Pablo, apóstola (no de parte de hombresb ni mediante hombre alguno, sino por medio de Jesucristoc y de Dios el Padre que le resucitó de entre los muertosd),2 Cor. 1:1Gál. 1:11, 12Hech. 9:15; 20:24; Gál. 1:15, 16Hech. 2:24 2 y todos los hermanos que están conmigoa:Fil. 4:21Hech. 16:6; 1 Cor. 16:1
A las iglesias de Galaciab: 3 Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo1a,Algunos mss. antiguos dicen: Dios el Padre, y de nuestro Señor JesucristoRom. 1:7 4 que se dio a sí mismo por nuestros pecadosa para librarnos1 de este presente siglo2b malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padrec,O, sacarnos, o, rescatarnosO, mundoMat. 20:28; Rom. 4:25; 1 Cor. 15:3; Gál. 2:20Mat. 13:22; Rom. 12:2; 2 Cor. 4:4Fil. 4:20; 1 Tes. 1:3; 3:11, 13 5 a quien sea la gloria por los siglos de los siglosa. Amén.Rom. 11:36
6 Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado1 al que os llamóa por2 la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferenteb;O, desertadoLit., enRom. 8:28; Gál. 1:15; 5:82 Cor. 11:4; Gál. 1:7, 11; 2:2, 7; 5:14; 1 Tim. 1:3 7 que en realidad no es otro evangelio,solo que hay algunos que os perturbana y quieren pervertir el evangelio de Cristo.Hech. 15:24; Gál. 5:10 8 Pero si aun nosotros, o un ángel del cieloa, os anunciara otro evangelio contrario al1 que os hemos anunciado, sea anatema2b.O, aparte del, o, distinto alI.e., maldito2 Cor. 11:14Rom. 9:3 9 Como hemos dicho antesa, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al1 que recibisteisb, sea anatema2c.O, aparte del, o, distinto alI.e., malditoHech. 18:23Rom. 16:17Rom. 9:3 10 Porque ¿busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombresa? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristob.1 Cor. 10:33; 1 Tes. 2:4Rom. 1:1; Fil. 1:1
11 Pues quiero que sepáis, hermanos, que el evangelio que fue anunciado por mía no es según el hombreb.Rom. 2:16; 1 Cor. 15:11 Cor. 3:4; 9:8 12 Pues ni lo recibí de hombre, ni me fue enseñado, sino que lo recibí por medio de una revelacióna de Jesucristob.1 Cor. 2:10; 2 Cor. 12:1; Gál. 1:16; 2:21 Cor. 11:23; Gál. 1:1 13 Porque vosotros habéis oído acerca de mi antigua manera de vivir en el judaísmoa, de cuán desmedidamente perseguía yo a la iglesiab de Diosc y trataba de destruirlad,Hech. 26:4, 5Hech. 8:3; 22:4, 51 Cor. 10:32Hech. 9:21 14 y cómo yo aventajaba en el judaísmo a muchos de mis compatriotas1 contemporáneos2, mostrando mucho más celoa por las tradiciones de mis antepasadosb.Lit., entre los de mi razaO, de mi edadHech. 22:3Jer. 9:14; Mat. 15:2; Mar. 7:3; Col. 2:8 15 Pero cuando Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su graciaa, tuvo a bienbGál. 1:6Isa. 49:1, 5; Jer. 1:5; Hech. 9:15; Rom. 1:1 16 revelar a su Hijo en mí para que yo le anunciara entre los gentilesa, no consulté enseguidab con carne y sangre1c,I.e., seres humanosHech. 9:15; Gál. 2:9Hech. 9:20Mat. 16:17 17 ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui a Arabia, y regresé otra vez a Damascoa.Hech. 9:2, 19-22
18 Entonces, tres años despuésa, subí a Jerusalénb para conocer a Pedro1c, y estuve con él quince días.Lit., CefasHech. 9:22, 23Hech. 9:26Juan 1:42; Gál. 2:9, 11, 14 19 Pero no vi a ningún otro de los apóstoles, sino a Jacobo1, el hermano del Señora.O, SantiagoMat. 12:46; Hech. 12:17 20 (En lo que os escribo, os aseguro1 delante de Dios que no mientoa.)Lit., he aquíRom. 9:1; 2 Cor. 1:23; 11:31 21 Después fui a las regionesa de Siriab y Ciliciac.Hech. 9:30Hech. 15:23, 41Hech. 6:9 22 Pero todavía no era conocido en persona1 en las iglesias de Judeaa que eran en Cristob;O, de vista; lit., de rostro1 Cor. 7:17; 1 Tes. 2:14Rom. 16:7 23 sino quesolo oían decir: El que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica1 la fea que en un tiempo quería destruirb.O, anunciaHech. 6:7; Gál. 6:10Hech. 9:21 24 Y glorificaban a Diosa por causa de1 mí.Lit., enMat. 9:8