Digo la verdad en Cristo, no miento, dándome testimonio mi concienciaa en el Espíritu Santo,Rom. 1:9; 2 Cor. 11:10; Gál. 1:20; 1 Tim. 2:7 2 de que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 3 Porque desearía1 yo mismo ser anatema2a, separado de Cristob por amor a mis hermanos, mis parientes3 según la carnec,Lit., oraríaI.e., malditoO, los de mi raza1 Cor. 12:3; 16:22; Gál. 1:8, 9Éx. 32:32Rom. 1:3; 11:14; Ef. 6:5 4 que son israelitasa, a quienes pertenece la adopción como hijosb, y la gloriac, los pactosd, la promulgación de la leye, el cultof y las promesasg,Rom. 9:6Éx. 4:22; Rom. 8:15Éx. 40:34; 1 Rey. 8:11; Ezeq. 1:28; Heb. 9:5Gén. 17:2; Deut. 29:14; Luc. 1:72; Hech. 3:25; Ef. 2:12Deut. 4:13, 14; Sal. 147:19Deut. 7:6; 14:1, 2; Heb. 9:1, 6Hech. 2:39; 13:32; Ef. 2:12 5 de quienes son los patriarcasa, y de quienes, según la carne, procede el Cristo1b, el cual está sobre todas las cosasc, Diosd bendito por los siglose. Amén.I.e., el MesíasHech. 3:13; Rom. 11:28Mat. 1:1-16; Rom. 1:3Col. 1:16-19Juan 1:1; Col. 2:9Rom. 1:25
6 Pero no es que la palabra de Dios haya falladoa. Porque no todos los descendientes de Israel son Israelb;Núm. 23:19Juan 1:47; Rom. 2:28, 29; Gál. 6:16 7 ni son todos hijos por ser descendientes1 de Abrahama, sino que POR ISAAC SERÁ LLAMADA TU DESCENDENCIA2b.Lit., simienteJuan 8:33, 39; Gál. 4:23Gén. 21:12; Heb. 11:18 8 Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Diosa, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes1b.Lit., simienteRom. 8:14Rom. 4:13, 16; Gál. 3:29; 4:28; Heb. 11:11 9 Porque esta es una palabra de promesa: POR ESTE TIEMPO VOLVERÉ, Y SARA TENDRÁ UN HIJOa.Gén. 18:10 10 Y nosolo estoa, sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre IsaacbRom. 5:3Gén. 25:21 11 (porque cuando aún los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llamaa),Rom. 4:17; 8:28 12 se le dijo a ella: EL MAYOR SERVIRÁ AL MENORa.Gén. 25:23 13 Tal como está escrito: A JACOB AMÉ, PERO A ESAÚ ABORRECÍa.Mal. 1:2, 3
14 ¿Qué diremos entoncesa? ¿Que hay injusticia en Diosb? ¡De ningún modoc!Rom. 3:52 Crón. 19:7; Rom. 2:11Luc. 20:16 15 Porque Él dice a Moisés: TENDRÉ MISERICORDIA DEL QUE YO TENGA MISERICORDIA, Y TENDRÉ COMPASIÓN DEL QUE YO TENGA COMPASIÓNa.Éx. 33:19 16 Así que no depende del que quiere ni del que correa, sino de Dios que tiene misericordiab.Gál. 2:2Ef. 2:8 17 Porque la Escritura dice a Faraón: PARA ESTO MISMO TE HE LEVANTADO, PARA DEMOSTRAR MI PODER EN TI, Y PARA QUE MI NOMBRE SEA PROCLAMADO POR1 TODA LA TIERRAa.Lit., enÉx. 9:16 18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurecea.Éx. 4:21; 7:3; 9:12; 10:20, 27; 11:10; 14:4, 17; Deut. 2:30; Jos. 11:20; Juan 12:40; Rom. 11:7, 25
19 Me dirás entoncesa: ¿Por qué, pues, todavía reprocha1 Diosb? Porque ¿quién resiste a su voluntadc?O, halla faltasRom. 11:19; 1 Cor. 15:35; Sant. 2:18Rom. 3:72 Crón. 20:6; Job 9:12; Dan. 4:35 20 Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Diosa? ¿Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela: Por qué me hiciste asíb?Job 33:13Isa. 29:16; 45:9; 64:8; Jer. 18:6; Rom. 2:1; 9:22, 23; 2 Tim. 2:20 21 ¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro de hacer de la misma masa un vaso para uso honorable1 y otro para uso ordinario2?Lit., para honraLit., para deshonra 22 ¿Y qué, si Dios, aunque dispuesto a demostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha pacienciaa a los vasos de ira preparados para destrucciónb?Rom. 2:4Prov. 16:4; 1 Ped. 2:8 23 Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloriaa sobre los vasos de misericordiab, que de antemano Él preparó para gloriac,Rom. 2:4; Ef. 3:16Hech. 9:15Rom. 8:29, 30 24 es decir, nosotros, a quienes también llamóa, nosolo de entre los judíos, sino también de entre los gentilesb.Rom. 8:28Rom. 3:29 25 Como también dice en Oseas:A LOS QUE NO ERAN MI PUEBLO, LLAMARÉ: «PUEBLO MÍO»,Y A LA QUE NO ERA AMADA: «AMADA míaa».Os. 2:23; 1 Ped. 2:10
27 Isaías también exclama en cuanto a Israel: AUNQUE EL NÚMERO DE LOS HIJOS DE ISRAEL SEA COMO LA ARENA DEL MAR,solo EL REMANENTEa SERÁ SALVOb;Gén. 22:17; Os. 1:10; Rom. 11:5Isa. 10:22 28 PORQUE EL SEÑOR EJECUTARÁ SU PALABRA SOBRE LA TIERRA CABALMENTE1 Y CON BREVEDAD2a.Lit., terminándolaLit., abreviándolaIsa. 10:23 29 Y como Isaías predijo:SI EL SEÑOR DE LOS EJÉRCITOSa NO NOS HUBIERA DEJADO DESCENDENCIA1,HUBIÉRAMOS LLEGADO A SER COMO SODOMA, Y HECHOS SEMEJANTES A GOMORRAb.Lit., simienteSant. 5:4Deut. 29:23; Isa. 1:9; 13:19; Jer. 49:18; 50:40; Amós 4:11
30 ¿Qué diremos entoncesa? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, alcanzaron justicia, es decir, la justicia que es por1 feb;Lit., deRom. 9:14Rom. 1:17; 3:21, 22; 10:6; Gál. 2:16; 3:24; Fil. 3:9; Heb. 11:7 31 pero Israel, que iba tras una ley de justiciaa, no alcanzó esa leyb.Isa. 51:1; Rom. 9:30; 10:2, 3, 20; 11:7Gál. 5:4 32 ¿Por qué? Porque no iban tras ella por1 fe, sino como por2 obras. Tropezaron en la piedra de tropiezoa,Lit., deIsa. 8:14; 1 Ped. 2:6, 8 33 tal como está escrito:HE AQUÍ, PONGO EN SIÓN UNA PIEDRA DE TROPIEZO Y ROCA DE ESCÁNDALOa;Y EL QUE CREA EN ÉL NO SERÁ AVERGONZADOb.Isa. 8:14Isa. 28:16; Rom. 5:5; 10:11