Y sucedió que después de muchos días, la palabra del SEÑOR vino a Elías en el tercer añoa, diciendo: Ve, muéstrate a Acab, y enviaré lluvia sobre la faz de la tierrab.1 Rey. 17:1; Luc. 4:25; Sant. 5:17Deut. 28:12 2 Y Elías fue a mostrarse a Acab. Y el hambre era intensa en Samaria. 3 Y Acab llamó a Abdías que era mayordomo de1 la casaa. (Y Abdías temía2 en gran manera al SEÑORb;Lit., que estaba sobreO, reverenciaba1 Rey. 16:9Neh. 7:2; Job 28:28 4 pues sucedió que cuando Jezabel destruyó1 a los profetas del SEÑORa, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en una cueva, y los sustentób con pan y agua.)Lit., cortó1 Rey. 18:13Mat. 10:40-42 5 Entonces Acab dijo a Abdías: Ve por la tierra a todas las fuentes de agua y a todos los valles1; quizá hallaremos hierba y conservaremos con vida los caballos y los mulos, y no tendremos que matar2 parte del ganado.O, arroyosLit., cortar 6 Y dividieron la tierra entre ellos para recorrerla; Acab se fue solo por un camino, y Abdías se fue solo por otro.
7 Y estando Abdías en el camino, he aquí, Elías le salió al encuentro1, y Abdías lo reconocióa y cayó sobre su rostro, y dijo: ¿Eres tú Elías, mi señor?Lit., a encontrarlo2 Rey. 1:6-8 8 Y él le respondió: Yo soy. Ve, di a tu señor: «Aquí está Elías». 9 Y él dijo: ¿Qué pecado he cometido1, que entregas a tu siervo en manos de Acab para que me mate?Lit., ¿Qué he pecado yo 10 Vive el SEÑOR tu Diosa, que no hay nación ni reino adonde mi señor no haya enviado a buscarte; y cuando decían: «No está aquí», hacía jurar al reino o a la nación que no te habían hallado.1 Rey. 17:1 11 Y ahora dices: «Ve, di a tu señor: “Aquí está Elías”». 12 Y sucederá que cuando te deje, el Espíritu del SEÑORa te llevará adonde yo no sepa; así que cuando yo vaya y se lo diga a Acab y él no pueda encontrarte, me matará, aunque yo tu siervo he temido1 al SEÑOR desde mi juventud.O, reverenciado2 Rey. 2:16; Ezeq. 3:12, 14; Hech. 8:39 13 ¿No le han contado a mi señor lo que hice cuando Jezabel mató a los profetas del SEÑOR, que escondí a cien1 de los profetas del SEÑOR de cincuenta en cincuenta en una cueva, y los sustenté con pan y aguaa?Lit., cien hombres1 Rey. 18:4 14 Y ahora dices: «Ve, di a tu señor: “Aquí está Elías”»; entonces me matará. 15 Y Elías dijo: Vive el SEÑOR de los ejércitosa, delante de quien estoy, que hoy ciertamente me mostraré a él.1 Rey. 17:1
16 Abdías fue al encuentro de Acab, y le dio aviso; y Acab fue al encuentro de Elías. 17 Y sucedió que cuando Acab vio a Elías, Acab le dijoa: ¿Eres tú, perturbador de Israel?Jos. 7:25; 1 Rey. 21:20 18 Y él respondió: Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, porque habéis abandonado los mandamientos del SEÑORa y habéis seguido a los baalesb.1 Rey. 9:9; 2 Crón. 15:21 Rey. 16:31; 21:25, 26 19 Ahora pues, envía a reunir conmigo a todo Israel en el monte Carmeloa, junto con cuatrocientos cincuenta profetas de Baalb y cuatrocientos profetas de la Aserac que comen a la mesa de Jezabel.Jos. 19:26; 2 Rey. 2:251 Rey. 18:221 Rey. 16:33
20 Acab envió mensaje a todos los hijos de Israel y reunió a los profetas en el monte Carmelo. 21 Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo vacilaréis entre1 dos opinionesa? Si el SEÑOR es Dios, seguidleb; y si Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le respondió ni una palabra.Lit., cojearéis sobre2 Rey. 17:41; Mat. 6:24Jos. 24:15 22 Entonces Elías dijo al pueblo: Solo yo he quedado como profeta del SEÑORa, pero los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta hombresb.1 Rey. 19:10, 141 Rey. 18:19 23 Que nos den, pues, dos novillos; que escojan un novillo para ellos y lo despedacen, y lo coloquen sobre la leña, pero que no le pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro novillo y lo colocaré sobre la leña, y no le pondré fuego. 24 Entonces invocad el nombre de vuestro dios, y yo invocaré el nombre del SEÑOR; y el Dios que responda por fuego,ese es Diosa. Y todo el pueblo respondió y dijo: La idea es buena.1 Rey. 18:38
25 Y Elías dijo a los profetas de Baal: Escoged un novillo para vosotros y preparadlo primero, pues sois los más, e invocad el nombre de vuestro dios, pero no le pongáis fuego. 26 Entonces tomaron el novillo que les dieron1 y lo prepararon, e invocaron el nombre de Baal desde la mañana hasta el mediodía, diciendo: Oh Baal, respóndenos. Pero no hubo voza ni nadie respondió. Y danzaban2 alrededor del altar que habían hecho3.Lit., les dioLit., cojeaban; i.e., un tipo de danza ceremonialAsí en algunos mss. y versiones antiguas; en el T.M., que él había hechoSal. 115:4, 5; Jer. 10:5 27 Y sucedió que ya al mediodía, Elías se burlaba de ellos y decía: Clamad en voz alta, pues es un dios; tal vez estará meditando o se habrá desviado, o estará de viaje, quizá esté dormido y habrá que despertarlo. 28 Y gritaban a grandes voces y se sajaban, según su costumbrea, con espadas y lanzas hasta que la sangre chorreaba sobre ellos.Lev. 19:28; Deut. 14:1 29 Y sucedió que pasado el mediodía, se pusieron a gritar frenéticamente1 hasta la hora de ofrecerse el sacrificio de la tardea; pero no hubo voz, ni nadie respondió ni nadie hizo caso2.Lit., profetizaronLit., ni hubo atenciónÉx. 29:39, 41
30 Entonces Elías dijo a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se acercó a él. Y reparó el altar del SEÑOR que había sido derribadoa.1 Rey. 19:10, 14; 2 Crón. 33:16 31 Elías tomó doce piedras conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, a quien había venido la palabra del SEÑOR, diciendo: Israel será tu nombrea.Gén. 32:28; 35:10; 2 Rey. 17:34 32 Y con las piedras edificó un altar en el nombre del SEÑORa, e hizo una zanja alrededor del altar, suficientemente grande para contener dos medidas1 de semilla.Heb., seah; un seah equivale aprox. a 7.3 litrosCol. 3:17 33 Dispuso después la leña, cortó el novillo en pedazos y lo colocó sobre la leñaa.Gén. 22:9; Lev. 1:7, 8 34 Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Después dijo: Hacedlo por segunda vez; y lo hicieron por segunda vez. Y añadió: Hacedlo por tercera vez; y lo hicieron por tercera vez. 35 El agua corría alrededor del altar, y también llenó la zanja de agua. 36 Y sucedió que a la hora de ofrecerse el sacrificio de la tardea, el profeta Elías se acercó y dijo: Oh SEÑOR, Dios de Abraham, de Isaac y de Israelb, que se sepa hoy que tú eres Dios en Israelc, que yo soy tu siervo y que he hecho todas estas cosas por palabra tuyad.1 Rey. 18:29Gén. 28:13; Éx. 3:6; 4:5; Mat. 22:321 Rey. 8:43Núm. 16:28-32 37 Respóndeme, oh SEÑOR, respóndeme, para que este pueblo sepa que tú, oh SEÑOR, eres Dios, y que has hecho volver sus corazones. 38 Entonces cayó el fuego del SEÑOR, y consumió el holocaustoa, la leña, las piedras y el polvo, y lamió el agua de la zanja.Gén. 15:17; Lev. 9:24; 10:1, 2; Jue. 6:21; 2 Rey. 1:12; 1 Crón. 21:26; 2 Crón. 7:1; Job 1:16 39 Cuando todo el pueblo lo vio, se postraron sobre su rostro y dijeron: El SEÑOR, Él es Diosa; el SEÑOR, Él es Dios.1 Rey. 18:21, 24 40 Entonces Elías les dijo: Prended a los profetas de Baal, que no se escape ninguno de ellos. Los prendieron, y Elías los hizo bajar al torrente Cisóna y allí los degollób.Jue. 4:7; 5:21Deut. 13:5; 18:20; 2 Rey. 10:24, 25
41 Y Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque se oye el estruendo de mucha lluvia. 42 Acab subió a comer y a beber, pero Elías subió a la cumbre del Carmeloa; y allí se agachó en tierrab y puso su rostro entre las rodillas.1 Rey. 18:19, 20Sant. 5:18 43 Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el1 mar. Y él subió, miró y dijo: No hay nada. Y Elías dijo siete veces: Vuelve a mirar.Lit., camino del 44 Y sucedió que a la séptima vez, él dijo: He aquí, una nubea tan pequeña como la mano1 de un hombre sube del mar. Y dijo: Sube, y di a Acab: «Prepara2 tu carro y desciende, para que la fuerte lluvia no te detenga».Lit., palmaLit., Ata, unceLuc. 12:54 45 Y sucedió que al poco tiempo, el cielo se oscureció con nubes y viento, y hubo gran lluvia. Y Acab montó en su carro y fue a Jezreela.Jos. 17:16; Jue. 6:33 46 Y la mano del SEÑOR estaba sobre Elíasa, el cual ciñó sus lomosb y corrió delante de Acab hasta1 Jezreel.Lit., hasta tu entrada a2 Rey. 3:15; Isa. 8:11; Ezeq. 3:142 Rey. 4:29; Jer. 1:17; 1 Ped. 1:13