Entonces llamando a sus doce discípulosa, Jesús les dio poder1 sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolenciab.O, autoridadMar. 3:13-15; 6:7Mat. 9:35; Luc. 9:1
2 aY los nombres de los doce apóstoles sonestos: primero, Simónb, llamado Pedro, y Andrés su hermanoc; y Jacobo1d, el hijo de Zebedeo, y Juan2 su hermano;O, SantiagoGr., Ioannes; heb., JohananMat. 10:2-4: <IT>Mar. 3:16-19; Luc. 6:14-16; Hech. 1:13</IT>Mat. 4:18Mat. 4:18Mat. 4:21 3 Felipe y Bartolomé1a; Tomásb y Mateoc, el recaudador de impuestos2; Jacobo3d, el hijo de Alfeo, y Tadeoe;I.e., hijo de TolomeoO, publicano; i.e., uno que explotaba la recaudación de los impuestos romanosO, SantiagoJuan 1:43 y sig.Juan 11:16; 14:5; 20:24 y sig.; 21:2Mat. 9:9Mar. 15:40Mar. 3:18; Luc. 6:16; Hech. 1:13 4 Simón el cananita1, y Judas Iscariotea, el que también le entregó.O, el zelote; i.e., miembro de un grupo radicalMat. 26:14; Luc. 22:3; Juan 6:71; 13:2, 26
5 A estos docea envió Jesús después de instruirlos, diciendo: No vayáis por1 el camino de los gentiles, y no entréis en ninguna ciudad de los samaritanosb.O, No os apartéis haciaMar. 6:7; Luc. 9:22 Rey. 17:24 y sig.; Luc. 9:52; 10:33; 17:16; Juan 4:9, 39, 40; 8:48; Hech. 8:25 6 Sino id más bien a las ovejas perdidasa de la casa de Israel.Mat. 15:24 7 Y cuando vayáis, predicad diciendo: «El reino de los cielos se ha acercadoa».Mat. 3:2 8 Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia1 recibisteis, dad de gracia2.O, gratuitamente 9 aNo os proveáis de oro, ni de plata, ni de cobre para llevar en vuestros cintos,Mat. 10:9-15: <IT>Mar. 6:8-11; Luc. 9:3-5; 10:4-12; </IT> 22:35 10 ni de alforja1 para el camino, ni de dos túnicas2, ni de sandalias, ni de bordón; porque el obrero es digno de su sostén3a.O, mochila, o, bolsaI.e., ropa interiorLit., alimento o sustento1 Cor. 9:14; 1 Tim. 5:18 11 Y en cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién es digno en ella, y quedaos allí hasta que os marchéis. 12 Al entrar en la casa, dadle vuestro saludo de paza.1 Sam. 25:6; Sal. 122:7, 8 13 Y si la casa es digna, que vuestro saludo de paz venga sobre ella; pero si no es digna, que vuestro saludo de paz se vuelva a vosotros. 14 Y cualquiera que no os reciba ni oiga vuestras palabras, al salir de esa casa o de esa ciudad, sacudid el polvo de vuestros piesa.Hech. 13:51 15 En verdad os digo que en el día del juicioa será más tolerable el castigob para la tierra de Sodoma y Gomorrac que para esa ciudad.Mat. 7:22; 11:22, 24; 12:36; Hech. 17:31; 1 Tes. 5:4; Heb. 10:25; 2 Ped. 2:9; 3:7; 1 Jn. 4:17; Jud. 6Mat. 11:22, 24Mat. 11:24; 2 Ped. 2:6; Jud. 7
16 Mirad, yo os envío como ovejas en medio de lobosa; por tanto, sed1 astutos como las serpientesb e inocentes como las palomasc.O, mostraosLuc. 10:3Gén. 3:1; Mat. 24:45; Rom. 16:19Os. 7:11 17 Pero cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales1a y os azotarán en sus sinagogasb;O, sanedrines, o, conciliosMat. 5:22Mat. 23:34; Mar. 13:9; Luc. 12:11; Hech. 5:40; 22:19; 26:11 18 y hasta seréis llevados delante de gobernadores y reyes por mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles. 19 aPero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o qué hablaréis; porque a esa hora se os dará lo que habréis de hablarb.Mat. 10:19-22: <IT>Mar. 13:11-13; Luc. 21:12-17</IT>Mat. 6:25; Luc. 12:11, 12 20 Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotrosa.Luc. 12:12; Hech. 4:8; 13:9; 2 Cor. 13:3 21 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijoa; y los hijos se levantarán contra los padresb, y les causarán la muerte1.O, los mataránMat. 10:35, 36Miq. 7:6 22 Y seréis odiados de todos por causa de mi nombrea, pero el que persevere hasta el fin,ese será salvob.Mat. 24:9; Juan 15:18 y sig.Mat. 24:13; Mar. 13:13 23 Pero cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otraa; porque en verdad os digo: no terminaréis de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombreb.Mat. 23:34Mat. 16:27, 28
24 Un discípulo1 no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señora.O, alumnoLuc. 6:40; Juan 13:16; 15:20 25 Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casaa lo han llamado Beelzebúb, ¡cuánto más a los de su casa!Mat. 9:342 Rey. 1:2; Mat. 12:24, 27; Mar. 3:22; Luc. 11:15, 18, 19 26 aAsí que no les temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberseb.Mat. 10:26-33: <IT>Luc. 12:2-9</IT>Mar. 4:22; Luc. 8:17; 12:2; 1 Cor. 4:5 27 Lo que os digo en la oscuridad, habladlo en la luza; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteasb.Luc. 12:3Mat. 24:17; Hech. 5:20 28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien temed a aquela que puede hacer perecer1 tanto el alma como el cuerpo en el infierno2b.O, destruirGr., guéennaHeb. 10:31Mat. 5:22; Luc. 12:5 29 ¿No se venden dos pajarillos1 por un cuarto2a? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre.O, gorrionesGr., assarion; equivale aprox. a 1/16 denarioLuc. 12:6 30 Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contadosa.1 Sam. 14:45; 2 Sam. 14:11; 1 Rey. 1:52; Luc. 21:18; Hech. 27:34 31 Así que no temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos1a.O, gorrionesMat. 12:12 32 Por tanto, todo el que me1 confiese delante de los hombres, yo también le2 confesaré delante de mi Padre que está en los cielosa.Lit., por míLit., por élLuc. 12:8; Apoc. 3:5 33 Pero cualquiera que me niegue delante de los hombresa, yo también lo negaré delante de mi Padre que está en los cielos.Mar. 8:38; Luc. 9:26; 2 Tim. 2:12
34 aNo penséis que vine a traer1 paz a la tierra; no vine a traer2 paz, sino espada.Lit., a echarMat. 10:34, 35: <IT>Luc. 12:51-53</IT> 35 Porque vine a PONER AL HOMBRE CONTRA SU PADRE, A LA HIJA CONTRA SU MADRE, Y A LA NUERA CONTRA SU SUEGRAa;Miq. 7:6; Mat. 20:21; Luc. 12:53 36 y LOS ENEMIGOS DEL HOMBRE serán LOS DE SU MISMA CASAa.Miq. 7:6; Mat. 10:21 37 El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mía.Deut. 33:9; Luc. 14:26 38 Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mía.Mat. 16:24; Mar. 8:34; Luc. 9:23; 14:27 39 El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallaráa.Mat. 16:25; Mar. 8:35; Luc. 9:24; 17:33; Juan 12:25
40 El que os recibe a vosotros, a mí me recibea; y el que me recibe a mí, recibe al que me enviób.Mat. 18:5; Luc. 10:16; Juan 13:20; Gál. 4:14Mar. 9:37; Luc. 9:48; Juan 12:44 41 El que recibe a un profeta como1 profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo como2 justo, recibirá recompensa de justoa.Lit., en nombre deMat. 25:44-46 42 Y cualquiera que como1 discípulo dé de beber aunquesolo sea un vaso de agua fría a uno de estos pequeños2, en verdad os digo que no perderá su recompensaa.Lit., en nombre deO, humildesMat. 25:40; Mar. 9:41