Pablo, apóstol de Cristo Jesúsa por la voluntad de Diosb, y el hermano Timoteoc:Gál. 3:26Rom. 1:1; 1 Cor. 1:1; Gál. 1:1; Ef. 1:1; Col. 1:1; 2 Tim. 1:1; Tito 1:1Hech. 16:1; 1 Cor. 16:10; 2 Cor. 1:191 Cor. 10:32Hech. 18:1Hech. 18:12
A la iglesia de Diosd que está en Corintoe, con todos los santos que están en toda Acayaf: 2 Gracia y paz a vosotros de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristoa.Rom. 1:7
3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristoa, Padre de misericordias y Dios de toda consolaciónb,Ef. 1:3; 1 Ped. 1:3Rom. 15:5 4 el cual nos consuela en toda tribulacióna nuestra, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.Isa. 51:12; 66:13; 2 Cor. 7:6, 7, 13 5 Porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia1, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristoa.Lit., abundan para con nosotros2 Cor. 4:10; Fil. 3:10; Col. 1:24 6 Pero si somos atribulados, es para vuestro consuelo y salvacióna; o si somos consolados, es para vuestro consuelo, que obra al soportar las mismas aflicciones que nosotros también sufrimos.2 Cor. 4:15; 12:15; Ef. 3:1, 13; 2 Tim. 2:10 7 Y nuestra esperanza respecto de vosotros está firmemente establecida, sabiendo que como sois copartícipes de los sufrimientos, así también lo sois de la consolacióna.Rom. 8:17 8 Porque no queremos que ignoréis, hermanosa, acerca de nuestra aflicción sufrida1 en Asia2b, porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vidac.Lit., que nos vinoI.e., la provincia de la costa occidental de Asia MenorRom. 1:13Hech. 16:6Hech. 19:23; 1 Cor. 15:32 9 De hecho1, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos,Lit., Pero 10 el cual nos libróa de tan gran peligro de muerte y nos librará, y en quien hemos puesto nuestra esperanzab de que Él aún nos ha de librar,Rom. 15:311 Tim. 4:10 11 cooperando también vosotros con nosotros con la oracióna, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don que nos ha sido impartido por medio de las oraciones de muchosb.Rom. 15:30; Fil. 1:19; Filem. 222 Cor. 4:15; 9:11, 12
12 Porque nuestra satisfacción1 esesta: el testimonio de nuestra concienciaa que en la santidad2 y en la sinceridad que viene de Diosb, no en sabiduría carnalc sino en la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo y especialmente hacia vosotros.Lit., jactanciaAlgunos mss. dicen: sencillezHech. 23:1; 1 Tes. 2:10; Heb. 13:182 Cor. 2:171 Cor. 1:17; Sant. 3:15 13 Porque ninguna otra cosa os escribimos sino lo que leéis y entendéis, y espero que entenderéis hasta el fina,1 Cor. 1:8 14 así como también nos habéis entendido en parte, que nosotros somos el motivo de vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra en el día de nuestro Señor Jesúsa.1 Cor. 1:8
15 Y con esta confianza me propuse ir primero a vosotrosa para que dos veces recibierais bendición1b,Lit., tengáis una segunda gracia; algunos mss. antiguos dicen: gozo1 Cor. 4:19Rom. 1:11; 15:29 16 es decir1, quería visitaros de paso2 a Macedoniaa, y de Macedonia ir de nuevo a vosotrosb y ser encaminado por vosotros en mi viajec a Judea.Lit., yLit., pasar por vosotrosRom. 15:26Hech. 19:21; 1 Cor. 16:5-7Hech. 15:3; 1 Cor. 16:6, 11 17 Por tanto, cuando me propuse esto, ¿acaso obré precipitadamente? O lo que me propongo, ¿me lo propongo conforme a la carnea, para que en mí haya al mismo tiempo el sí, sí, y el no, no?2 Cor. 10:2, 3; 11:18 18 Pero como Dios es fiela, nuestra palabra a vosotros no es sí y nob.1 Cor. 1:92 Cor. 2:17 19 Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesúsa, que fue predicado entre vosotros por nosotros (por mí y Silvanob y Timoteoc) no fue sí y no, sino que ha sido sí en Éld.Mat. 4:3; 16:16; 26:63Hech. 15:22; 1 Tes. 1:1; 2 Tes. 1:1; 1 Ped. 5:12Hech. 18:5; 2 Cor. 1:1Heb. 13:8 20 Pues tantas como sean las promesas de Diosa, en Él todas son síb; por eso también por medio de Él, Aménc, para la gloria de Dios por medio de nosotros.Rom. 15:8Heb. 13:81 Cor. 14:16; Apoc. 3:14 21 Ahora bien, el que nos confirmaa con vosotros en Cristo y el que nos ungiób, es Dios,1 Cor. 1:81 Jn. 2:20, 27 22 quien también nos sellóa y nos dio el Espíritu en nuestro corazónb como garantía1.O, arrasJuan 3:33Rom. 8:16; 2 Cor. 5:5; Ef. 1:14
23 Mas yo invoco a Dios como testigoa sobre mi alma, que por consideración a vosotros no he vuelto a Corintob.Rom. 1:9; Gál. 1:201 Cor. 4:21; 2 Cor. 1:1; 2:1, 3 24 No es que queramos tener control de vuestra fea, sino que somos colaboradores con vosotros para vuestro gozo; porque en la fe permanecéis firmesb.2 Cor. 4:5; 11:20; 1 Ped. 5:3Rom. 11:20; 1 Cor. 15:1