aJesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordánb y fue llevado por el1 Espíritu en el desiertoO, bajo la influencia del; lit., en elLuc. 4:1-13: <IT>Mat. 4:1-11; Mar. 1:12, 13</IT>Luc. 3:3 2 por cuarenta días, siendo tentado por el diablo. Y no comió nada durante esos díasa, pasados los cuales tuvo hambre.Éx. 34:28; 1 Rey. 19:8 3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan. 4 Jesús le respondió: Escrito está: «NO SOLO DE PAN VIVIRÁ EL HOMBREa».Deut. 8:3 5 Llevándole a una alturaa, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo1b.Lit., de la tierra habitadaMat. 4:8-10Mat. 24:14 6 Y el diablo le dijo: Todo este dominio y su gloria te daré; pues a mí me ha sido entregadoa, y a quien quiero se lo doy.1 Jn. 5:19 7 Por tanto, si te postras1 delante de mí, todo será tuyo.O, adoras 8 Respondiendo Jesús, le dijo: Escrito está: «AL SEÑOR TU DIOS ADORARÁS, Y A ÉL SOLO SERVIRÁSa».Deut. 6:13; 10:20; Mat. 4:10 9 Entonces el diablo le llevó a Jerusalén y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo desde aquía,Mat. 4:5-7 10 pues escrito está:«A SUS ÁNGELES TE ENCOMENDARÁ PARA QUE TE GUARDENa»,Sal. 91:11 11 y:«EN LAS MANOS TE LLEVARÁN,NO SEA QUE TU PIE TROPIECE EN PIEDRAa».Sal. 91:12 12 Respondiendo Jesús, le dijo: Se ha dicho: «NO TENTARAS1 AL SEÑOR TU DIOSa».O, No pondrás a pruebaDeut. 6:16
13 Cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se alejó de Él esperando1 un tiempo oportuno.Lit., hasta
14 Jesús regresó a Galileaa en el poder del Espíritu, y las nuevas1 acerca de Él se divulgaron por toda aquella comarcab.Lit., la famaMat. 4:12Mat. 9:26; Luc. 4:37 15 Y enseñaba en sus sinagogasa, siendo alabado por todos.Mat. 4:23
16 Llegó a Nazaret, donde se había criadoa, y según su costumbre, entró en la sinagogab el día de reposo, y se levantó a leerc.Luc. 2:39, 51Mat. 13:54; Mar. 6:1, 2Hech. 13:14-16 17 Le dieron el libro1 del profeta Isaías, y abriendo el libro2, halló el lugar donde estaba escrito:O, rollo
20 Cerrando el libro1a, lo devolvió al asistente y se sentób; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él.O, rolloLuc. 4:17Mat. 26:55 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído1.Lit., en vuestros oídos 22 Y todos hablaban bien1 de Él y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No eseste el hijo de Joséa?O, testificabanMat. 13:55; Mar. 6:3; Juan 6:42 23 Entonces Él les dijo: Sin duda me citaréis este refrán: «Médico, cúrate a ti mismo»; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúma, hazlo también aquí en tu tierrab.Mat. 4:13; Mar. 1:21 y sig.; 2:1 y sig.; Luc. 4:35 y sig.; Juan 4:46 y sig.Mar. 6:1; Luc. 2:39, 51; 4:16 24 Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierraa.Mat. 13:57; Mar. 6:4; Juan 4:44 25 Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis mesesa y cuando hubo gran hambre sobre toda la tierra;1 Rey. 17:1; 18:1; Sant. 5:17 26 y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidóna.1 Rey. 17:9; Mat. 11:21 27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirioa.2 Rey. 5:1-14 28 Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, 29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudada, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle.Núm. 15:35; Hech. 7:58; Heb. 13:12 30 Pero Él, pasando por en medio de ellosa, se fue.Juan 10:39
31 Y descendió a Capernaúma, ciudad de Galilea. bY les enseñaba en los días de reposo;Mat. 4:13; Luc. 4:23Luc. 4:31-37: <IT>Mar. 1:21-28</IT> 32 y se admiraban de su enseñanzaa porque su mensaje1 era con autoridadb.Lit., palabraMat. 7:28Luc. 4:36; Juan 7:46 33 Y estaba en la sinagoga un hombre poseído por el espíritu1 de un demonio inmundo, y gritó a gran voz:Lit., teniendo un espíritu 34 Déjanos ¿Qué tenemos que ver contigo1a, Jesús de Nazaret2? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Diosb.Lit., ¿Qué a nosotros y a tiLit., Jesús nazarenoMat. 8:29Mar. 1:24 35 Jesús entonces lo reprendióa, diciendo: ¡Cállate y sal de él! Y después que el demonio lo derribó en medio de ellos, salió de él sin hacerle ningún daño.Mat. 8:26; Mar. 4:39; Luc. 4:39, 41; 8:24 36 Y todos se quedaron asombrados1, y discutían entre sí, diciendo: ¿Qué mensaje eseste? Porque2 con autoridada y poder manda a los espíritus inmundos y salen.Lit., Y el asombro vino sobre todosO, ¿Qué es esta palabra queLuc. 4:32 37 Y su fama1 se divulgaba por todos los lugares de la región circunvecinaa.Lit., el rumor acerca de ÉlLuc. 4:14
38 aY levantándose, salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. Y la suegra de Simón se hallaba sufriendo con una fiebre muy altab, y le rogaron por ella.Luc. 4:38, 39: <IT>Mat. 8:14, 15; Mar. 1:29-31</IT>Mat. 4:24 39 E inclinándose sobre ella, reprendióa la fiebre, y la fiebre la dejó; y al instante ella se levantó y les servía.Luc. 4:35, 41
40 aAl ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedadesb se los llevaban a Él; y poniendo Él las manosc sobre cada uno de ellos, los sanabad.Luc. 4:40, 41: <IT>Mat. 8:16, 17; Mar. 1:32-34</IT>Mar. 1:32Mar. 5:23Mat. 4:23 41 También de muchos salían demonios, gritando y diciendo: ¡Tú eres el Hijo de Diosa! Pero, reprendiéndolosb, no les permitía hablar, porque sabían que Él era el Cristo1c.I.e., el MesíasMat. 4:3Luc. 4:35Mat. 8:16; Mar. 1:34
42 aCuando se hizo de día, salió y se fue a un lugar solitario; y las multitudes le buscaban, y llegaron adonde Él estaba y procuraron detenerle para que no se separara de ellos.Luc. 4:42, 43: <IT>Mar. 1:35-38</IT> 43 Pero Él les dijo: También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para estoa yo he sido enviado.Mar. 1:38
44 Y predicaba en las sinagogas de Judea1a.I.e., el país de los judíos (incluyendo a Galilea); algunos mss. dicen: de GalileaMat. 4:23