aÉl se marchó de allí y llegó* a su pueblob; y sus discípulos le siguieron*.Mar. 6:1-6: <IT>Mat. 13:54-58</IT>Mat. 13:54, 57; Luc. 4:16, 23 2 Cuando llegó el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagogaa; y muchos que le escuchaban se asombrabanb, diciendo: ¿Dónde obtuvoeste tales1 cosas, y cuál es esta sabiduría que le ha sido dada, y estos milagros2 que hace con sus manos?Lit., estasO, hechos poderososMat. 4:23; Mar. 10:1Mat. 7:28 3 ¿No eseste el carpintero, el hijo de María, y hermanoa de Jacobo1, José, Judas y Simónb? ¿No están sus hermanasc aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de Éld.O, SantiagoMat. 12:46Mat. 13:55Mat. 13:56Mat. 11:6 4 Y Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su propia tierraa, y entre sus parientes, y en su casab.Mat. 13:57; Juan 4:44Mar. 6:1 5 Y no pudo hacer allí ningún milagro1;solo sanó a unos pocos enfermos sobre los cuales puso sus manosa.O, hecho poderosoMar. 5:23 6 Y estaba maravillado de la incredulidad de ellos.Mat. 9:35; Mar. 1:39; 10:1; Luc. 13:22
Y recorría las aldeas de alrededor enseñandoa.
7 aEntonces llamó* a los doceb y comenzó a enviarlos de dos en dosc, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos;Mar. 6:7-11: <IT>Mat. 10:1, 9-14; Luc. 9:1, 3-5; </IT> Luc. 10:4-11Mat. 10:1, 5; Mar. 3:13; Luc. 9:1Luc. 10:1 8 y les ordenó que no llevaran nada para el caminoa, sinosolo un bordón; ni pan, ni alforja1, ni dinero en el cinto;O, mochila, o, bolsaMat. 10:10 9 sino calzados con sandalias. No llevéis dos túnicas1I.e., ropas interiores 10 —les dijo—y dondequiera que entréis en una casa, quedaos allí hasta que salgáis de la población1.Lit., de allí 11 Y en cualquier lugar que no os reciban ni os escuchen, al salir de allí, sacudid el polvo de la planta1 de vuestros piesa en testimonio contra ellos.Lit., de debajoMat. 10:14; Hech. 13:51 12 Y saliendo, predicaban1a que todos se arrepintieran.O, proclamabanMat. 11:1; Luc. 9:6 13 Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los sanabana.Sant. 5:14
14 aEl rey Herodes se enteró1 de esto, pues el nombre de Jesús2 se había hecho célebre, y la gente decía: Juan el Bautistab ha resucitado de entre los muertos, por eso es que estos poderes milagrosos actúan en él.Lit., oyóLit., su nombreMar. 6:14-29: <IT>Mat. 14:1-12; </IT> Mar. 6:14-16: <IT>Luc. 9:7-9</IT>Mat. 14:2; Luc. 9:19 15 Pero otros decían: Es Elías. Y decían otros: Es un profeta, como uno de los profetas antiguosa.Mat. 16:14; 21:11; Mar. 8:28 16 Y al oír esto Herodes, decía: Juan, a quien yo decapité, ha resucitado. 17 Porque Herodes mismo había enviado a prender a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, mujer de su hermano Felipea, pues Herodes se había casado con ella.Mat. 14:3; Luc. 3:19 18 Porque Juan le decía a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermanoa.Mat. 14:4 19 Y Herodíasa le tenía rencor y deseaba matarlo, pero no podía,Mat. 14:3 20 porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santoa, y lo mantenía protegido. Y cuando le oía se quedaba muy perplejo, pero le gustaba escucharlo1.Lit., y con gusto le oíaMat. 21:26 21 Pero llegó un día oportuno, cuando Herodes, siendo su cumpleaños, ofreció un banquetea a sus nobles y comandantes1 y a los principales de Galileab;Gr., quiliarcas; i.e., oficiales militares romanos al mando de mil soldadosEst. 1:3; 2:18Luc. 3:1 22 y cuando la hija misma de Herodíasa entró y danzó, agradó a Herodes y a los que se sentaban1 a la mesa con él; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y te lo daré.Lit., se reclinabanMat. 14:3 23 Y le juró: Te daré lo que me pidas, hasta la mitad de mi reinoa.Est. 5:3, 6; 7:2 24 Ella salió y dijo a su madre: ¿Qué pediré? Y ella le respondió: La cabeza de Juan el Bautista. 25 Enseguida ella se presentó apresuradamente ante el rey con su petición1, diciendo: Quiero que me des ahora mismo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja.Lit., y pidió 26 Y aunque el rey se puso muy triste, sin embargo a causa de sus juramentos y de los que se sentaban1 con él a la mesa, no quiso desairarla.Lit., de los que se reclinaban 27 Y al instante el rey envió a un verdugo y le ordenó que trajera la cabeza de Juan1. Y él fue y lo decapitó en la cárcel,Lit., él 28 y trajo su cabeza en una bandeja, y se la dio a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. 29 Cuando sus discípulos oyeron esto, fueron y se llevaron el cuerpo y le dieron sepultura1.Lit., lo pusieron en una tumba
30 Los apóstolesa se reunieron* con Jesús, y le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñadob.Mat. 10:2; Mar. 3:14; Luc. 6:13; 9:10; 17:5; 22:14; 24:10; Hech. 1:2, 26Luc. 9:10 31 Y Él les dijo*: Venid, apartaos de los demás a un lugar solitario y descansad un poco. (Porque había muchos que iban y venían, y ellos no tenían tiempo ni siquiera para comera.)Mar. 3:20 32 aY se fueron en la barca a un lugar solitario, apartadob.Mar. 6:32-44: <IT>Mat. 14:13-21; Luc. 9:10-17; Juan 6:5-13; </IT> Mar. 8:2-9Mar. 3:9; 4:36; 6:45 33 Pero la gente los vio partir, y muchos los reconocieron y juntos corrieron allá a pie de todas las ciudades, y llegaron antes que ellos. 34 Al desembarcar1, Él vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastora; y comenzó a enseñarles muchas cosas.Lit., Al salirNúm. 27:17; 1 Rey. 22:17; 2 Crón. 18:16; Zac. 10:2; Mat. 9:36 35 Y cuando era ya muy tarde, sus discípulos se le acercaron, diciendo: El lugar está desierto y ya es muy tarde; 36 despídelos para que vayan a los campos y aldeas de alrededor, y se compren algo de comer1.Lit., que coman 37 Pero respondiendo Él, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y ellos le dijeron*: ¿Quieres que vayamos y compremos doscientos denarios1a de pan y les demos de comerb?Un denario valía aprox. 4 gramos de plata, o el equivalente al salario de un díaMat. 18:28; Luc. 7:41Juan 6:7 38 Y Él les dijo*: ¿Cuántos panes tenéis? Id y ved. Y cuando se cercioraron le dijeron*: Cinco, y dos peces. 39 Y les mandó que todos se recostaran por grupos sobre la hierba verde. 40 Y se recostaron por grupos de cien y de cincuenta. 41 Entonces Él tomó los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, los bendijo, y partió los panes y los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran1a; también repartió los dos peces entre todos.Lit., pusieran delanteMat. 14:19 42 Todos comieron y se saciaron. 43 Y recogieron doce cestas llenas de los pedazosa, y también de los peces.Mat. 14:20 44 Los que comieron los panes eran cinco mil hombresa.Mat. 14:21
45 aEnseguida hizo que sus discípulos subieran a la barcab y fueran delante de Él al otro lado, a Betsaidac, mientras Él despedía a la multitud.Mar. 6:45-51: <IT>Mat. 14:22-32; Juan 6:15-21</IT>Mar. 6:32Mat. 11:21; Mar. 8:22 46 Y después de despedirse de ellosa, se fue al monte a orarb.Hech. 18:18, 21; 2 Cor. 2:13Mat. 14:23 47 Al anochecer, la barca estaba en medio del mar, y Él estaba solo en tierra. 48 Y al verlos remar fatigados, porque el viento les era contrario, como a la cuarta vigilia1 de la nochea, fue* hacia ellos andando sobre el mar, y quería pasarles de largo.I.e., entre las tres y las seis de la mañanaMat. 24:43; Mar. 13:35 49 Pero cuando ellos le vieron andando sobre el mar, pensaron que era un fantasma y se pusieron a gritar; 50 porque todos le vieron y se turbaron. Pero enseguida Él habló con ellos y les dijo*: ¡Tened ánimoa; soy yo, no temáisb!Mat. 9:2Mat. 14:27 51 Y subió con ellos a la barcaa, y el viento se calmó; y ellos estaban asombrados en gran manera,Mar. 6:32 52 porque no habían entendido lo de1 los panes, sino que su mente estaba embotada2a.Lit., sobreLit., corazón...endurecidoMar. 8:17 y sig.; Rom. 11:7
53 aTerminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret, y atracaron.Mar. 6:53-56: <IT>Mat. 14:34-36; </IT> Juan 6:24, 25 54 Cuando salieron de la barca, enseguida la gente reconoció a Jesús1,Lit., le reconoció 55 y recorrieron apresuradamente toda aquella comarca, y comenzaron a traer a los enfermos en sus camillas adonde oían decir que Él estaba. 56 Y dondequiera que Él entraba en aldeas, ciudades o campos, ponían a los enfermos en las plazas, y le rogaban que les permitiera tocara siquiera el borde de su mantob; y todos los que lo tocaban quedaban curados1.Lit., salvadosMar. 3:10Mat. 9:20