Palabra que vino a Jeremías para todos los judíos que moraban en la tierra de Egipto, los que moraban en Migdol, en Tafnesa, en Menfis1b y en la tierra de Patrosc, diciendo:O, NofJer. 43:7; Ezeq. 30:18Éx. 14:2; Isa. 19:13; Jer. 2:16; 46:14; Ezeq. 30:13, 16; Os. 9:6Isa. 11:11; Ezeq. 29:14; 30:14 2 Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: «Vosotros habéis visto toda la calamidad que he traído sobre Jerusalén y sobre todas las ciudades de Judá, y que he aquí, hoy están en ruinas y no hay en ellas moradora,Isa. 6:11; Jer. 4:7; 9:11; 34:22; Miq. 3:12 3 a causa de la maldad que ellos cometierona para provocarme a irab, quemando constantemente sacrificios1 y sirviendo a otros dioses que no habían conocido, ni ellos, ni vosotros, ni vuestros padresc.O, incienso, y así en el resto del cap.Neh. 9:33; Jer. 2:17-19; 44:23; Ezeq. 8:17, 18; Dan. 9:5Isa. 3:8; Jer. 7:19; 32:30-32; 44:8Deut. 13:6; 29:26; 32:17; Jer. 19:4 4 Con todo, os envié a todos mis siervos los profetas repetidas veces1a, diciendo: “No hagáis ahora esta cosa abominable que yo aborrezcob”.Lit., madrugando y enviandoJer. 7:13, 25; 25:4; 26:5; 29:19; 35:15; Zac. 7:7Jer. 16:18; 32:34, 35; Ezeq. 8:10 5 Pero no escucharon ni inclinaron su oído para apartarse de su maldad, para dejar de quemar sacrificios a otros diosesa.Jer. 11:8, 10; 13:10 6 Por tanto, se derramó mi ira y mi furor y ardió en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusaléna, que fueron convertidas en ruinas y en desolaciónb, como lo están hoy.Isa. 51:17-20; Jer. 42:18; Ezeq. 8:18Jer. 4:27; 7:17, 34; 34:22 7 Ahora pues, así dice el SEÑOR Dios de los ejércitos, el Dios de Israel: “¿Por qué os hacéis un daño tan grande a vosotros mismosa cortando de entre vosotros a hombre y mujer, niñob y lactante de en medio de Judá, sin que os quede remanente,Núm. 16:38; Jer. 26:19; Ezeq. 33:11; Hab. 2:10Jer. 3:24; 9:21; 51:22 8 provocándome a ira con la obra de vuestras manos, quemando sacrificios a otros diosesa en la tierra de Egiptob, adonde habéis entrado a residir, de modo que seáis exterminados y vengáis a ser maldición y oprobio entre todas las naciones de la tierrac?2 Rey. 17:15-17; Jer. 25:6, 7; 44:3; 1 Cor. 10:21, 22Jer. 7:9; 11:12, 17; 44:3; Os. 4:13; Hab. 1:161 Rey. 9:7, 8; 2 Crón. 7:20; Jer. 42:18 9 ¿Habéis olvidado las maldades de vuestros padres, las maldades de los reyes de Judá y las maldades de sus mujeres, vuestras propias maldades y las maldades de vuestras mujeres, que cometieron en la tierra de Judá y en las calles de Jerusaléna?Jer. 7:9, 10, 17, 18; 44:17, 21 10 Pero hasta hoy no se han humillado1a, ni han temido, ni han andado en mi ley ni en mis estatutos que puse delante de vosotrosb y delante de vuestros padres”».Lit., quebrantadoJer. 6:15; 8:12Jer. 26:4; 32:23; 44:23
11 Por tanto, así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: «He aquí, volveré el rostro contra vosotros para mala, y para destruir a todo Judá.Lev. 17:10; 20:5, 6; 26:17; Jer. 21:10; Amós 9:4 12 Y quitaré el remanente de Judá que ha decidido1 entrar en la tierra de Egipto para residir allí, y serán acabados en la tierra de Egipto; caerán a espada, por el hambre serán acabadosa. Tanto el pequeño como el grande morirán a espada y de hambreb; seréis motivo de maldición, de horror, de imprecación y de oprobioc.Lit., puesto su rostro paraJer. 42:15-18, 22Isa. 1:28; Jer. 16:4; 44:7Isa. 65:15; Jer. 18:16; 24:9; 26:6; 29:18; 42:18; Zac. 8:13 13 Y castigaré a los que moran en la tierra de Egipto, como he castigado a Jerusalén, con espada, con hambrea y con pestilencia.Jer. 11:22; 44:27, 28 14 Y no quedará quien escape ni quien sobreviva del remanente de Judá que ha entrado en la tierra de Egiptoa para residir allí, para luego volver a la tierra de Judá a la cual añoran volver1 a fin de morar allíb, porque ninguno volverác, excepto algunos fugitivos».Lit., levantan su almaJer. 22:10; 44:27Jer. 22:26, 27Isa. 4:2; 10:20; Jer. 44:28; Rom. 9:27
15 Entonces todos los hombres que sabían que sus mujeres quemaban sacrificios a otros dioses, junto con todas las mujeres que estaban presentes, una gran multitud, y todo el puebloa que moraba en la tierra de Egipto, en Patros, respondieron a Jeremías, diciendo:Prov. 11:21; Isa. 1:5; Jer. 5:1-5 16 En cuanto al mensaje1a que nos has hablado en el nombre del SEÑOR, no vamos a escucharteb,Lit., a la palabraJer. 43:2Prov. 1:24-27; Jer. 11:8, 10; 13:10 17 sino que ciertamente cumpliremos toda palabra que ha salido de nuestra bocaa, y quemaremos1 sacrificios a la reina del cielob, derramándole libaciones, como hacíamos nosotros, nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalénc. Entonces teníamos bastante alimento2d, prosperábamos y no veíamos mal alguno.O, para quemarLit., panNúm. 30:12; Deut. 23:232 Rey. 17:16; Jer. 7:18Neh. 9:34; Jer. 32:32; 44:21Éx. 16:3; Os. 2:5-9; Fil. 3:19 18 Pero desde que dejamos de quemar sacrificios a la reina del cielo y derramarle libaciones, carecemos de todoa, y por la espada y por el hambre hemos sido acabados.Núm. 11:5, 6; Jer. 40:12; Mal. 3:13-15 19 Y, dijeron las mujeres, cuando nosotras quemábamos sacrificios a la reina del cieloa y le derramábamos libaciones, ¿acaso sin saberlo nuestros maridosb le hacíamos tortas con su imagen1 y le derramábamos libaciones?Lit., para hacer una imagen de ellaJer. 7:18Núm. 30:6, 7; Jer. 44:15
20 Entonces Jeremías habló a todo el pueblo, a hombres y a mujeres, a todo el pueblo que así le respondía, diciendo: 21 En cuanto a los sacrificios que habéis quemado en las ciudadesa de Judá y en las calles de Jerusalénb, vosotros y vuestros padres, vuestros reyes y vuestros príncipes y el pueblo de la tierra, ¿no se ha acordado el SEÑOR de ellos, y no ha venido esto a su mente1c?Lit., corazónEzeq. 8:10, 11Jer. 11:13; 44:9, 17Sal. 79:8; Isa. 64:9; Jer. 14:10; Os. 7:2; Amós 8:7 22 El SEÑOR no pudo soportar más, a causa de la maldad de vuestras obrasa y a causa de las abominaciones que habíais cometidob; por eso vuestra tierra fue convertida en ruinas, objeto de horror y maldición, sin habitantesc, como está hoy.Isa. 7:13; 43:24; Mal. 2:17Jer. 4:4; 21:12; 30:14Gén. 19:13; Sal. 107:33, 34; Jer. 25:11, 18, 38; 29:18; 42:18; 44:12 23 Porque quemasteis sacrificios y pecasteis contra el SEÑOR y no obedecisteis la voz del SEÑOR ni anduvisteis en su leya, ni en sus estatutos, ni en sus testimonios, por tanto, os ha sobrevenido esta calamidadb, como sucede hoyc.Sal. 119:136, 150; Jer. 44:10Jer. 7:13-15; 40:31 Rey. 9:9; Neh. 13:18; Jer. 44:2; Dan. 9:11, 12 24 Entonces Jeremías dijo a todo el pueblo y a todas las mujeres: Oíd la palabra del SEÑORa, todo Judá, los que estáis en la tierra de Egiptob:Jer. 43:7; 44:15, 26Jer. 42:15; 44:16 25 Así dice el SEÑORa de los ejércitos, el Dios de Israel1: «Vosotros y vuestras mujeres habéis hablado con vuestra boca y lo habéis realizado con vuestras manos, diciendo: “Ciertamente cumpliremos los votos que hemos hecho de quemar sacrificios a la reina del cielo y de derramarle libacionesb”. ¡Id a cumplir2 vuestros votos! ¡Poned por obra vuestros votos!».Lit., Israel, diciendoLit., Ciertamente afirmadJer. 44:17; Mat. 14:9; Hech. 23:12Ezeq. 20:39 26 Pero1 oíd la palabra del SEÑOR, todo Judá, los que habitáis en la tierra de Egipto: «He aquí, he jurado por mi gran nombre»—dice el SEÑORa— «que nunca más será invocado mi nombreb en toda la tierra de Egipto por boca de ningún hombre de Judá, diciendo: “Vive el Señor DIOS2c”.Lit., Por tantoHeb., YHWH, generalmente traducido SEÑORGén. 22:16; Deut. 32:40, 41; Jer. 22:5; Amós 6:8; Heb. 6:13Sal. 50:16; Ezeq. 20:39Isa. 48:1, 2; Jer. 5:2 27 He aquí, velo sobre ellos para mal y no para biena, y serán acabados todos los hombres de Judá que están en la tierra de Egipto por la espada y por el hambre hasta que sean totalmente exterminados1b.Lit., lleguen a su finJer. 1:10; 31:28; 39:162 Rey. 21:14; Jer. 44:14 28 Y los que escapen de la espada, pocos en número1, volverán de la tierra de Egipto a la tierra de Judáa. Entonces sabrá todo el remanente de Judá que ha ido a la tierra de Egiptob para residir allí, qué palabra ha de permanecer, si la míac o la de ellos.Lit., hombres contadosJer. 44:14Isa. 10:19; 27:12, 13Sal. 33:11; Isa. 14:27; 46:10, 11; Zac. 1:6 29 Y esta será la señal para vosotros»—declara el SEÑORa— «de que os voy a castigar en este lugar, para que sepáis que ciertamente mis palabras permaneceránb para mal contra vosotros».Isa. 7:11, 14; 8:18; Jer. 44:30; Mat. 24:15, 16, 32Prov. 19:21; Isa. 40:8 30 Así dice el SEÑOR: «He aquí, entregaré a Faraón Hofra, rey de Egipto, en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida, así como entregué a Sedequías, rey de Judá, en manos de Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, su enemigo, que buscaba su vidab».Jer. 43:9-13; 46:25; Ezeq. 29:3; 30:212 Rey. 25:4-7; Jer. 34:21; 39:5-7