Judasa, siervo de Jesucristob y hermano de Jacobo1, a los llamadosc, amados2 en Dios Padre y guardados para Jesucristod:O, SantiagoAlgunos mss. posteriores dicen: santificadosMat. 13:55; Mar. 6:3; (Luc. 6:16; Juan 14:22; Hech. 1:13)Rom. 1:1Rom. 1:6, 7Juan 17:11, 12; 1 Ped. 1:5; Jud. 21 2 Misericordia, paz y amora os sean multiplicadosb.Gál. 6:16; 1 Tim. 1:21 Ped. 1:2; 2 Ped. 1:2
3 Amadosa, por el gran empeño que tenía en escribiros acerca de nuestra común salvaciónb, he sentido la necesidad de escribiros exhortándoos a contender ardientementec por la fed que de una vez para siempre fue entregadae a los santosf.Heb. 6:9; Jud. 1, 17, 20Tito 1:41 Tim. 6:12Hech. 6:7; Jud. 202 Ped. 2:21Hech. 9:13 4 Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamentea, los cuales desde mucho antes estaban marcados1b para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Diosc en libertinajed, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristoe.O, de los cuales...se había escritoGál. 2:4; 2 Tim. 3:61 Ped. 2:8Hech. 11:232 Ped. 2:72 Tim. 2:12; Tito 1:16; 2 Ped. 2:1; 1 Jn. 2:22
5 Ahora quiero recordarosa, aunque ya definitivamente1 lo sepáis todob, que el Señor2, habiendo salvado al3 pueblo de la tierra de Egiptoc, destruyó después4 a los que no creyeron.Lit., de una vez para siempreAlgunos mss. antiguos dicen: JesúsLit., a unLit., la segunda vez2 Ped. 1:12, 13; 3:1, 21 Jn. 2:20Éx. 12:51; 1 Cor. 10:5-10; Heb. 3:16, 17 6 Y a los ángeles que no conservaron su señorío originala, sino que abandonaron su morada legítima, los ha guardado en prisiones1 eternasb, bajo tinieblas para el juicio del gran día.Lit., cadenas2 Ped. 2:42 Ped. 2:9 7 Así también Sodoma y Gomorraa y las ciudades circunvecinasb, a semejanza deaquellos, puesto que ellas1 se corrompieron2 y siguieron carne extrañac, son exhibidas como ejemplod al sufrir el castigo del fuego eterno3e.O, puesto que ellas, a semejanza de aquéllosO, se entregaron a gran inmoralidadO, son exhibidas como ejemplo del fuego eterno, al sufrir el castigoGén. 19:24, 25; 2 Ped. 2:6Deut. 29:23; Os. 11:82 Ped. 2:22 Ped. 2:6Mat. 25:41; 2 Tes. 1:8, 9; 2 Ped. 3:7 8 No obstante, de la misma manera también estos hombres, soñando, mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las majestades angélicas1a.Lit., de las glorias2 Ped. 2:10 9 Pero cuando el arcángela Miguelb contendía con el diablo y disputaba acerca del cuerpo de Moisésc, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprendad.1 Tes. 4:16; 2 Ped. 2:11Dan. 10:13, 21; 12:1; Apoc. 12:7Deut. 34:6Zac. 3:2 10 Masestos blasfeman las cosas que no entiendena, y las cosas que como animales irracionalesb conocen por instintoc, por estas cosas son ellos destruidos1.Lit., corrompidos2 Ped. 2:12Fil. 3:19 11 ¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caína, y por lucro se lanzaron al1 error de Balaamb, y perecieron en la rebelión de Coréc.Lit., se han derramado en elGén. 4:3-8; Heb. 11:4; 1 Jn. 3:12Núm. 31:16; 2 Ped. 2:15; Apoc. 2:14Núm. 16:1-3, 31-35 12 Estos son escollos ocultos1 en vuestros ágapesa, cuando banquetean con vosotros sin temorb, apacentándose a sí mismos; son nubes sin aguac llevadas por los vientosd, árboles de otoño sin fruto, dos veces muertos y desarraigadose;O, manchas ocultas1 Cor. 11:20 y sig.; 2 Ped. 2:13Ezeq. 34:2, 8, 10Prov. 25:14; 2 Ped. 2:17Ef. 4:14Mat. 15:13 13 son olas furiosas del mara, que arrojan como espuma su propia vergüenza1b; estrellas errantes para quienes la oscuridad de las tinieblas ha sido reservada para siemprec.O, sus actos vergonzososIsa. 57:20Fil. 3:192 Ped. 2:17; Jud. 6 14 Deestos también profetizó Enoca, en la séptima generación desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor vino con muchos millares de sus santos1b,Lit., sus santas decenas de millaresGén. 5:18, 21 y sig.Deut. 33:2; Dan. 7:10; Mat. 16:27; Heb. 12:22 15 para ejecutar juicio sobre todosa, y para condenar a todos los impíos1 de todas sus obras de impiedad, que han hecho impíamente, y de todas las cosas ofensivas2 que pecadores impíos dijeron contra Élb.Dos mss. antiguos dicen: a toda almaLit., duras2 Ped. 2:6 y sig.1 Tim. 1:9 16 Estos son murmuradoresa, quejumbrosos, que andan tras sus propias pasionesb; hablan1 con arroganciac, adulando a la gente para obtener beneficiod.Lit., sus bocas hablanNúm. 16:11, 41; 1 Cor. 10:102 Ped. 2:10; Jud. 182 Ped. 2:182 Ped. 2:3
17 Pero vosotros, amadosa, acordaos de las palabras que antes fueron dichasb por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristoc,Jud. 32 Ped. 3:2Heb. 2:3 18 quienes os decían1: En los últimos tiempos habrá burladoresa que irán tras sus propias pasiones impíasb.Lit., que ellos decíanHech. 20:29; 1 Tim. 4:1; 2 Tim. 3:1, 2; 4:3; 2 Ped. 3:3Jud. 4, 16 19 Estos son los que causan divisiones; individuos mundanos1 que no tienen el Espíritua.O, naturales, o, sensuales1 Cor. 2:14, 15; Sant. 3:15 20 Pero vosotros, amadosa, edificándoosb en vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santoc,Jud. 3Col. 2:7; 1 Tes. 5:11Ef. 6:18 21 conservaos en el amor de Dios, esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eternaa.Tito 2:13; Heb. 9:28; 2 Ped. 3:12 22 Y tened misericordia de1 algunos que dudan;Algunos mss. antiguos dicen: convenced a 23 a otros, salvad, arrebatándolos del fuegoa; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por la carneb.Amós 4:11; Zac. 3:2; 1 Cor. 3:15Zac. 3:3, 4; Apoc. 3:4
24 Y a aquel que es poderosoa para guardaros sin caída1 y para presentaros sin mancha en presencia de su gloriab con gran alegríac,O, sin tropiezoRom. 16:252 Cor. 4:141 Ped. 4:13 25 al únicoa Dios nuestro Salvadorb, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea gloria, majestad, dominio y autoridadc, antes de todo tiempo, y ahora y por todos los siglosd. Amén.Juan 5:44; 1 Tim. 1:17Luc. 1:47Rom. 11:36Heb. 13:8