aSucedió que cuando el rey ya moraba en su casa, y el SEÑOR le había dado descanso de sus enemigos por todos lados,2 Sam. 7:1-29: <IT>1 Crón. 17:1-27</IT> 2 el rey dijo al profeta Natána: Mira, yo habito en una casa de cedrob, pero el arca de Dios mora en medio de cortinasc.2 Sam. 7:17; 12:1; 1 Rey. 1:22; 1 Crón. 29:29; 2 Crón. 9:292 Sam. 5:11Éx. 26:1 3 Entonces Natán dijo al rey: Ve, haz todo lo que está en tu corazóna, porque el SEÑOR está contigo.1 Rey. 8:17, 18; 1 Crón. 22:7 4 Y sucedió que esa misma noche la palabra del SEÑOR vino a Natán, diciendo: 5 Ve y di a mi siervo David: «Así dice el SEÑOR: “¿Eres tú el que me va a edificar una casa para morar en ellaa?1 Rey. 5:3, 4; 8:19 6 Pues no he morado en una casa desde el día en que saqué de Egipto a los hijos de Israel hasta hoya, sino que he andado errante en una tienda, en un tabernáculo1b.O, una moradaJos. 18:1; 1 Rey. 8:16Éx. 40:18, 34 7 Dondequiera que he ido con todos los hijos de Israela, ¿hablé palabra a alguna de las tribus de Israel, a la cual haya ordenado que pastoreara a mi pueblo Israelb, diciendo: ‘¿Por qué no me habéis edificado una casa de cedro?’?”».Lev. 26:11, 122 Sam. 5:2 8 Ahora pues, así dirás a mi siervo David: «Así dice el SEÑOR de los ejércitos: “Yo te tomé del pastizal, de seguir las ovejasa, para que fueras príncipe sobre mi pueblo Israelb.1 Sam. 16:11, 12; Sal. 78:70, 712 Sam. 6:21 9 Y he estado contigo por dondequiera que has idoa y he exterminado1 a todos tus enemigos de delante de tib, y haré de ti un gran nombre como el nombre de los grandes que hay en la tierra.Lit., cortado1 Sam. 5:10Sal. 18:37-42 10 Asignaré también un lugar para mi pueblo Israel, y lo plantaré allí a fin de que habite en su propio lugar y no sea perturbado de nuevoa, ni los aflijan más los malvados1 como antesb,Lit., hijos de maldadÉx. 15:17; Isa. 5:2, 7Sal. 89:22, 23; Isa. 60:18 11 y como desde el día en que ordené que hubiera jueces sobre mi pueblo Israela; te daré reposo de todos tus enemigosb, y el SEÑOR también te hace saber que el SEÑOR te edificará una casa1c.I.e., una dinastía, y así en el vers. 27Jue. 2:14-16; 1 Sam. 12:9-112 Sam. 7:11 Sam. 25:28; 2 Sam. 7:27 12 Cuando tus días se cumplan y reposes con tus padresa, levantaré a tu descendiente1 después de ti, el cual saldrá de tus entrañas, y estableceré su reinob.Lit., simienteDeut. 31:16; Hech. 13:361 Rey. 2:1; 8:20; Sal. 132:11 13 El edificará casa a mi nombrea, y yo estableceré el trono de su reino para siempreb.1 Rey. 6:12; 8:19Isa. 9:7; 49:8 14 Yo seré padre para él y él será hijo para mía. Cuando cometa iniquidad, lo corregiré con vara de hombres y con azotes de hijos de hombresb,Sal. 89:26, 27; 2 Cor. 6:18; Heb. 1:51 Rey. 11:34; Sal. 89:30-33 15 pero mi misericordia no se apartará de él, como la aparté de Saúla a quien quité de delante de ti.1 Sam. 15:23; 16:14 16 Tu casa y tu reino permanecerán para siempre delante de mí1; tu trono será establecido para siemprea”».Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., ti2 Sam. 7:13; Sal. 89:36, 37 17 Conforme a todas estas palabras y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David.
18 Entonces el rey David entró y se sentó delante del SEÑOR y dijo: ¿Quién soy yo, oh Señor DIOS1a, y qué es mi casa para que me hayas traído hasta aquí?Heb., YHWH, generalmente traducido SEÑOR, y así en el resto del cap.Éx. 3:11; 1 Sam. 18:18 19 Y aun esto fue insignificante ante tus ojos, oh Señor DIOS, pues también has hablado de la casa de tu siervo concerniente a un futuro lejanoa. Y esta es la ley de los hombres1, oh Señor DIOSb.O, costumbre del hombre2 Sam. 7:11-16; 1 Crón. 17:17Isa. 55:8, 9 20 ¿Y qué más podría decirte David? Pues tú conoces a tu siervo, oh Señor DIOSa.1 Sam. 16:7; Juan 21:17 21 A causa de tu palabra, conforme a tu propio corazón, tú has hecho toda esta grandeza, para que lo sepa tu siervoa.1 Crón. 17:19; Ef. 4:32 22 Oh Señor DIOS, por eso tú eres grande; pues no hay nadie como túa, ni hay Dios fuera de tib, conforme a todo lo que hemos oído con nuestros oídosc.Deut. 3:24; Sal. 48:1; 86:10Éx. 15:11; 1 Sam. 2:2Éx. 10:2; Sal. 44:1 23 ¿Y qué otra nación en la tierra es como tu pueblo Israel, al cual viniste1 a redimir para ti2 como pueblo, a fin de darte3 un nombrea, y hacer grandes cosas a su favor y cosas portentosasb para tu tierra, ante tu pueblo que rescataste para ti de Egiptoc, de naciones y de sus dioses?Lit., Dios vinoLit., para síLit., darseDeut. 4:32-38Deut. 10:21Deut. 9:26; 15:15 24 Pues tú has establecido para ti a tu pueblo Israela como pueblo tuyo para siempre, y tú, SEÑOR, has venido a ser su Diosb.Deut. 32:6Gén. 17:7, 8; Éx. 6:7 25 Y ahora, oh Señor DIOS, confirma para siempre la palabra que has hablado acerca de tu siervo y acerca de su casa, y haz según has hablado. 26 Y sea engrandecido tu nombre para siempre, al decirse: «El SEÑOR de los ejércitos es Dios sobre Israel»; y que la casa de tu siervo David sea establecida delante de tia.Sal. 72:18, 19; Mat. 6:9 27 Porque tú, oh SEÑOR de los ejércitos, Dios de Israel, has revelado a1 tu siervo, diciendo: «Yo te edificaré casa»; por tanto, tu siervo ha hallado ánimo para elevar2 esta oración a tia.Lit., has destapado el oído deLit., ha hallado su corazón para orar2 Sam. 7:13 28 Ahora pues, oh Señor DIOS, tú eres Dios, tus palabras son verdad y tú has prometido1 este bien a tu siervoa.Lit., habladoÉx. 34:6; Juan 17:17 29 Y ahora, ten a bien bendecir la casa de tu siervo, a fin de que permanezca1 para siempre delante de ti; porque tú, oh Señor DIOS, has hablado y con tu bendición será bendita para siempre la casa de tu siervoa.Lit., estéNúm. 6:24-26