Tomó entonces Samuel la redoma de aceite, la derramó sobre la cabeza de Saúl1a, lo besób y le dijo: ¿No te ha ungido el SEÑORc por príncipe sobre su heredadd?Lit., su cabezaÉx. 30:23-33; 1 Sam. 16:13; 2 Rey. 9:3, 6Sal. 2:121 Sam. 16:13; 26:9; 2 Sam. 1:14Deut. 32:9; Sal. 78:71 2 Cuando te apartes hoy de mí, hallarás a dos hombres cerca del sepulcro de Raquela, en el territorio de Benjamín, en Selsa, y te dirán: «Las asnas que fuiste a buscar han sido halladas. Y he aquí, tu padre ha dejado de preocuparse por1 las asnasb y está angustiado por vosotros, diciendo: “¿Qué haré en cuanto a mi hijo?”».Lit., ha dejado los asuntos deGén. 35:16-20; 48:71 Sam. 9:3-5 3 De allí seguirás más adelante, llegarás hasta la encina1 de Tabora, y allí te encontrarás con tres hombres que suben a Dios en Betelb, uno llevando tres cabritos, otro llevando tres tortas de pan y otro llevando un odre de vino;O, el terebintoGén. 35:8Gén. 28:19; 35:1, 3, 7 4 ellos te saludarán y te darán dos tortas de pan, las cuales recibirás1 de sus manos.O, aceptarás 5 Después llegarás a la colina de Dios1a donde está la guarnición de los filisteos; y sucederá que cuando llegues a la ciudad, allá encontrarás a un grupo de profetasb que descienden del lugar alto con arpa, pandero, flauta y lira delante de ellos, y estarán profetizandoc.Heb., Guibeat-haelohim1 Sam. 13:2, 31 Sam. 19:20; 2 Rey. 2:3, 5, 152 Rey. 3:15; 1 Crón. 25:1-6; 1 Cor. 14:1 6 Entonces el Espíritu del SEÑOR vendrá sobre ti con gran podera, profetizarás con ellosb y serás cambiado en otro hombre.Núm. 11:25, 29; Jue. 14:61 Sam. 10:10; 19:23, 24 7 Cuando estas señales te hayan sucedido, haz lo que la situación requiera1a, porque Dios está contigob.Lit., tu mano encuentreEcl. 9:10Jos. 1:5; Jue. 6:12; Heb. 13:5 8 Descenderás delante de mí a Gilgala, y he aquí, yo descenderé a ti para ofrecer holocaustos y sacrificar ofrendas de pazb. Esperarás siete días hasta que venga a ti y te muestre lo que debes hacerc.1 Sam. 11:14; 13:81 Sam. 11:151 Sam. 13:8
9 Y sucedió que cuando él volvió la espalda para dejar a Samuel, Dios le cambió el1 corazóna, y todas aquellas señales le acontecieron en aquel día.Lit., cambió para él otro1 Sam. 10:6 10 Cuando llegaron allá a la colina1, he aquí, un grupo de profetas salió a su encuentro; y el Espíritu de Dios vino sobre él con gran poder, y profetizó entre ellosa.Heb., Guibeat1 Sam. 10:5, 6; 19:20 11 Y sucedió que cuando todos los que le conocían de antes vieron que ahora profetizaba con los profetas, los del pueblo se decían unos a otros: ¿Qué le ha sucedido al hijo de Cis? ¿Está Saúl también entre los profetasa?1 Sam. 19:24; Amós 7:14, 15; Mat. 13:54-57; Juan 7:15 12 Y un hombre de allí respondió, y dijo: ¿Y quién es el padre de ellos? Por lo cual esto se hizo proverbio: ¿Está Saúl también entre los profetasa?1 Sam. 19:23, 24 13 Cuando acabó de profetizar vino al lugar alto.
14 Y un tío de Saúla le dijo a él y a su criado: ¿Adónde fuisteis? Y él respondió: A buscar las asnasb. Cuando vimos que no aparecían, fuimos a Samuel.1 Sam. 14:501 Sam. 9:3-6 15 Y el tío de Saúl dijo: Te ruego que me cuentes qué os dijo Samuel. 16 Y Saúl respondió a su tío: Nos hizo saber claramente que las asnas habían sido halladasa. Pero Saúl no le contó acerca del asunto del reino que Samuel le había mencionado.1 Sam. 9:20
17 Después Samuel convocó al pueblo delante del SEÑOR en Mizpaa;Jue. 20:1; 1 Sam. 7:5 18 y dijo a los hijos de Israel: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: «Yo saqué a Israel de Egipto, y os libré del poder1 de los egipcios y del poder2 de todos los reinos que os oprimíana».Lit., de la manoJue. 6:8, 9 19 Pero vosotros habéis rechazado hoy a vuestro Dios, que os libra de todas vuestras calamidades y vuestras angustiasa, y habéis dicho: «No, sino1 pon un rey sobre nosotros». Ahora pues, presentaos delante del SEÑOR por vuestras tribus y por vuestras familias2b.Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., y le habéis dicho: SinoLit., por vuestros millares1 Sam. 8:6, 7; 12:12Jos. 7:14-18; 24:1; Prov. 16:33 20 Samuel hizo que se acercaran todas las tribus de Israel, y fue escogida por sorteo la tribu de Benjamín. 21 Entonces hizo que se acercara la tribu de Benjamín por sus familias, y fue escogida la familia de Matri. Y Saúl, hijo de Cis, fue escogido; pero cuando lo buscaron no lo pudieron hallar. 22 Volvieron, pues, a inquirir del SEÑORa: ¿Ha llegado ya el hombre aquí? Y el SEÑOR respondió: «He aquí, está escondido junto al bagaje».1 Sam. 23:2, 4 23 Corrieron y lo trajeron de allí, y cuando estuvo en medio del pueblo, de los hombros arribaa sobrepasaba a todo el pueblo.1 Sam. 9:2 24 Y Samuel dijo a todo el pueblo: ¿Veis al que el SEÑOR ha escogidoa? En verdad que no hay otro como él entre todo el pueblo. Entonces todo el pueblo gritó, y dijo: ¡Viva el reyb!Deut. 17:15; 2 Sam. 21:61 Rey. 1:25, 34, 39 25 Entonces Samuel dio1 al pueblo las ordenanzas del reinoa, y las escribió en el libro, el cual puso delante del SEÑORb. Y despidió Samuel a todo el pueblo, cada uno a su casa.Lit., hablóDeut. 17:14-20; 1 Sam. 8:11-18Deut. 31:26 26 También Saúl se fue a su casa en Guibeáa, y con él fueron los valientes cuyos corazones Dios había tocado.1 Sam. 11:4; 15:34 27 Pero ciertos hombres indignos1a dijeron: ¿Cómo puedeeste salvarnos? Y lo menospreciaron y no le trajeron presente algunob. Mas él guardó silencio.Lit., hijos de BelialDeut. 13:13; 1 Sam. 25:171 Rey. 10:25; 2 Crón. 17:5