Hijitos míosa, os escribo estas cosas para que no pequéisb. Y si alguno peca, Abogado1 tenemosc para con el Padre, a Jesucristo el justod.O, Intercesor; gr., Paracletos; i.e., uno llamado al lado para ayudarJuan 13:33; Gál. 4:19; 1 Jn. 2:12, 28; 3:7, 18; 4:4; 5:211 Jn. 1:4Rom. 8:34; 1 Tim. 2:5; Heb. 7:25; 9:24Juan 14:16 2 Él mismo es la propiciación1 por nuestros pecadosa, y nosolo por los nuestros, sino también por los del mundo enterob.O, satisfacciónRom. 3:25; Heb. 2:17; 1 Jn. 4:10Juan 4:42; 11:51, 52; 1 Jn. 4:14 3 Y en esto sabemosa que hemos llegado a conocerleb: si guardamos sus mandamientosc.1 Jn. 2:5; 3:24; 4:13; 5:21 Jn. 2:4; 3:6; 4:7, 8Juan 14:15; 15:10; 1 Jn. 3:22, 24; 5:3; Apoc. 12:17; 14:12 4 El que dice: Yo he llegadoa a conocerleb, y no guarda sus mandamientos, es un mentirosoc y la verdad no está en éld;Tito 1:101 Jn. 3:6; 4:7, 81 Jn. 1:61 Jn. 1:8 5 pero el que guarda su palabraa, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionadob. En esto sabemos que estamos en Élc.Juan 14:231 Jn. 4:121 Jn. 2:3; 3:24; 4:13; 5:2 6 El que dice que permanece en Éla, debe1 andar como Él anduvob.Lit., él mismo debeJuan 15:4Juan 13:15; 15:10; 1 Ped. 2:21
7 Amadosa, no os escribo un mandamiento nuevob, sino un mandamiento antiguo, que habéis tenido1 desde el principioc; el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído.Lit., teníanHeb. 6:9; 1 Jn. 3:2, 21; 4:1, 7, 11Juan 13:34; 1 Jn. 3:11, 23; 4:21; 2 Jn. 51 Jn. 2:24; 3:11; 2 Jn. 5, 6 8 Por otra parte1, os escribo un mandamiento nuevoa, el cual es verdadero en Él y en vosotros, porque las tinieblas van pasandob, y la luz verdadera ya está alumbrandoc.Lit., Otra vezJuan 13:34Rom. 13:12; Ef. 5:8; 1 Tes. 5:4, 5Juan 1:9 9 El que dice que está en la luz, y aborrecea a su hermanob, está aún1 en tinieblas.Lit., hasta ahora1 Jn. 2:11; 3:15; 4:20Hech. 1:15; 1 Jn. 3:10, 16; 4:20 y sig. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz y no hay causa de tropiezo en éla.Juan 11:9; 1 Jn. 2:10, 11 11 Pero el que aborrece a su hermano, está en tinieblasa y anda en tinieblasb, y no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojosc.1 Jn. 2:9; 3:15; 4:20Juan 12:35; 1 Jn. 1:62 Cor. 4:4; 2 Ped. 1:9
12 Os escribo a vosotros, hijos1a, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombreb.O, hijitos1 Jn. 2:1Hech. 13:38; 1 Cor. 6:11 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principioa. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencidob al malignoc. Os he escrito a vosotros, niños, porque conocéis al Padred.1 Jn. 1:1Juan 16:33; 1 Jn. 2:14; 4:4; 5:4, 5; Apoc. 2:7Mat. 5:37; 1 Jn. 2:14; 3:12; 5:18, 19Juan 14:7; 1 Jn. 2:3 14 Os he escrito a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principioa. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertesb y la palabra de Dios permanece en vosotrosc y habéis vencido al malignod.1 Jn. 1:1Ef. 6:10Juan 5:38; 8:37; 1 Jn. 1:101 Jn. 2:13 15 No améis al mundoa ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en élb.Rom. 12:2; Sant. 1:27Sant. 4:4 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carnea, la pasión de los ojosb y la arrogancia de la vida1c, no proviene del Padre, sino del mundo.O, las riquezasRom. 13:14; Ef. 2:3; 1 Ped. 2:11Prov. 27:20Sant. 4:16 17 Y el mundo pasaa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.1 Cor. 7:31
18 Hijitos1, es la última horaa, y así como oísteis que el anticristo vieneb, también ahora han surgido muchos anticristosc; por eso sabemos que es la última hora.Lit., NiñosRom. 13:11; 1 Tim. 4:1; 1 Ped. 4:7Mat. 24:5, 24; 1 Jn. 2:22; 4:3; 2 Jn. 7Mar. 13:22; 1 Jn. 4:1, 3 19 Salieron de nosotrosa, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron, a fin de que se manifestara1 que no todos son2 de nosotrosb.Lit., fueran manifestadosO, todos ellos no sonHech. 20:301 Cor. 11:19 20 Pero1 vosotros tenéis uncióna del Santob, y todos vosotros lo sabéis2c.Lit., YAlgunos mss. antiguos dicen: vosotros sabéis todo2 Cor. 1:21; 1 Jn. 2:27Mar. 1:24; Hech. 10:38Prov. 28:5; Mat. 13:11; Juan 14:26; 1 Cor. 2:15, 16; 1 Jn. 2:27 21 No os he escrito porque ignoréis la verdad, sino porque la conocéisa y porque1 ninguna mentira procede de la verdadb.O, sabed queSant. 1:19; 2 Ped. 1:12; Jud. 5Juan 8:44; 18:37; 1 Jn. 3:19 22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo1a? Este es el anticristob, el que niega al Padre y al Hijo.I.e., el Mesías1 Jn. 4:3; 2 Jn. 7Mat. 24:5, 24; 1 Jn. 2:18; 4:3; 2 Jn. 7 23 Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padrea; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre.Juan 8:19; 16:3; 17:3; 1 Jn. 4:15; 5:1; 2 Jn. 9 24 En cuanto a vosotros, que permanezca en vosotros lo que oísteis desde el principioa. Si lo que oísteis desde el principio permanece en vosotros, vosotros también permaneceréis en el Hijo y en el Padreb.1 Jn. 2:7Juan 14:23; 1 Jn. 1:3; 2 Jn. 9 25 Y esta es la promesa que Él mismo nos hizo1: la vida eternaa.Lit., nos prometióJuan 3:15; 6:40; 1 Jn. 1:2 26 Os he escrito estas cosas respecto a los que están tratando de engañarosa.1 Jn. 3:7; 2 Jn. 7 27 Y en cuanto a vosotros, la unción que recibisteis de Él permanece en vosotrosa, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; pero así como su unción os enseña acerca de todas las cosasb, y es verdadera y no mentirac, y así como os ha enseñado, permanecéis1 en Él.O, permanecedJuan 14:16; 1 Jn. 2:20Juan 14:26; 1 Cor. 2:12; 1 Tes. 4:9Juan 14:17 28 Y ahora, hijos1a, permaneced en Él, para que cuando se manifiesteb, tengamos confianzac y no nos apartemos de Él avergonzados2d en su venida3e.O, hijitosLit., no seamos avergonzados de ÉlO, en su presencia1 Jn. 2:1Luc. 17:30; Col. 3:4; 1 Jn. 3:2Ef. 3:12; 1 Jn. 3:21; 4:17; 5:14Mar. 8:381 Tes. 2:19 29 Si sabéis que Él es justoa, sabéis también que todo el que hace justicia es nacido1 de Élb.O, engendradoJuan 7:18; 1 Jn. 3:7Juan 1:13; 3:3; 1 Jn. 3:9; 4:7; 5:1, 4, 18; 3 Jn. 11