Y el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetasa, y le dijo: Ciñe tus lomos y toma este frasco de aceiteb en tu manoc y ve a Ramot de Galaadd.2 Rey. 2:31 Sam. 10:1; 16:1; 1 Rey. 1:392 Rey. 4:292 Rey. 8:28, 29 2 Cuando llegues allá, busca1 a Jehúa, hijo de Josafat, hijo de Nimsib. Entra y haz que se levante de entre sus hermanos, y llévalo a un aposento interior2.Lit., y mira allíLit., un aposento en un aposento2 Rey. 9:5, 111 Rey. 19:16, 17; 2 Rey. 9:14, 20 3 Entonces toma el frasco de aceite, derrámalo sobre su cabeza, y di: «Así dice el SEÑOR: “Yo te he ungidoa rey sobre Israel”». Abre luego la puerta y huye, no esperes.2 Crón. 22:7 4 Y el joven, el siervo del profeta, fue a Ramot de Galaada.2 Rey. 9:1 5 Cuando llegó, he aquí, los capitanes del ejército estaban sentados, y él dijo: Capitán, tengo un mensaje1 para ti. Y Jehú dijo: ¿Para cuál de2 nosotros? Y él dijo: Para ti, capitán.Lit., una palabraLit., de todos 6 Entonces él se levantó y entró en la casa, y el joven derramó el aceite sobre su cabeza y le dijo: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: «Yo te he ungido rey sobre el pueblo del SEÑOR, sobre Israela.1 Sam. 2:7, 8; 1 Rey. 19:16; 2 Rey. 9:3; 2 Crón. 22:7 7 Tú herirás la casa de Acab tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervosa los profetasb, y la sangre de todos los siervos del SEÑOR derramada por mano de Jezabelc.Deut. 32:35, 431 Rey. 18:4; 21:15, 21, 252 Rey. 9:32-37 8 Y toda la casa de Acab perecerá, y cortaré de Acab todo varóna, tanto siervo como libre en Israelb.1 Sam. 25:22Deut. 32:36; 1 Rey. 21:21; 2 Rey. 10:17; 14:26 9 Yo pondré la casa de Acab como la casa de Jeroboama, hijo de Nabat, y como la casa de Baasab, hijo de Ahías.1 Rey. 14:10, 11; 15:291 Rey. 16:3-5, 11, 12 10 Y los perros se comerán a Jezabel en el campo1 de Jezreel, y nadie la sepultaráa». Entonces abrió la puerta y huyó.Lit., la parcela1 Rey. 21:23; 2 Rey. 9:35, 36
11 Entonces Jehú salió a los siervos de su señor, y uno le dijo: ¿Va todo biena? ¿Por qué vino a ti este locob? Y él les dijo: Vosotros conocéis bien al hombre y sus palabras.2 Rey. 9:17, 19, 22Jer. 29:26; Os. 9:7; Mar. 3:21 12 Y ellos dijeron: Mentira; cuéntanos ahora. Y él dijo: Así y así me habló, diciendo: «Así dice el SEÑOR: “Yo te he ungido rey sobre Israel”». 13 Entonces se apresuraron y cada uno tomó su manto y lo puso bajo Jehú1 sobre las gradas desnudasa, y tocaron la trompeta y dijeron: Jehú es reyb.Lit., élMat. 21:7, 8; Mar. 11:7, 82 Sam. 15:10; 1 Rey. 1:34, 39
14 Y Jehú, hijo de Josafat, hijo de Nimsi, conspiró contra Joram. Y estaba Joram con1 todo Israel, defendiendo2 a Ramot de Galaad contra Hazael, rey de Arama,Lit., él yLit., guardando1 Rey. 22:3; 2 Rey. 8:28 15 pero el rey Joram1 había regresado a Jezreel para ser curado de las heridas que los arameos le habían hecho2 cuando peleó contra Hazael, rey de Aram. Y Jehú dijo: Si es vuestro deseo, que nadie se escape ni salga de la ciudad para ir a anunciarlo en Jezreela.Heb., Jehoram, aquí y en el resto del cap. excepto en los vers. 16 y 29Lit., herido2 Rey. 8:29 16 Entonces Jehú montó en un carro y fue a Jezreel, porque Joram estaba allí en cama. Y Ocozías, rey de Judá, había descendido para ver a Jorama.2 Rey. 8:29
17 Y el centinela que estaba en la torre de Jezreel vio la comitiva1 de Jehú que venía, y dijo: Veo una comitiva2. Y Joram dijo: Toma un jinete y envíalo a su encuentro, y que diga: «¿Hay paz?».Lit., multitud 18 Fue el jinete a su encuentro, y dijo: Así dice el rey: «¿Hay paz?». Y Jehú dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Ven1 en pos de mía. Y el centinela avisó, diciendo: El mensajero llegó hasta ellos, pero no regresó.Lit., Vuelve2 Rey. 9:19, 22 19 Entonces envió un segundo jinete, que vino a ellos, y dijo: Así dice el rey: «¿Hay paz?». Y Jehú respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? Ven1 en pos de mí.Lit., Vuelve 20 Y avisó el centinela, diciendoa: Él llegó hasta ellos, y no regresó; y el modo de guiar es como el guiar de Jehú, hijo de Nimsi, porque guía alocadamenteb.2 Sam. 18:271 Rey. 19:17
21 Entonces Jorama dijo: Preparad1 el carro. Y prepararon su carro. Y salieron Joram, rey de Israel, y Ocozías, rey de Judá, cada uno en su carro, y fueron al encuentro de Jehú, y lo hallaron en el campo2 de Nabot de Jezreelb.Lit., UncidLit., la parcela2 Crón. 22:71 Rey. 21:1-7, 15-19; 2 Rey. 9:26 22 Y sucedió que cuando Joram vio a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, mientras sean tantas las prostituciones de tu madre Jezabela y sus hechicerías?1 Rey. 16:30-33; 18:19; 2 Crón. 21:13 23 Entonces Joram volvió las riendas1 y huyó, y dijo a Ocozías: ¡Traicióna, Ocozías!Lit., manos2 Rey. 11:14 24 Y Jehú entesó su arco con toda su fuerza1 e hirió a Joram en la espalda2a; y la saeta salió por su corazón y se desplomó en su carro.Lit., llenó su mano con el arcoLit., entre los brazos1 Rey. 22:34 25 Entonces Jehú dijo a su oficial Bidcar: Tómalo y tíralo en la porción del campo de Nabot de Jezreela, pues recuerdo cuando tú y yo1 íbamos juntos montados detrás de su padre Acabb, que el SEÑOR pronunció esta sentencia contra élc:Lit., yo y tú1 Rey. 21:11 Rey. 21:19, 24-29Isa. 13:1 26 «Ayer ciertamente he visto la sangre de Nabota y la sangre de sus hijos», declaró el SEÑOR, «y te recompensaré en este campo1b», declaró el SEÑOR. Ahora pues, tómalo y tíralo en el campo2, conforme a la palabra del SEÑOR.Lit., esta parcelaLit., la parcela1 Rey. 21:13, 192 Rey. 9:21, 25
27 Cuando Ocozías, rey de Judá, vio esto, huyó por el camino de la casa del huertoa. Y Jehú lo persiguió y dijo: Matadlo1 a él también en el carro. Y lo hirieron a la subida de Gur, que está en Ibleam. Y huyó a Meguidob, y murió allí.Lit., Heridlo2 Crón. 22:7, 9Jos. 17:11; Jue. 1:27 28 Entonces sus siervos lo llevaron en carro a Jerusalén, y lo sepultaron en su sepulcroa con sus padres en la ciudad de David.2 Rey. 23:30
29 En el año once de Joram, hijo de Acab, Ocozías había comenzado a reinar sobre Judáa.2 Rey. 8:25
30 Y llegó Jehú a Jezreel, y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos, adornóa su cabeza y se asomó por la ventana.Jer. 4:30; Ezeq. 23:40 31 Y cuando entraba Jehú por la puerta, ella dijo: ¿Le va bien a1 Zimri, asesino de tu2 señora?Lit., ¿Hay pazLit., su1 Rey. 16:9-20; 2 Rey. 9:18-22 32 Entonces él alzó su rostro hacia la ventana y dijo: ¿Quién está conmigo? ¿Quién? Y dos o tres oficiales se asomaron desde arriba1.Lit., hacia él 33 Y él dijo: Echadla abajo. Y la echaron abajo y parte de su sangre salpicó la pared y los caballos, y él la pisoteó. 34 Cuando él entró, comió y bebió; entonces dijo: Encargaos ahora de esta malditaa y enterradla, pues es hija de reyb.1 Rey. 21:251 Rey. 16:31 35 Y fueron para enterrarla, pero de ella no encontraron más que el cráneo, los pies y las palmas de sus manos. 36 Entonces, volvieron y se lo hicieron saber a Jehú. Y él dijo: Esta es la palabra que el SEÑOR había hablado por medio de su siervo Elías tisbita, diciendo: «En la parcela de Jezreel los perros comerán la carne de Jezabela;1 Rey. 21:23 37 y el cadáver de Jezabel será como estiércol sobre la superficie del campoa en la parcela de Jezreel, para que no puedan decir: “Esta es Jezabel”».Jer. 8:1-3