aEn aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte. Y vino a él el profeta Isaías, hijo de Amoz, y le dijo: Así dice el SEÑOR: «Pon tu casa en orden, porque morirás y no vivirásb».2 Rey. 20:1-11: <IT>Isa. 38:1-8; </IT> 2 Crón. 32:24-262 Sam. 17:23 2 Entonces él volvió su rostro hacia la pared y oró al SEÑOR, diciendo: 3 Te ruego, oh SEÑOR, que te acuerdesa ahora de cómo yo he andado delante de ti en verdad y con corazón íntegro, y he hecho lo bueno ante tus ojosb. Y Ezequías lloró amargamente1c.Lit., gran llantoNeh. 5:19; 13:14, 22, 312 Rey. 18:3-62 Sam. 12:21, 22 4 Y aconteció que antes que Isaías hubiera salido del patio central, vino a él la palabra del SEÑOR, diciendo: 5 Vuelve y di a Ezequías, príncipe de mi puebloa: «Así dice el SEÑOR, Dios de tu padre David: “He escuchado tu oraciónb y he visto tus lágrimasc; he aquí, te sanaré. Al tercer día subirás a la casa del SEÑOR.1 Sam. 9:16; 10:12 Rey. 19:20Sal. 39:12 6 Y añadiré quince años a tu vida1, y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano2 del rey de Asiria; y defenderé esta ciudad por amor a mí mismo y por amor a mi siervo Davida”».Lit., tus díasLit., palma2 Rey. 19:34 7 Entonces Isaías dijo: Tomad una masa de higos. La tomaron y la pusieron sobre la úlcera, y sanó.
8 Y Ezequías dijo a Isaías: ¿Cuál será la señal de que el SEÑOR me sanará, y de que subiré a la casa del SEÑOR al tercer día? 9 Respondió Isaías: Esta será la señal del SEÑOR para ti, de que el SEÑOR hará lo que ha dichoa: ¿avanzará la sombra diez grados1 o retrocederá diez grados2?O, gradas, y así en los vers. 10 y 11Isa. 38:7 10 Y Ezequías respondió: Es fácil que la sombra decline diez grados; pero no que la sombra vuelva atrás diez grados. 11 El profeta Isaías clamó al SEÑOR, y Él hizo volver atrás la sombra diez grados en las gradas las que había declinado, en las gradas de Acaza.Jos. 10:12-14; Isa. 38:8
12 aEn aquel tiempo Berodac-baladán1, hijo de Baladán, rey de Babilonia, envió cartas y un regalo a Ezequías, porque oyó que Ezequías había estado enfermo.Algunos mss. y muchas versiones antiguas dicen: Merodac-baladán; véase Isa. 39:12 Rey. 20:12-19: <IT>Isa. 39:1-8; </IT> 2 Crón. 32:27-31 13 Y Ezequías los escuchó y les mostró toda su casa del tesoro: la plata y el oro, las especias y el aceite precioso, su arsenal y todo lo que se hallaba en sus tesorosa. No hubo nada en su casa ni en todo su dominio que Ezequías no les mostrara.2 Crón. 32:27 14 Entonces el profeta Isaías vino al rey Ezequías, y le dijo: ¿Qué han dicho esos hombres y de dónde han venido a ti? Y Ezequías respondió: Han venido de un país lejano, de Babilonia. 15 Y él dijo: ¿Qué han visto en tu casa? Y Ezequías respondió: Han visto todo lo que hay en mi casa; no hay nada entre mis tesoros que yo no les haya mostrado.
16 Entonces Isaías dijo a Ezequías: Oye la palabra del SEÑOR: 17 «He aquí, vienen días cuando todo lo que hay en tu casa y todo lo que tus padres han atesorado hasta el día de hoy, será llevado a Babilonia; nada quedará»—dice el SEÑORa.2 Rey. 24:13; 25:13-15; 2 Crón. 36:10; Jer. 52:17-19 18 «Y algunos de tus hijos que saldrán de ti, los que engendrarás, serán llevados, y serán oficiales1 en el palacio del reya de Babiloniab».O, eunucosDan. 1:3-72 Rey. 24:12; 2 Crón. 33:11 19 Entonces Ezequías dijo a Isaías: La palabra del SEÑOR que has hablado es buenaa. Pues pensaba1: ¿No es así, si hay paz y seguridad2 en mis días?Lit., dijoO, verdad1 Sam. 3:18 20 Los demás hechos de Ezequías y todo su poderío, y cómo hizo el estanquea y el acueducto, y trajo agua a la ciudad, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judáb?Neh. 3:162 Crón. 32:32 21 Y durmió Ezequías con sus padres; y su hijo Manasés reinó en su lugara.2 Crón. 32:33