aLos fariseos, y algunos de los escribas que habían venido de Jerusalénb, se reunieron alrededor de Él;Mar. 7:1-23: <IT>Mat. 15:1-20</IT>Mat. 15:1 2 y vieron que algunos de sus discípulos comían el pan con manos inmundas1a, es decir, sin lavar.O, impurasMat. 15:2; Mar. 7:5; Luc. 11:38; Hech. 10:14, 28; 11:8; Rom. 14:14; Heb. 10:29; Apoc. 21:27 3 (Porque los fariseos y todos los judíos no comen a menos de que se laven las manos cuidadosamente1, observando así la tradición de los ancianosa;Lit., con el puñoMar. 7:5, 8, 9, 13; Gál. 1:14 4 y cuando vuelven de la plaza, no comen a menos de que se laven1; y hay muchas otras cosas que han recibido para observarlas, como el lavamiento2 de los vasosa, de los cántaros y de las vasijas de cobre.)O, se rocíen. Algunos mss. dicen: se bauticenLit., bautismoMat. 23:25 5 Entonces los fariseos y los escribas le preguntaron*: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianosa, sino que comen1 con manos inmundas2b?Lit., comen panO, impurasMar. 7:3, 8, 9, 13; Gál. 1:14Mar. 7:2 6 Y Él les dijo: Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito:«ESTE PUEBLO CON LOS LABIOS ME HONRA,PERO SU CORAZÓN ESTÁ MUY LEJOS DE MÍa.Isa. 29:13
8 Dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombresa.Mar. 7:3, 5, 9, 13; Gál. 1:14 9 También les decía: Astutamente1 violáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradicióna.Lit., BienMar. 7:3, 5, 8, 13; Gál. 1:14 10 Porque Moisés dijo: «HONRA A TU PADRE Y A TU MADREa»; y: «EL QUE HABLE MAL DE su PADRE O DE su MADRE, QUE MUERA1b»;Lit., muera a muerteÉx. 20:12; Deut. 5:16Éx. 21:17; Lev. 20:9 11 pero vosotros decís: «Si un hombre dice al padre o a la madre: “Cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte es corbána (es decir, ofrenda1 a Dios)”»;O, donativoLev. 1:2; Mat. 27:6 12 ya no le dejáis hacer nada en favor de su padre o de su madre; 13 invalidando así la palabra de Dios por vuestra tradicióna, la cual habéis transmitido, y hacéis muchas cosas semejantes aestas.Mar. 7:3, 5, 8, 9; Gál. 1:14 14 Y llamando de nuevo a la multitud, les decía: Escuchadme todos y entended: 15 no hay nada fuera del hombre que al entrar en él pueda contaminarlo; sino que lo que sale de adentro del hombre es lo que contamina al hombre. 16 1Si alguno tiene oídos para oír, que oiga.Los mss. más antiguos no incluyen este vers. 17 Y cuando dejó a la multitud y entró en la casaa, sus discípulos le preguntaron acerca de la parábolab.Mar. 2:1; 3:20; 9:28Mat. 15:15 18 Y Él les dijo*: ¿También vosotros sois tan faltos de entendimiento? ¿No comprendéis que todo lo que de afuera entra al hombre no le puede contaminar, 19 porque no entra en su corazón, sino en el estómago1, y se elimina2? (Declarando así limpiosa todos los alimentosb.)Lit., vientreLit., va a dar a la letrinaLuc. 11:41; Hech. 10:15; 11:9Rom. 14:1-12; Col. 2:16 20 Y decía: Lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombrea.Mat. 15:18; Mar. 7:23 21 Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones1, robos, homicidios, adulterios,I.e., actos de inmoralidad sexual 22 avaricias, maldades, engaños, sensualidad, envidia1a, calumnia, orgullo2 e insensatez.Lit., un ojo malignoO, arroganciaMat. 6:23; 20:15 23 Todas estas maldades de adentro salen, y contaminan al hombre.
24 aLevantándose de allí, se fue a la región de Tiro1b, y entrando en una casa, no quería que nadie lo supiera, pero2 no pudo pasar inadvertido;Algunos mss. antiguos agregan: y de SidónLit., yMar. 7:24-30: <IT>Mat. 15:21-28</IT>Mat. 11:21; Mar. 7:31 25 sino que enseguida, al oír hablar de Él, una mujer cuya hijita tenía un espíritu inmundo, fue y se postró a sus pies. 26 La mujer era gentil1, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio.Lit., griega 27 Y Él le decía: Deja que primero los hijos se sacien, pues no está bien1 tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos.O, no es justo 28 Pero ella respondió y le dijo*: Es cierto, Señor; pero aun los perrillos debajo de la mesa comen las migajas de los hijos. 29 Y Él le dijo: Por esta respuesta1, vete; el demonio ha salido de tu hija.Lit., palabra 30 Cuando ella volvió a su casa, halló que la niña estaba acostada1 en la cama, y que el demonio había salido.Lit., echada
31 aVolviendo a salir de la región de Tirob, pasó por Sidónc y llegó al mar de Galilead, atravesando la región de Decápolise.Mat. 15:29-31; Mar. 7:31-37Mat. 11:21; Mar. 7:24Mat. 4:18Mat. 4:25; Mar. 5:20 32 Y le trajeron* a uno que era sordo y que hablaba con dificultad, y le rogaron* que pusiera la mano sobre éla.Mar. 5:23 33 Entonces Jesús, tomándolo aparte de la multitud, a solas, le metió los dedos en los oídos, y escupiendoa, le tocó la lengua con la saliva;Mar. 8:23 34 y levantando los ojos al cielo, suspiró profundamentea y le dijo*: ¡Effatá!, esto es: ¡Abrete!Mar. 8:12 35 Y al instante se abrieron sus oídos, y desapareció1 el impedimento2 de su lengua, y hablaba con claridad.Lit., se desatóO, la atadura 36 Y Jesús les ordenó que a nadie se lo dijerana; pero mientras más se lo ordenaba, tanto más ellos lo proclamabanb.Mat. 8:4Mar. 1:45 37 Y se asombraron en gran manera, diciendo: Todo lo ha hecho bien; aun a los sordos hace oír y a los mudos hablar.