Cuando llegó la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejoa contra Jesús para darle muerte.Mar. 15:1; Luc. 22:66; Juan 18:28 2 Y después de atarle, le llevaron y le entregarona a Pilato, el gobernadorb.Mat. 20:19Luc. 3:1; 13:1; 23:12; Hech. 3:13; 4:27; 1 Tim. 6:13
3 Entonces Judasa, el que le había entregado, viendo que Jesús había sido condenado, sintió remordimiento y devolvió las treinta piezas de platab a los principales sacerdotes y a los ancianos,Mat. 26:14Mat. 26:15 4 diciendo: He pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: A nosotros, ¿qué? ¡Allá tú1a!Lit., Tú verásMat. 27:24 5 Y él, arrojando las piezas de plata en el santuarioa, se marchó; y fue y se ahorcób.Mat. 26:61; Luc. 1:9, 21Hech. 1:18 6 Y los principales sacerdotes tomaron las piezas de plata, y dijeron: No es lícito ponerlas en el tesoro del templo, puesto que es precio de sangre. 7 Y después de celebrar consejo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para sepultura de los forasteros. 8 Por eso ese campo se ha llamado Campo de Sangrea hasta hoy.Hech. 1:19 9 Entonces se cumplió lo anunciado1 por medio del profeta Jeremías, cuando dijo: aY TOMARON2 LAS TREINTA PIEZAS DE PLATA, EL PRECIO DE AQUEL CUYO PRECIO HABÍA SIDO FIJADO por los hijos de Israel;Lit., dichoO, toméJer. 18:2; 19:2, 11; 32:6-8; Zac. 11:12, 13 10 Y LAS DIERON1 POR EL CAMPO DEL ALFARERO, COMO EL SEÑOR ME HABÍA ORDENADO.Algunos mss. dicen: di
11 aY Jesús compareció delante del gobernador, yeste1 le interrogó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíosb? Y Jesús le dijo: Tú lo dicesc.Lit., y el gobernadorMat. 27:11-14: <IT>Mar. 15:2-5; Luc. 23:2, 3; Juan 18:29-38</IT>Mat. 2:2Mat. 26:25 12 Y al ser acusado por los principales sacerdotes y los ancianos, nada respondióa.Mat. 26:63; Juan 19:9 13 Entonces Pilato le dijo*: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti? 14 Y Jesús no le respondió ni a una sola pregunta1, por lo que el gobernador estaba muy asombradoa.Lit., palabraMat. 27:12; Mar. 15:5; Luc. 23:9; Juan 19:9
15 aAhora bien, en cada fiesta, el gobernador acostumbraba soltar un preso al pueblo, el que ellos quisieran.Mat. 27:15-26: <IT>Mar. 15:6-15; Luc. 23:17-25; </IT> Juan 18:39-19:16 16 Y tenían entonces un preso famoso, llamado Barrabás. 17 Por lo cual, cuando ellos se reunieron, Pilato les dijo: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás o a Jesús, llamado el Cristoa?Mat. 1:16; 27:22 18 Porque él sabía que le habían entregado por envidia. 19 Y estando él sentado en el tribunala, su mujer le mandó aviso, diciendo: No tengas nada que ver con ese justob, porque hoy he sufrido mucho en sueñosc por causa de Él.Juan 19:13; Hech. 12:21; 18:12, 16, 17; 25:6, 10, 17Mat. 27:24Gén. 20:6; 31:11; Núm. 12:6; Job 33:15; Mat. 1:20; 2:12, 13, 19, 22 20 Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes que pidieran a Barrabás y que dieran muerte a Jesúsa.Hech. 3:14 21 Y respondiendo, el gobernador les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos respondieron: A Barrabás. 22 Pilato les dijo*: ¿Qué haré entonces con Jesús, llamado el Cristoa? Todos dijeron*: ¡Sea crucificado!Mat. 1:16 23 Y Pilato dijo: ¿Por qué? ¿Qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado! 24 Y viendo Pilato que no conseguía nada, sino que más bien se estaba formando un tumultoa, tomó agua y se lavó las manos delante de la multitud, diciendo: Soy inocente de la sangreb de este justo1c; ¡allá vosotros2d!Algunos mss. solo dicen: de esteLit., vosotros veréisMat. 26:5Deut. 21:6-8Mat. 27:19Mat. 27:4 25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: ¡Caiga su sangre sobre nosotrosa y sobre nuestros hijos!Jos. 2:19; Hech. 5:28 26 Entonces les soltó a Barrabás, pero a Jesús, después de hacerle azotar, le entregó para que fuera crucificadoa.Mar. 15:15; Luc. 23:16; Juan 19:1
27 aEntonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al Pretoriob, y reunieron alrededor de Él a toda la cohorte1c romana.I.e., unidad militar romana compuesta de varias centuriasMat. 27:27-31: <IT>Mar. 15:16-20</IT>Mat. 26:3; Juan 18:28, 33; 19:9Hech. 10:1 28 Y desnudándole, le pusieron encima un manto escarlataa.Mar. 15:17; Juan 19:2 29 Y tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabezaa, y una caña1 en su mano derecha; y arrodillándose delante de Él, le hacían burla, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíosb!O, varaMar. 15:17; Juan 19:2Mar. 15:18; Juan 19:3 30 Y escupiéndolea, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza.Mat. 26:67; Mar. 10:34; 14:65; 15:19 31 Después de haberse burlado de Él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron para crucificarlea.Mar. 15:20
32 aY cuando salían, hallaron a un hombre de Cireneb llamado Simón, al cual1 obligaron a que llevara la2 cruz.Lit., a esteLit., suMat. 27:32: <IT>Mar. 15:21; Luc. 23:26; </IT> Juan 19:17Hech. 2:10; 6:9; 11:20; 13:1
33 aCuando llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa Lugar de la Calaverab,Mat. 27:34-44: <IT>Mar. 15:22-32; Luc. 23:33-43; Juan 19:17-24</IT>Luc. 23:33; Juan 19:17 34 le dieron a beber vino mezclado con hiela; pero después de probarlo, no lo quiso beberb.Sal. 69:21Mar. 15:23 35 Y habiéndole crucificado, se repartieron sus vestidos, echando suertes1a;Algunos mss. posteriores agregan: para que se cumpliera lo dicho por el profeta: Se repartieron mis vestiduras y sobre mi ropa echaron suertesSal. 22:18 36 y sentados, le custodiaban allía.Mat. 27:54 37 Y pusieron sobre su cabeza la acusación contra Él, que decía1: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOSa.Lit., escritaMar. 15:26; Luc. 23:38; Juan 19:19 38 Entonces fueron crucificados* con Él dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda. 39 Los que pasaban le injuriaban, meneando la cabezaaJob 16:4; Sal. 22:7; 109:25; Lam. 2:15; Mar. 15:29 40 y diciendo: Tú que destruyes el templo y en tres días lo reedificasa, sálvate a ti mismo, si eres el Hijo de Dios, y desciende de la cruzb.Mat. 26:61Mat. 27:42 41 De igual manera, también los principales sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, burlándose de Él, decían: 42 A otros salvó; a sí mismo no puede salvarse1a. Rey de Israel esb; que baje ahora de la cruz, y creeremos en Él.O, ¿a sí mismo no puede salvarse?Mar. 15:31; Luc. 23:35Mat. 27:37; Luc. 23:37; Juan 1:49; 12:13 43 EN DIOS CONFÍA; QUE le LIBRE ahora SI ÉL LE QUIEREa; porque ha dicho: «Yo soy el Hijo de Dios».Sal. 22:8 44 En la misma forma le injuriaban también los ladrones que habían sido crucificados con Éla.Luc. 23:39-43
45 aY desde la hora sexta1 hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena2.I.e., las doce del díaI.e., las tres de la tardeMat. 27:45-56: <IT>Mar. 15:33-41; Luc. 23:44-49</IT> 46 Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: ELÍ, ELÍ, ¿LEMA SABACTANI? Esto es: DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADOa?Sal. 22:1 47 Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: Este llama a Elías. 48 Y al instante, uno de ellos corrió, y tomando una esponja, la empapó en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a bebera.Mar. 15:36; Luc. 23:36; Juan 19:29 49 Pero los otros dijeron: Deja, veamos si Elías viene a salvarle1.Algunos mss. antiguos agregan: Y otro tomó una lanza, y traspasó su costado, y salió agua y sangre (Véase Juan 19:34) 50 Entonces Jesús, clamando otra vez a gran voz, exhaló el espíritua.Mar. 15:37; Luc. 23:46; Juan 19:30 51 aY he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajob, y la tierra temblóc y las rocas se partieron;Mat. 27:51-56: <IT>Mar. 15:38-41; </IT> Luc. 23:47-49Éx. 26:31 y sig.; Mar. 15:38; Luc. 23:45; Heb. 9:3Mat. 27:54 52 y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos que habían dormidoa resucitaron;Hech. 7:60 53 y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de Jesús1, entraron en la santa ciudada y se aparecieron a muchos.Lit., ElMat. 4:5 54 El centurión y los que estaban con él custodiando a Jesúsa, cuando vieron el terremotob y las cosas que sucedían, se asustaron mucho, y dijeron: En verdadeste era Hijo de Dios1c.O, posiblemente, un hijo de DiosMat. 27:36Mat. 27:51Mat. 4:3; 27:43; Mar. 15:39; Luc. 23:47 55 Y muchas mujeresa que habían seguido a Jesús desde Galilea para servirleb, estaban allí, mirando de lejos;Mar. 15:40, 41; Luc. 23:49; Juan 19:25Mar. 15:41; Luc. 8:2, 3 56 entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de Joséa, y la madre de los hijos de Zebedeob.Mat. 28:1; Mar. 15:40, 47; 16:9; Luc. 8:2; Juan 19:25; 20:1, 18Mat. 20:20
57 aY al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también se había convertido en discípulo de Jesús.Mat. 27:57-61: <IT>Mar. 15:42-47; Luc. 23:50-56; Juan 19:38-42</IT> 58 Este se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato ordenó que se lo entregaran. 59 Tomando José el cuerpo, lo envolvió en un lienzo limpio de lino, 60 y lo puso en su sepulcro nuevo que él había excavado en la roca, y después de rodar una piedra grandea a la entrada del sepulcro, se fue.Mat. 27:66; 28:2; Mar. 16:4 61 Y María Magdalena estaba allí, y la otra Maríaa, sentadas frente al sepulcro.Mat. 27:56; 28:1
62 Al día siguiente, que es el día después de la preparación1a, se reunieron ante Pilato los principales sacerdotes y los fariseos,I.e., del viernesMar. 15:42; Luc. 23:54; Juan 19:14, 31, 42 63 y le dijeron1: Señor, nos acordamos que cuando aquel engañador aún vivía, dijo: «Después de tres días resucitaré2a».Lit., diciendoLit., resucitoMat. 16:21; 17:23; 20:19; Mar. 8:31; 9:31; 10:34; Luc. 9:22; 18:31-33 64 Por eso, ordena que el sepulcro quede asegurado hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, se lo roben, y digan al pueblo: «Ha resucitado de entre los muertos»; y el último engaño será peor que el primero. 65 Pilato les dijo: Una guardiaa tenéis; id, aseguradla como vosotros sabéis.Mat. 27:66; 28:11 66 Y fueron y aseguraron el sepulcro; y además de poner la guardiaa, sellaronb la piedrac.Mat. 27:65; 28:11Dan. 6:17Mat. 27:60; 28:2; Mar. 16:4