Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de Césara Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado1b.I.e., el Imperio RomanoMat. 22:17; Luc. 3:1Mat. 24:14 2 Este fue el primer censo que se levantó1 cuando Cirenio era gobernador de Siriaa.O, Esto tuvo lugar como primer censoMat. 4:24 3 Y todos se dirigían a inscribirse en el censo, cada uno a su ciudad. 4 Y también José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén, por ser él de la casa y de la familia de Davida,Luc. 1:27 5 para inscribirse junto con María, desposada con él, la cual estaba encinta. 6 Y sucedió que mientras estaban ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7 Y dio a luz a su hijo primogénitoa; le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.Mat. 1:25
8 En la misma región había pastores que estaban en el campo1, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche.Lit., a campo raso 9 Y un ángel del Señor se les presentóa, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor.Luc. 1:11; 24:4; Hech. 5:19; 12:7 10 Mas el ángel les dijo: No temáisa, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo;Mat. 14:27 11 porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvadora, que es Cristo1b el Señorc.I.e., el MesíasMat. 1:21; Juan 4:42; Hech. 5:31Mat. 1:16; 16:16, 20; Juan 11:27Luc. 1:43; Hech. 2:36; 10:36 12 Y esto os servirá de señala: hallaréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.1 Sam. 2:34; 2 Rey. 19:29; 20:8, 9; Isa. 7:11, 14 13 Y de repente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando a Dios y diciendo:
15 Y aconteció que cuando los ángeles se fueron1 al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vayamos, pues, hasta Belén y veamos esto que ha sucedido, que el Señor nos ha dado a saber.Lit., se fueron de ellos 16 Fueron a toda prisa, y hallaron a María y a José, y al Niño acostado en el pesebre. 17 Y cuando lo vieron, dieron a saber lo1 que se les había dicho acerca de este Niño.Lit., acerca de la palabra 18 Y todos los que lo oyeron se maravillaron de las cosas que les fueron dichas por los pastores. 19 Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazóna.Luc. 2:51 20 Y los pastores se volvieron, glorificando y alabando a Diosa por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.Mat. 9:8
21 Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarlea, le pusieron por nombre Jesús, el nombre dado por el ángel antes de que Él fuera concebido en el seno maternob.Gén. 17:12; Lev. 12:3; Luc. 1:59Mat. 1:21, 25; Luc. 1:31
22 Cuando se cumplieron los días para la purificación de ellos, según la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al SeñoraLev. 12:6-8 23 (como está escrito en la Ley del Señor: TODO VARÓN QUE ABRA LA MATRIZ1a SERÁ LLAMADO SANTO PARA EL SEÑOR),I.e., primogénitoÉx. 13:2, 12; Núm. 3:13; 8:17 24 y para ofrecer un sacrificio conforme a lo dicho en la Ley del Señor: UN PAR DE TÓRTOLAS O DOS PICHONESa.Lev. 5:11; 12:8 25 Y1 había en Jerusalén un hombre que se llamaba Simeón; y este hombre, justoa y piadoso, esperaba la consolación de Israelb; y el Espíritu Santo estaba sobre él.Lit., Y he aquíLuc. 1:6Mar. 15:43; Luc. 2:38; 23:51 26 Y por el Espíritu Santo se le había reveladoa que no vería la muerteb sin antes ver al Cristo1 del Señor.I.e., al MesíasMat. 2:12Sal. 89:48; Juan 8:51; Heb. 11:5 27 Movido por1 el Espíritu fue al templo. Y cuando los padres del niño Jesús le trajeron para cumplir por Él2 el rito de la leya,Lit., Y enLit., hacer por Él segúnLuc. 2:22 28 él tomó al Niño1 en sus brazos, y bendijo a Dios y dijo:Lit., le tomó
33 Y los padres del niño1a estaban asombrados de las cosas que de Él se decían.Lit., su padre y madreMat. 12:46 34 Simeón los bendijo, y dijo a su madrea María: He aquí, este Niño ha sido puesto para la caída y el levantamiento1 de muchosb en Israel, y para ser señal de contradicciónO, la resurrecciónMat. 12:46Mat. 21:44; 1 Cor. 1:23; 2 Cor. 2:16; 1 Ped. 2:8 35 (y una espada traspasará aun tu propia alma) a fin de que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. 36 Y había una profetisaa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aserb. Ella era de edad muy avanzada1, y había vivido con su maridoc siete años después de su matrimonio2,Lit., avanzada en muchos díasLit., de su virginidadLuc. 2:38; Hech. 21:9Jos. 19:241 Tim. 5:9 37 y después de viuda, hasta los ochenta y cuatro años. Nunca se alejaba del templo, sirviendo noche y día con ayunos y oracionesa.Luc. 5:33; Hech. 13:3; 14:23; 1 Tim. 5:5 38 Y llegando ella en ese preciso momento1, daba gracias a Dios, y hablaba de Él a todos los que esperaban la redención de Jerusaléna.Lit., a esa horaLuc. 1:68; 2:25
39 Habiendo ellos cumplido con todo conforme a la Ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazareta.Mat. 2:23; Luc. 1:26; 2:51; 4:16 40 Y el Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Diosa estaba sobre Él.Luc. 1:80; 2:52
41 Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascuaa.Éx. 12:11; 23:15; Deut. 16:1-6 42 Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta; 43 y al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiestaa, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres,Éx. 12:15 44 y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y conocidos. 45 Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. 46 Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Y todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestasa.Mat. 7:28; 13:54; 22:33; Mar. 1:22; 6:2; 11:18; Luc. 4:32; Juan 7:15 48 Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madrea le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padreb y yo te hemos estado buscando1 llenos de angustia.Lit., te buscamosMat. 12:46Luc. 2:49; 3:23; 4:22 49 Entonces Él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa1 de mi Padrea?O, los negocios; lit., las cosasJuan 4:34; 5:36 50 Pero ellos no entendierona las palabras que Él les había dicho.Mar. 9:32; Luc. 9:45; 18:34 51 Y descendió con ellos y vino a Nazareta, y continuó sujeto a ellos. Y su madreb atesoraba todas estas cosas1 en su corazónc.Lit., las palabrasLuc. 2:39Mat. 12:46Luc. 2:19 52 Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura1 y en gracia para con Diosa y los hombres.O, edadLuc. 2:40