Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad1a, dijo a Acab: Vive el SEÑOR, Diosb de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi bocac.O, de Tisbé de GalaadJue. 12:41 Rey. 18:10; 22:14; 2 Rey. 3:14; 5:201 Rey. 18:1; Luc. 4:25; Sant. 5:17 2 Y vino a Elías1 la palabra del SEÑOR, diciendo:Lit., a él 3 Sal de aquí y dirígete hacia el oriente, y escóndete junto al arroyo Querit, que está al oriente1 del Jordán.Lit., delante 4 Y1 beberás del arroyo, y he ordenado a los cuervos que te sustenten allía.Lit., Y será que1 Rey. 17:9 5 Él fue e hizo conforme a la palabra del SEÑOR, pues fue y habitó junto al arroyo Querit, que está al oriente1 del Jordán.Lit., delante 6 Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne al atardecer, y bebía del arroyo. 7 Y sucedió que después de algún tiempo el arroyo se secó, porque no había caído lluvia en la tierra.
8 Vino después a él la palabra del SEÑOR, diciendo: 9 Levántate, ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y quédate allí; he aquí, yo he mandado a una viuda de allía que te sustenteb.Abd. 20; Luc. 4:261 Rey. 17:4 10 Él se levantó y fue a Sarepta. Cuando llegó a la entrada de la ciudad, he aquí, allí estaba una viuda recogiendo leña, y la llamó y le dijo: Te ruego que me consigas un poco de agua en un vaso para que yo bebaa.Gén. 24:17; Juan 4:7 11 Cuando ella iba a conseguirla, la llamó y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. 12 Pero ella respondió: Vive el SEÑOR tu Diosa, que no tengo pan1,solo tengo un puñado de harina en la tinaja2 y un poco de aceite en la vasijab y3 estoy recogiendo unos4 trozos de leña para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que comamos y muramosc.Lit., tortaO, el cántaroLit., y he aquíLit., dos1 Rey. 17:12 Rey. 4:2-7Gén. 21:15, 16 13 Entonces Elías le dijo: No temas; ve, haz como has dicho, pero primero hazme una pequeña torta de eso1 y tráemela; después harás para ti y para tu hijo.Lit., allí 14 Porque así dice el SEÑOR, Dios de Israel: «No se acabará la harina en la tinaja1 ni se agotará2 el aceite en la vasija, hasta el día en que el SEÑOR mande lluvia sobre la faz de la tierra».O, del cántaroLit., ni faltará 15 Entonces ella fue e hizo conforme a la palabra de Elías, y ella, él y la casa de ella comieron por muchos días. 16 La harina de la tinaja1 no se acabó ni se agotó2 el aceite de la vasija, conforme a la palabra que el SEÑOR había hablado por medio3 de Elías.O, cántaroLit., ni faltóLit., mano
17 Y sucedió que después de estas cosas, se enfermó el hijo de la mujer dueña de la casa; y su enfermedad fue tan grave que no quedó aliento en él. 18 Y ella dijo a Elías: ¿Qué tengo que ver contigoa, oh varón de Diosb? Has venido para traer a memoria mis iniquidades y hacer morir a mi hijo1.O, ¿Has venido...hijo?2 Sam. 16:10; 2 Rey. 3:13; Luc. 4:34; Juan 2:41 Rey. 12:22 19 Y él le respondió: Dame a tu hijo. Y él lo tomó de su regazo y lo llevó a la cámara alta donde él vivía, y lo acostó sobre su propia cama. 20 Clamó al SEÑOR y dijo: Oh SEÑOR, Dios mío, ¿has traído también mal a la viuda con quien estoy hospedado1 haciendo morir a su hijo?Lit., peregrinando 21 Entonces se tendió tres veces sobre el niñoa, clamó al SEÑOR y dijo: Oh SEÑOR, Dios mío, te ruego que el alma de este niño vuelva a él1.Lit., sobre sus entrañas2 Rey. 4:34, 35; Hech. 20:10 22 El SEÑOR escuchó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él1 y revivióa.Lit., sobre sus entrañasLuc. 7:14; Heb. 11:35 23 Y Elías tomó al niño, lo bajó de la cámara alta a la casa y se lo dio a su madre; y Elías dijo: Mira, tu hijo vive. 24 Entonces la mujer dijo a Elías: Ahora conozco que tú eres hombre de Diosa, y que la palabra del SEÑOR en tu boca es verdad.Juan 2:11; 3:2; 16:30