aSe acercaba la fiesta de los panes sin levadura1, llamada la Pascuab.O, de los ázimosLuc. 22:1, 2: <IT>Mat. 26:2-5; Mar. 14:1, 2; </IT> Éx. 12:1-27Juan 11:55; 13:1 2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo dar muerte a Jesús1a, pues temían al pueblo.Lit., ElMat. 12:14
3 aEntonces Satanás entró en Judas, llamado Iscarioteb, que pertenecía al1 número de los doce;O, que era delLuc. 22:3-6: <IT>Mat. 26:14-16; Mar. 14:10, 11</IT>Mat. 4:10; Juan 13:2, 27 4 y él fue y discutió con los principales sacerdotes y con los oficialesa sobre cómo se lo entregaría.1 Crón. 9:11; Neh. 11:11; Luc. 22:52; Hech. 4:1; 5:24, 26 5 Ellos se alegraron y convinieron en darle dinero. 6 Él aceptó, y buscaba una oportunidad para entregarle, sin hacer un escándalo1.O, sin que la gente lo advirtiera
7 aLlegó el día de la fiesta de los panes sin levadura1 en que debía sacrificarse el cordero de la Pascuab.O, de los ázimosLuc. 22:7-13: <IT>Mat. 26:17-19; Mar. 14:12-16</IT>Mar. 14:12 8 Entonces Jesús envió a Pedro y a Juana, diciendo: Id y preparad la Pascua para nosotros, para que la comamos.Hech. 3:1, 11; 4:13, 19; 8:14; Gál. 2:9 9 Ellos le dijeron: ¿Dónde deseas que la preparemos? 10 Y Él les respondió: He aquí, al entrar en la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle a la casa donde entre. 11 Y diréis al dueño de la casa: «El Maestro te dice: “¿Dónde está la habitación, en la cual pueda comer la Pascua con mis discípulos?”». 12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto, dispuesto; preparadla allí. 13 Entonces ellos fueron y encontraron todo tal como Él les había dicho; y prepararon la Pascua.
14 Cuando llegó la hora, se sentó1 a la mesa, y con Él los apóstolesa,Lit., se recostóMat. 26:20; Mar. 6:30; 14:17 15 y les dijo: Intensamente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; 16 porque os digo que nunca más volveré a comerla hasta que se cumpla en el reino de Diosa.Luc. 14:15; 22:18, 30; Apoc. 19:9 17 aY habiendo tomado una copa, después de haber dado gracias, dijo: Tomad esto y repartidlo entre vosotrosb;Luc. 22:17-20: <IT>Mat. 26:26-29; Mar. 14:22-25; 1 Cor. 11:23-25</IT>Mat. 14:19 18 porque os digo que de ahora en adelante no beberé del fruto de la vid, hasta que venga el reino de Diosa.Mat. 26:29; Mar. 14:25 19 Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias, lo partióa, y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.Mat. 14:19 20 De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pactoa en mi sangreb, que es derramada por vosotros.Jer. 31:31; 2 Cor. 3:6; Heb. 8:8, 13; 9:15Éx. 24:8; Mat. 26:28; Mar. 14:24; 1 Cor. 11:25 21 aMas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa.Luc. 22:21-23: <IT>Mat. 26:21-24; Mar. 14:18-21; </IT> Sal. 41:9; Juan 13:18, 21, 22, 26 22 Porque en verdad, el Hijo del Hombre va según se ha determinadoa, pero ¡ay de aquel hombre por quien Él es entregado!Hech. 2:23; 4:28; 10:42; 17:31 23 Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí quién de ellos sería el que iba a hacer esto.
24 Se suscitó también entre ellos un altercado, sobre cuál de ellos debería ser considerado como el mayora.Mar. 9:34; Luc. 9:46 25 aY Jesús les dijo: Los reyes de los gentiles se enseñorean de ellos; y los que tienen autoridad sobre ellos son llamados bienhechores.Luc. 22:25-27: <IT>Mat. 20:25-28; Mar. 10:42-45</IT> 26 Pero no es así con vosotros; antes, el mayor entre vosotros hágase como el menor1a, y el que dirige como el que sirveb.O, el más jovenMat. 23:11; Mar. 9:35; 1 Ped. 5:5Luc. 9:48 27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta1 a la mesa, o el que sirvea? ¿No lo es el que se sienta2 a la mesa? Sin embargo, entre vosotros yo soy como el que sirveb.Lit., se reclinaLuc. 12:37Mat. 20:28; Juan 13:12-15 28 Vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebasa;Heb. 2:18; 4:15 29 y así como mi Padre me ha otorgado un reinoa, yo os otorgoMat. 5:3; 2 Tim. 2:12 30 que comáisa y bebáis a mi mesa en mi reinob; y os sentaréis en tronos juzgando a las doce tribus de Israelc.Luc. 22:16Mat. 5:3; 2 Tim. 2:12Mat. 19:28
31 Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamadoa para zarandearosb como a trigo;Job 1:6-12; 2:1-6; Mat. 4:10Amós 9:9 32 pero yo he rogado por tia para que tu fe no falle; y tú, una vez que hayas regresado, fortalece a tus hermanosb.Juan 17:9, 15Juan 21:15-17 33 aY Pedro le dijo: Señor, estoy dispuesto a ir contigo tanto a la cárcel como a la muerte.Luc. 22:33, 34: <IT>Mat. 26:33-35; Mar. 14:29-31; Juan 13:37, 38</IT> 34 Pero Jesús le dijo: Te digo, Pedro, que el gallo no cantará hoy hasta que tú hayas negado tres veces que me conoces.
35 Y les dijo: Cuando os envié sin bolsa, ni alforja, ni sandaliasa, ¿acaso os faltó algo? Y ellos contestaron: No, nada.Mat. 10:9, 10; Mar. 6:8; Luc. 9:3 y sig.; 10:4 36 Entonces les dijo: Pero ahora, el que tenga una bolsa, que la lleve consigo, de la misma manera también una alforja, y el que no tenga espada, venda su manto y compre una. 37 Porque os digo que es necesario que en mí se cumpla esto que está escrito: «Y CON LOS TRANSGRESORES FUE CONTADOa»; pues ciertamente, lo que se refiereb a mí, tiene su cumplimiento.Isa. 53:12Juan 17:4; 19:30 38 Y ellos dijeron: Señor, mira, aquí hay dos espadasa. Y Él les dijo: Es suficiente.Luc. 22:36, 49
39 Y saliendo, se encaminó, como de costumbrea, hacia el monte de los Olivosb; y los discípulos también le siguieron.Luc. 21:37Mat. 21:1; 26:30; Mar. 14:26; Juan 18:1 40 aCuando llegó al lugar, les dijo: Orad para que no entréis en tentaciónb.Luc. 22:40-46: <IT>Mat. 26:36-46; Mar. 14:32-42</IT>Mat. 6:13; Luc. 22:46 41 Y se apartó de ellos como a un tiro de piedra, y poniéndose de rodillasa, oraba,Mat. 26:39; Mar. 14:35; Luc. 18:11 42 diciendo: Padre, si es tu voluntad, aparta de mí esta copaa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuyab.Mat. 20:22Mat. 26:39 43 1Entonces se le apareció un ángel del cielo, fortaleciéndolea.Algunos mss. antiguos no incluyen los vers. 43 y 44Mat. 4:11 44 Y estando en agonía, oraba con mucho fervora; y su sudor se volvió como gruesas gotas de sangre, que caían sobre la tierra.Heb. 5:7 45 Cuando se levantó de orar, fue a los discípulos y los halló dormidos a causa de la tristeza, 46 y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos y orad para que no entréis en tentacióna.Luc. 22:40
47 aMientras todavía estaba Él hablando, he aquí, llegó una multitud, y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos, y se acercó a Jesús para besarle.Luc. 22:47-53: <IT>Mat. 26:47-56; Mar. 14:43-50; Juan 18:3-11</IT> 48 Pero Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? 49 Y cuando los que rodeaban a Jesús1 vieron lo que iba a suceder, dijeron: Señor, ¿heriremos a espadaa?Lit., ElLuc. 22:38 50 Y uno de ellos hirió al siervo del sumo sacerdote y le cortó1 la oreja derecha.Lit., quitó 51 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Deteneos! Basta de esto. Y1 tocando la oreja al siervo, lo sanó.O, Dejadme cuando menos hacer esto, y 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los oficiales del temploa y a los ancianos que habían venido contra Él: ¿Habéis salido con espadas y garrotes como contra un ladrónb?Luc. 22:4Luc. 22:37 53 Cuando estaba con vosotros cada día en el templo, no me echasteis mano; pero esta hora y el poder de las tinieblas son vuestros1.Lit., esta es vuestra hora y el poder de las tinieblas
54 Habiéndole arrestado, se lo llevaron y le condujeron a la casa del sumo sacerdotea; mas Pedro le seguía de lejosb.Mat. 26:57; Mar. 14:53Mat. 26:58; Mar. 14:54; Juan 18:15 55 aDespués de encender ellos una hoguera en medio del patio, y de sentarse juntos, Pedro se sentó entre ellosb.Luc. 22:55-62: <IT>Mat. 26:69-75; Mar. 14:66-72; Juan 18:16-18, 25-27</IT>Mat. 26:3 56 Y una sirvienta, al verlo sentado junto a la lumbre, fijándose en él detenidamente, dijo: Tambiéneste estaba con Él. 57 Pero él lo negó, diciendo: Mujer, yo no le conozco. 58 Un poco después, otro al verlo, dijo: ¡Tú también eres uno de ellosa! Pero Pedro dijo: ¡Hombre, no es cierto1!Lit., yo no soyJuan 18:26 59 Pasada como una hora, otro insistía, diciendo: Ciertamenteeste también estaba con Él, pues él también es galileoa.Mat. 26:73; Mar. 14:70 60 Pero Pedro dijo: Hombre, yo no sé de qué hablas. Y al instante, estando él todavía hablando, cantó un gallo. 61 Entonces el Señora se volvió y miró a Pedro. Y recordó Pedro la palabra del Señor, cómo le había dicho: Antes que el gallo cante hoy, me negarás tres vecesb.Luc. 7:13Luc. 22:34 62 Y saliendo fuera, lloró amargamente.
63 Los hombres que tenían a Jesús1 bajo custodia, se burlaban de Él y le golpeabana;Lit., ElMat. 26:67, 68; Mar. 14:65; Juan 18:22, 23 64 y vendándole los ojos, le preguntaban, diciendo: Adivina1, ¿quién es el que te ha golpeadoa?O, ProfetizaMat. 26:68; Mar. 14:65 65 También decían muchas otras cosas contra Él, blasfemandoa.Mat. 27:39
66 Cuando se hizo de día, se reunió el concilio de los ancianos1a del pueblo, tanto los principales sacerdotes como los escribas, y llevaron a Jesús2b ante su concilio3c, diciendo:I.e., el SanedrínLit., ElO, SanedrínHech. 22:5Mat. 27:1, 2; Mar. 15:1; Juan 18:28Mat. 5:22 67 Si tú eres el Cristo1a, dínoslo. Pero Él les dijo: Si os lo digo, no creeréis;I.e., el MesíasMat. 26:63-66; Mar. 14:61-63; Luc. 22:67-71; Juan 18:19-21 68 y si os pregunto, no responderéis. 69 Pero de ahora en adelante, EL HIJO DEL HOMBRE ESTARÁ SENTADO A LA DIESTRA del poder DE DIOSa.Sal. 110:1; Mat. 26:64; Mar. 14:62; 16:19; Hech. 7:55, 56; Rom. 8:34; Ef. 1:20; Col. 3:1 70 Dijeron todos: Entonces, ¿tú eres el Hijo de Diosa? Y Él les respondió: Vosotros decís que yo soyb.Mat. 4:3Mat. 26:64; 27:11; Luc. 23:3 71 Y ellos dijeron: ¿Qué necesidad tenemos ya de testimonio? Pues nosotros mismos lo hemos oído de su propia boca.