Hubo larga guerraa entre la casa de Saúl y la casa de David; pero David se iba fortaleciendo, mientras que la casa de Saúl se iba debilitando.1 Rey. 14:30; Sal. 46:9
2 aA David le nacieron hijos en Hebrón; su primogénito fue Amnón, hijo de Ahinoamb la jezreelita;2 Sam. 3:2-5: <IT>1 Crón. 3:1-4</IT>1 Sam. 25:42, 43 3 el segundo, Quileab, de Abigail, viuda1 de Nabal de Carmel; el tercero, Absalón, hijo de Maaca, hija de Talmai, rey de Gesura;Lit., mujer1 Sam. 27:8; 2 Sam. 14:32; 15:8; 1 Crón. 3:2 4 el cuarto, Adonías, hijo de Haguita; el quinto, Sefatías, hijo de Abital,1 Rey. 1:5 5 y el sexto, Itream, de Egla, mujer de David. Estos le nacieron a David en Hebrón.
6 Sucedió que durante la guerra que había entre la casa de Saúl y la casa de David, Abner se fortaleció en la casa de Saúla.2 Sam. 2:8, 9 7 Y Saúl había tenido una concubina cuyo nombre era Rizpa, hija de Ajaa; y dijo Is-boset1 a Abner: ¿Por qué te has llegado a la concubina de mi padre?Así en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., él dijo2 Sam. 21:8-11 8 Entonces Abner se enojó mucho por las palabras de Is-boset, y dijo: ¿Acaso soy yo cabeza de perroa que pertenece a Judá? Hoy he mostrado bondad hacia la casa de tu padre Saúl, hacia sus hermanos y hacia sus amigos, y no te he entregado en manos de David; sin embargo, tú me acusas hoy de una ofensa con esta1 mujer.Lit., la1 Sam. 24:14; 2 Sam. 9:8 9 Así haga Dios a Abner, y aún mása, si lo que1 el SEÑOR ha jurado a David no lo obtengo para élb:Lit., como1 Rey. 19:21 Sam. 15:28 10 transferir el reino de la casa de Saúl y establecer el trono de David sobre Israel y sobre Judá desde Dan hasta Beersebaa.1 Sam. 3:20; 15:28 11 Y él ya no pudo responder a Abner ni una palabra, porque le temía.
12 Entonces Abner envió mensajeros a David de su parte, diciendo: ¿De quién es la tierra? Y que dijeran también: Haz tu pacto conmigo, y he aquí, mi mano será contigo para traer a ti a todo Israel. 13 Y él respondió: Muy bien. Haré pacto contigo, pero una cosa demando de ti1: No verás mi rostroa a menos de que cuando vengas a verme2 traigas a Mical, la hija de Saúlb.Lit., de ti, diciendoLit., a ver mi rostroGén. 43:31 Sam. 18:20; 19:11 14 Y David envió mensajeros a Is-boset, el hijo de Saúl, diciendo: Dame a mi mujer Mical, con la cual me desposé por cien prepucios de los filisteosa.1 Sam. 18:25, 27 15 Is-boset, pues, envió a quitársela a su marido, a Paltiel1, hijo de Lais.En 1 Sam. 25:44, Palti 16 Pero su marido fue con ella, llorando mientras iba, y la siguió hasta Bahurima. Entonces Abner le dijo: Ve, vuélvete. Y él se volvió.2 Sam. 16:5; 19:16
17 Abner consultó1 con los ancianos de Israela, diciendo: Hace tiempo que buscabais a David para que fuera rey sobre vosotros.Lit., tuvo una palabra1 Sam. 8:4 18 Ahora pues, hacedlo. Porque el SEÑOR ha hablado acerca de David, diciendo: «Por mano de mi siervo David salvaré1 a mi pueblo Israel de mano de los filisteosa y de mano de todos sus enemigos».Así en muchos mss. y versiones antiguas; en el T.M., él salvará1 Sam. 9:16; 15:28 19 Habló también Abner a oídos de los de Benjamín; Abner además fue a hablar a oídos de David en Hebrón de todo lo que parecía bien a1 Israel y a toda la casa de Benjamína.Lit., era bueno a los ojos de1 Sam. 10:20, 21; 1 Crón. 12:29
20 Llegó Abner adonde estaba David, en Hebrón, y con él veinte hombres. Y David preparó un banquete para Abner y los hombres que lo acompañaban. 21 Y Abner dijo a David: Me levantaré e iré a reunir a todo Israel junto a mi señor el rey para que hagan un pacto contigoa, y seas rey sobre todo lo que tu corazón1 deseab. Entonces David despidió a Abner, y él se fue en paz.Lit., alma2 Sam. 3:10, 121 Rey. 11:37
22 He aquí, los siervos de David y Joab vinieron de hacer una incursióna trayendo consigo mucho botín; pero Abner no estaba con David en Hebrón, porque él lo había despedido y se había ido en paz.1 Sam. 27:8 23 Cuando llegó Joab y todo el ejército que estaba con él, le dieron aviso a Joab, diciendo: Abner, hijo de Ner, vino al rey, y él lo ha despedido y se ha ido en paz. 24 Entonces vino Joab al rey y dijo: ¿Qué has hecho? He aquí, Abner vino a ti; ¿por qué, pues, lo has despedido y él ya se ha ido? 25 Conoces a Abner, hijo de Ner, que vino a engañarte y saber de tus salidas y de tus entradas, y a enterarse de todo lo que hacesa.Deut. 28:6; 1 Sam. 29:6; Isa. 37:28
26 Y saliendo Joab de donde estaba David, envió mensajeros tras Abner, y lo hicieron volver desde el pozo de Sira; pero David no lo sabía. 27 Cuando Abner regresó a Hebrón, Joab lo llevó aparte en medio de la puerta para hablarle en privado, y allí, por causa de la sangre de Asael su hermanoa, lo hirió en el vientre y murió.2 Sam. 2:23; 20:9, 10; 1 Rey. 2:5 28 Cuando David lo supo después, dijo: Yo y mi reino somos inocentes para siempre delante del SEÑOR de la sangre de Abner, hijo de Ner. 29 Caiga1 su sangre sobre la cabeza de Joab y sobre toda la casa de su padrea, y nunca falte en la casa de Joab quien padezca flujo, ni quien sea leprosob, ni quien se sostenga con báculo, ni quien muera a espada, ni quien carezca de pan.Lit., ArremolíneseDeut. 21:6-9; 1 Rey. 2:31-33Lev. 13:46 30 Así pues, Joab y su hermano Abisai mataron a Abner porque él había dado muerte a Asaela, hermano de ellos, en la batalla de Gabaón.2 Sam. 2:23
31 Entonces David dijo a Joab y a todo el pueblo que estaba con él: Rasgad vuestros vestidosa, y ceñíos de cilicio, y haced duelo delante de Abner. Y el rey David iba detrás del féretro.Gén. 37:34; Jue. 11:35 32 Sepultaron, pues, a Abner en Hebrón; y el rey alzó su voza y lloró junto al sepulcro de Abner, y lloró también todo el pueblo.Job 31:28, 29; Prov. 24:17 33 Y entonó el rey una elegíaa por Abner, y dijo:¿Había de morir Abner como muere un insensato?2 Sam. 1:17; 2 Crón. 35:25
35 Entonces todo el pueblo se llegó a David para persuadirlo a1 que comiera pan mientras aún era de díaa; pero David juró, diciendo: Así me haga Dios y aun más, si pruebo pan o cosa algunab antes de ponerse el solc.Lit., para hacer2 Sam. 12:171 Sam. 3:172 Sam. 1:12 36 Y todo el pueblo reparó en ello, y les agradó1, pues todo lo que el rey hacía agradaba a2 todo el pueblo.Lit., fue bueno a sus ojosLit., era bueno a los ojos de 37 Así todo el pueblo y todo Israel comprendió aquel día que no había sido el deseo del rey de que se diera muerte a Abner, hijo de Ner. 38 Entonces el rey dijo a sus siervos: ¿No sabéis que un príncipe y un gran hombre ha caído hoy en Israel? 39 Hoy soy débil, aunque ungido reya; y estos hombres, hijos de Sarvia, son más duros que yob. Que el SEÑOR pague al malhechor conforme a su maldadc.1 Crón. 29:1; 2 Crón. 13:72 Sam. 19:5-71 Rey. 2:32-34