aY sucedió que un día cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse delante del SEÑOR, vino también Satanás1 entre ellos para presentarse delante del SEÑOR.I.e., el adversario, y así en el resto del cap.Job 1:6-8 2 Y el SEÑOR dijo a Satanás: ¿De dónde vienes? Entonces Satanás respondió al SEÑOR, y dijo: De recorrer la tierra y de andar por ella. 3 Y el SEÑOR dijo a Satanás: ¿Te has fijado1 en mi siervo Job? Porque no hay otro como él sobre la tierra, hombre intachable2, recto, temeroso de3 Dios y apartado del mal. Y él todavía conserva su integridada, aunque tú me incitaste contra él para que lo arruinara4 sin causa.Lit., ¿Has puesto tu corazónLit., íntegroO, que reverencia aLit., tragaraJob 27:5, 6 4 Respondió Satanás al SEÑOR, y dijo: ¡Piel por piel! Sí, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. 5 Sin embargo, extiende ahora tu manoa y toca su hueso y su carne, verás si no te maldice en tu misma carab.Job 1:11Job 19:20 6 Y el SEÑOR dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; pero guarda su vida.
7 Satanás salió de la presencia del SEÑOR, e hirió a Job con llagas malignas1 desde la planta del pie hasta la coronillaa.O, tumores ulceradosDeut. 28:35; Job 7:5; 13:28; 30:17, 18, 30 8 Y Job tomó un tiesto para rascarse mientras estaba sentado entre las cenizasa.Job 42:6; Jer. 6:26; Ezeq. 27:30; Jon. 3:6 9 Entonces su mujer le dijo: ¿Aún conservas tu integridad? Maldice a Dios y muérete. 10 Pero él le dijo: Como habla cualquier mujer necia, has hablado. ¿Aceptaremos el bien de Dios y no aceptaremos el mala? En todo esto Job no pecó con sus labiosb.Job 1:21Job 1:22; Sal. 39:1; Sant. 1:12
11 Cuando tres amigos de Job, Elifaz temanitaa, Bildad suhitab y Zofar naamatita, oyeron de todo este mal que había venido sobre él, vinieron cada uno de su lugar, pues se habían puesto de acuerdo para ir juntos a condolerse de él y a consolarloc.Gén. 36:11; Job 6:19; Jer. 49:7Gén. 25:2Job 42:11; Rom. 12:15 12 Y cuando alzaron los ojos desde lejos y no lo reconocieron, levantaron sus voces y lloraron. Cada uno de ellos rasgó su mantoa y esparcieron polvob hacia el cielo sobre sus cabezas.Job 1:20Jos. 7:6; Neh. 9:1; Lam. 2:10; Ezeq. 27:30 13 Entonces se sentaron en el suelo con él por siete díasa y siete noches sin que nadie le dijera una palabra, porque veían que su dolor era muy grande.Gén. 50:10; Ezeq. 3:15