hombre era muy rico1 y tenía tres mil ovejas y mil cabras; y estaba en Carmel trasquilando sus ovejasc.Lit., grande1 Sam. 23:24Jos. 15:55Gén. 38:13; 2 Sam. 13:23 3 El hombre se llamaba Nabal, y su mujer se llamaba Abigail. Y la mujer era inteligente1 y de hermosa aparienciaa, pero el hombre era áspero y malo en sus tratos, y era calebitab.Lit., de buen entendimientoProv. 31:10Jos. 15:13; 1 Sam. 30:14 4 Y oyó David en el desierto que Nabal estaba trasquilando sus ovejas. 5 Entonces David envió diez jóvenes, y les dijo1: Subid a Carmel, visitad2 a Nabal y saludadle en mi nombre;Lit., y David dijo a los jóvenesLit., llegaos 6 y le diréis así: «Ten una larga vida1, paz para ti, paz para tu casa y paz para todo lo que tienesa.Lit., Para vida1 Crón. 12:18; Sal. 122:7; Luc. 10:5 7 He1 oído que tienes esquiladoresa; ahora bien, tus pastores han estado con nosotros, y no los hemos maltratado, ni les ha faltado nada todos los días que estuvieron en Carmelb.Lit., Y ahora, he2 Sam. 13:23, 241 Sam. 25:15, 21 8 Pregunta a tus mozos, y ellos te lo dirán. Por tanto, permite que mis mozos hallen gracia ante tus ojos, porque hemos llegado en un día de fiesta1a. Te ruego que de lo que tengas a mano, des a tus siervos y a tu hijo David».Lit., buen díaNeh. 8:10-12; Est. 9:19, 22
9 Cuando llegaron los jóvenes de David, dijeron a Nabal todas estas palabras en nombre de David; entonces esperaron. 10 Pero Nabal respondió a los siervos de David, y dijo: ¿Quién es Davida y quién es el hijo de Isaí? Hay muchos siervos hoy día que huyen de su señor.Jue. 9:28 11 ¿He de tomar mi pan, mi agua y la carne que he preparado1 para mis esquiladores, y he de dárselos a hombres cuyo origen no conozco2a?Lit., degolladoLit., hombres que no sé de dónde sonJue. 8:6, 15 12 Entonces los jóvenes de David se volvieron por su camino, y regresaron; y llegaron y le comunicaron todas1 estas palabras.Lit., conforme a todas 13 Y David dijo a sus hombres: Cíñase cada uno su espada. Y cada hombre se ciñó su espada. David también se ciñó su espada, y unos cuatrocientos hombres subieron tras Davida, mientras que doscientos se quedaron con el bagajeb.1 Sam. 23:131 Sam. 30:24
14 Mas uno de los mozos avisó a Abigail, mujer de Nabal, diciendo: He aquí, David envió mensajeros desde el desierto a saludar1 a nuestro señora, y él los desdeñó.Lit., bendecir1 Sam. 13:10; 15:13 15 Sin embargo, los hombres fueron muy buenos con nosotros; no nos maltrataron ni nos faltó nada cuando1 andábamos con ellos, mientras estábamos en el campoa.Lit., todos los días que1 Sam. 25:7, 21 16 Como muro fueron para nosotros tanto de noche como de día, todo el tiempo que estuvimos con ellos apacentando las ovejasa.Éx. 14:22; Job 1:10 17 Ahora pues, reflexiona1 y mira lo que has de hacer, porque el mal ya está determinado contra nuestro señor y contra toda su casa, y él es un hombre tan indigno2 que nadie puede hablarle.Lit., sabeLit., un hijo de Belial
18 Entonces Abigail se dio prisa y tomó doscientos panes, dos odres de vino, cinco ovejas ya preparadas, cinco medidas1 de grano tostado, cien racimos de uvas pasas, y doscientas tortas de higos, y los puso sobre asnosa.Heb., seah; un seah equivale aprox. a 7.3 litros2 Sam. 16:1; 1 Crón. 12:40 19 Y dijo a sus mozos: Id delante de mí; he aquí, yo os seguiréa. Pero nada dijo a su marido Nabal.Gén. 32:16, 20 20 Y sucedió que cuando ella cabalgaba en su asno y descendía por la parte encubierta del monte, he aquí que David y sus hombres venían bajando hacia ella, y se encontró con ellos. 21 Y David había dicho: Ciertamente, en vano he guardado todo lo que este hombre tiene en el desierto, de modo que nada se perdió de todo lo suyo; y él me ha devuelto mal por biena.Sal. 109:5; Prov. 17:13 22 Así haga Dios a los enemigos de Davida, y aun más, si al llegar la mañana he dejado tansolo un varón1 de los suyosb.Lit., uno que orina contra la pared1 Sam. 3:17; 20:131 Rey. 14:10
23 Cuando Abigail vio a David se dio prisa y bajó de su asno, y cayendo sobre su rostro delante de David, se postró en tierraa.1 Sam. 20:41 24 Y se echó a sus pies y dijo: Señor mío,solo sobre mí sea la culpa. Te ruego que permitas que tu sierva te hable1, y que escuches las palabras de tu sierva.Lit., hable en tus oídos 25 Ruego a mi señor que no haga caso a1 este hombre indigno2, Nabal, porque conforme a su nombre, así es. Se llama Nabal3, y la insensatez está con él; mas yo tu sierva no vi a los jóvenes que tú, mi señor, enviaste.Lit., ponga su corazón enLit., este hijo de BelialI.e., insensato 26 Ahora pues, señor mío, vive el SEÑOR y vive tu alma; puesto que el SEÑOR te ha impedido derramar1 sangre y vengarte2 por tu propia manoa, sean pues como Nabal tus enemigos y los que buscan el mal contra mi señorb.Lit., venir conLit., salvarteHeb. 10:302 Sam. 18:32 27 Y ahora permite que este presente1 que tu sierva ha traído para mi señor se dé a los jóvenes que acompañan a2 mi señora.Lit., esta bendiciónLit., caminan a los pies deGén. 33:11; 1 Sam. 30:26 28 Te ruego que perdones la ofensa de tu siervaa, porque el SEÑOR ciertamente establecerá1 una casa duradera para mi señorb, pues mi señor pelea las batallas del SEÑORc, y el mal no se hallará en ti en todos tus díasd.Lit., hará1 Sam. 25:241 Sam. 22:14; 2 Sam. 7:11, 161 Sam. 18:171 Sam. 24:11; Sal. 7:3 29 Y si alguno se levanta para perseguirte y buscar tu vida1, entonces la vida2 de mi señor será ligada en el haz de los que viven con el SEÑOR tu Dios; pero Él lanzará la vida de tus enemigos como de en medio de una hondaa.Lit., almaJer. 10:18 30 Y sucederá que cuando el SEÑOR haga por mi señor conforme a todo el bien que Él ha hablado de ti, y te ponga por príncipe sobre Israela,1 Sam. 13:14 31 esto no causará pesar ni remordimiento1 a mi señor, tanto por haber derramado sangre sin causa como por haberse vengado2 mi señor. Cuando el SEÑOR haya hecho bien a mi señor, entonces acuérdate de tu siervaa.Lit., no te será motivo para tambalear ni tropezadero del corazónLit., salvadoGén. 40:14; 1 Sam. 25:30
32 Entonces David dijo a Abigail: Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, que te envió hoy a encontrarmea,Éx. 18:10; 1 Rey. 1:48; Sal. 41:13; 72:18; 106:48; Luc. 1:68 33 bendito sea tu razonamiento, y bendita seas tú, que me has impedido hoy derramar sangre1 y vengarme2 por mi propia manoa.Lit., entrar con sangreLit., salvarme1 Sam. 25:26 34 Sin embargo, vive el SEÑOR, Dios de Israel, que me ha impedido hacerte mala, que si tú no hubieras venido pronto a encontrarme, ciertamente, para la luz del alba, no le hubiera quedado a Nabal ni un varón1.Lit., uno que orina contra la pared1 Sam. 25:26 35 Recibió David de su mano lo que ella había traído y le dijo: Sube en paz a tu casaa. Mira, te he escuchado1 y te he concedido tu petición2b.Lit., he escuchado tu vozLit., he alzado tu rostro1 Sam. 20:42; 2 Rey. 5:19Gén. 19:21
36 Entonces Abigail regresó a Nabal, y he aquí, él tenía un banquete en su casa, como el banquete de un reya. Y el corazón de Nabal estaba alegre, pues estaba muy ebriob, por lo cual ella no le comunicó nada1 hasta el amanecerc.Lit., nada pequeño ni grande2 Sam. 13:23Prov. 20:1; Isa. 5:11; Os. 4:111 Sam. 25:19 37 Pero sucedió que por la mañana, cuando se le pasó el vino a Nabal, su mujer le contó estas cosas, y su corazón se quedó como muerto dentro de él, y se puso como una piedra. 38 Y unos diez días después, sucedió que el SEÑOR hirió a Nabal, y murióa.1 Sam. 26:10; 2 Sam. 6:7; Sal. 104:29
39 Cuando David supo que Nabal había muerto, dijo: Bendito sea el SEÑOR, que ha defendido la causa de mi afrenta de manos de Nabala, y ha preservado a su siervo del malb. El SEÑOR también ha devuelto la maldad de Nabal sobre su propia cabeza. Entonces David envió a hablar con Abigailc, para tomarla para sí por mujer.1 Sam. 24:15; Prov. 22:231 Sam. 25:26, 34Cant. 8:8 40 Y los siervos de David fueron a casa de Abigail en Carmel, y le hablaron diciendo: David nos ha enviado a ti, para tomarte para sí por mujer. 41 Y ella se levantó y postrándose rostro en tierraa, dijo: He aquí, vuestra sierva es una criada para lavar los pies de los siervos de mi señorb.1 Sam. 25:23Mar. 1:7 42 Abigail se levantó apresuradamente, montó en un asno, y con sus cinco doncellas que la atendían1 siguió a los mensajeros de David, y fue su mujera.Lit., andaban a sus piesGén. 24:61-67
43 David había tomado también a Ahinoam de Jezreela, y ambas fueron mujeres suyasb.Jos. 15:561 Sam. 27:3; 30:5
44 Pues Saúl había dado a su hija Micala, mujer de David, a Palti, hijo de Lais, que era de Galimb.1 Sam. 18:27; 2 Sam. 3:14Isa. 10:30