Cuando llegó1 el día de Pentecostésa, estaban todos juntos2 en un mismo lugar.Lit., Y al cumplirseLit., unánimesLev. 23:15, 16; Hech. 20:16; 1 Cor. 16:8 2 De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que1 llenó toda la casa donde estaban sentadosa,Lit., yHech. 4:31 3 y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose1, se posaron2 sobre cada uno de ellos.O, siendo distribuidasLit., este se posó 4 Todos fueron llenos del Espíritu Santoa y comenzaron a hablar en otras lenguasb, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.Mat. 10:20; Hech. 1:5, 8; 4:8, 31; 6:3, 5; 7:55; 8:17; 9:17; 11:15; 13:9, 52Mar. 16:17; 1 Cor. 12:10, 11; 14:21
5 Y había judíos que moraban en Jerusalén, hombres piadososa, procedentes de todas las naciones bajo el cielo.Luc. 2:25; Hech. 8:2 6 Y al ocurrir este estruendoa, la multitud se juntó; y estaban desconcertados porque cada uno los oía hablar en su propia lengua1.O, dialectoHech. 2:2 7 Y estaban asombrados y se maravillabana, diciendo: Mirad, ¿no son galileosb todos estos que están hablando?Hech. 2:12Mat. 26:73; Hech. 1:11 8 ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua1 en la que hemos nacido?O, dialecto 9 Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Pontoa y de Asia1b,I.e., la provincia de la costa occidental de Asia MenorHech. 18:2Hech. 6:9; 16:6; 19:10; 20:4; 21:27; 24:18; 27:2; Rom. 16:5; 1 Cor. 16:19; 2 Cor. 1:8; 2 Tim. 1:15; 1 Ped. 1:1; Apoc. 1:4 10 de Frigiaa y de Panfiliab, de Egipto y de las regiones de Libia1 alrededor de Cirenec, viajerosd de Roma, tanto judíos como prosélitos2e,Algunas versiones dicen: AfricaI.e., gentiles convertidos al judaísmoHech. 16:6; 18:23Hech. 13:13; 14:24; 15:38; 27:5Mat. 27:32Hech. 17:21Mat. 23:15 11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros idiomas de las maravillas de Dios. 12 Todos estaban asombrados y perplejosa, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?Hech. 2:7 13 Pero otros se burlaban y decían: Están borrachos1a.Lit., llenos de mosto o vino nuevo1 Cor. 14:23
14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los oncea, alzó la voz y les declaró: Varones judíos y todos los que vivís en Jerusalén, sea esto de vuestro conocimiento y prestad atención a mis palabras,Hech. 1:26 15 porqueestos no están borrachos como vosotros suponéis, pues apenas es la hora tercera1 del díaa;I.e., las nueve de la mañana1 Tes. 5:7 16 sino que esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel:
22 Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús el Nazarenoa, varón confirmado1 por Dios entre vosotros con milagros2, prodigios y señales3b que Dios hizo en medio vuestro a través de Élc, tal como vosotros mismos sabéis,O, exhibido, o, acreditadoU, obras de poderO, milagrosHech. 3:6; 4:10; 10:38Juan 4:48; Hech. 2:19, 43Juan 3:2 23 aeste, entregado por el plan predeterminado y el previo conocimiento1 de Diosa, clavasteis en una cruz por manos de impíos2 y le matasteisb,O, prescienciaO, de hombres sin ley; i.e., paganosLuc. 22:22; Hech. 3:18; 4:28; 1 Ped. 1:20Mat. 27:35; Mar. 15:24; Luc. 23:33; 24:20; Juan 19:18; Hech. 3:13 24 a quien Dios resucitóa, poniendo fin a la agonía1 de la muerte, puesto que no era posible que Él quedara bajo el dominio de ellab.Lit., los dolores de partoMat. 28:5, 6; Mar. 16:6; Luc. 24:5, 6; Hech. 2:32; 3:15, 26; 4:10; 5:30; 10:40; 13:30, 33, 34, 37; 17:31; Rom. 4:24; 6:4; 8:11; 10:9; 1 Cor. 6:14; 15:15; 2 Cor. 4:14; Gál. 1:1; Ef. 1:20; Col. 2:12; 1 Tes. 1:10; Heb. 13:20; 1 Ped. 1:21Juan 20:9 25 Porque David dice de Él:aVEÍA SIEMPRE AL SEÑOR EN MI PRESENCIA;PUES ESTÁ A MI DIESTRA PARA QUE YO NO SEA CONMOVIDO.Sal. 16:8-11
29 Hermanos1, del patriarcaa David os puedo decir confiadamente que murió y fue sepultadob, y su sepulcroc está entre nosotros hasta el día de hoy.Lit., Varones hermanosHech. 7:8, 9; Heb. 7:41 Rey. 2:10Neh. 3:16; Hech. 13:36 30 Pero siendo profetaa, y sabiendo que DIOS LE HABÍA JURADO SENTAR a uno DE SUS DESCENDIENTES1 EN SU TRONOb,Lit., del fruto de sus lomosMat. 22:432 Sam. 7:12, 13; Sal. 89:3, 4; 132:11 31 miró hacia el futuro y habló de la resurrección de Cristo1, que NO FUE ABANDONADO EN EL HADES2, NI su carne SUFRIÓ3 CORRUPCIÓNa.I.e., el MesíasI.e., la región de los muertosLit., vioMat. 11:23; Hech. 2:27 32 A este Jesús resucitó Diosa, de lo cual todos nosotros somos testigosb.Hech. 2:24; 3:15, 26; 4:10; 5:30; 10:40; 13:30, 33, 34, 37; 17:31; Rom. 4:24; 6:4; 8:11; 10:9; 1 Cor. 6:14; 15:15; 2 Cor. 4:14; Gál. 1:1; Ef. 1:20; Col. 2:12; 1 Tes. 1:10; Heb. 13:20; 1 Ped. 1:21Hech. 1:8 33 Así que, exaltado a1 la diestra de Diosa, y habiendo recibido del Padre la promesab del Espíritu Santoc, ha derramadod esto que vosotros veis y oís.O, porMar. 16:19; Hech. 5:31Hech. 1:4Juan 7:39; Gál. 3:14Hech. 2:17; 10:45 34 Porque David no ascendió a los cielos, pero él mismo dice:aDIJO EL SEÑOR A MI SEÑOR:«SIÉNTATE A MI DIESTRA,Sal. 110:1; Mat. 22:44, 45
36 Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israela, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteisb, Dios le ha hecho Señor y Cristo1c.I.e., MesíasEzeq. 36:22, 32, 37; 45:6Hech. 2:23Luc. 2:11
37 Al oír esto, compungidos de corazón1, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos2, ¿qué haremosa?O, heridos en la concienciaLit., Varones hermanosLuc. 3:10, 12, 14 38 Y Pedro les dijo: Arrepentíosa y sed bautizadosb cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo.Mar. 1:15; Luc. 24:47; Hech. 3:19; 5:31; 20:21Mar. 16:16; Hech. 8:12, 16; 22:16 39 Porque la promesa es para vosotros y para vuestros hijosa y para todos los que están lejosb, para tantos como el Señor nuestro Dios llame.Isa. 44:3; 54:13; 57:19; Joel 2:32; Rom. 9:4; Ef. 2:12Ef. 2:13, 17 40 Y con muchas otras palabras testificabaa solemnemente y les exhortaba diciendo: Sed salvos1 de esta perversa generaciónb.O, EscapadLuc. 16:28Deut. 32:5; Mat. 17:17; Fil. 2:15 41 Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas1a.I.e., personasHech. 3:23; 7:14; 27:37; Rom. 13:1; 1 Ped. 3:20; Apoc. 16:3 42 Y se dedicaban continuamentea a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del panb y a la oración1c.Lit., las oracionesHech. 1:14Luc. 24:30; Hech. 2:46; 20:7; 1 Cor. 10:16
43 Sobrevino temor a toda persona; y muchos prodigios y señales1a eran hechas por los apóstoles2.O, milagrosAlgunos mss. antiguos agregan: en Jerusalén; y todos tenían gran temorHech. 2:22 44 Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en comúna;Hech. 4:32, 37; 5:2 45 vendían sus propiedades y sus bienes y los compartían con todosa, según la necesidad de cada uno.Mat. 19:21; Hech. 4:34 46 Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pana en los hogaresb, comían juntos1 con alegría y sencillez de corazón,Lit., compartían el alimentoLuc. 24:30; Hech. 2:42; 20:7; 1 Cor. 10:16Hech. 5:42 47 alabando a Dios y hallando favor con todo el puebloa. Y el Señor añadía cada día al númerob de ellos los que iban siendo salvosc.Hech. 5:13Hech. 2:41; 4:4; 5:14; 6:1, 7; 9:31, 35, 42; 11:21, 24; 14:1, 21; 16:5; 17:121 Cor. 1:18